10 ejemplos de queerbaiting en series de televisión

En los últimos primaveras, las ofertas audiovisuales, especialmente las series de televisión, han ido multiplicando la presencia de personajes LGBTI+ más ricos y variados, allá de los estereotipos y las burlas que solían representar hace no demasiado tiempo. Sin retención, aún queda mucho camino por pasar para contar con la presencia de personajes que ayuden a «homogeneizar» y dar visibilidad a este colectivo de una forma certamen y respetuosa, de ahí que hayan surgido términos como el «queebaiting», es aseverar, «aliciente LGBTI+».

Este concepto, nacido en las redes sociales, hace relato a la presencia de «cebos» o «engaños», sobre todo en las ficciones televisivas, para las personas LGBTI+ con el fin de alardear de un contenido queer que, positivamente, no existía. Es aseverar, en muchas ocasiones, algunas producciones contaban con ciertos personajes que generaban un cierto subtexto homoerótico como cebo, con el fin de atraer conocido para, finalmente, no darles lo que en apariencia prometían: una relación LGBTI+ con la que, en cierto modo, el colectivo pudiera sentirse identificado. Eso, o incluso ofrecer lo que pedían los fans, como una afirmación de sexo, un beso o el manifestación de una relación, que concluía rápidamente con la asesinato de uno de los miembros de la pareja.

Desde que comenzó a emplearse el término de «queerbaiting», han sido bastantes los ejemplos de «aliciente LGBTI+» que los fans de distintas series han detectado y criticado en sus ficciones favoritas. De hecho, ha habido algunos casos especialmente sonados en redes sociales: uno de los más recientes, por ejemplo, ha sido el de Castiel y Dean Winchester, personajes de ‘Sobrenatural’ cuya relación siempre ha entusiasmado a muchos de los fans, pero que que ha carecido de un final satisfactorio para los mismos. Con este como uno de los ejemplos de «queerbaiting» presentes en las ficciones televisivas, en FormulaTV recopilamos algunos de ellos, que en su momento (o primaveras posteriormente) causaron suficiente revuelo entre sus fans.

1 Xena y Gabrielle en ‘Xena, la princesa chaqueta’

En los primaveras 90, los espectadores pudimos disfrutar de la serie ‘Xena: la princesa chaqueta’, cuya protagonista, interpretada por Lucy Lawless, marcó a toda una reproducción con la interpretación de la famosa chaqueta. A lo dispendioso de seis temporadas, desde 1995 a 2001, Xena se convirtió en todo un aberración con sus aventuras, en las que contaba con la compañía de Gabrielle (Renée O’Connor). La estrecha relación entre ambas mujeres dio pie a que muchos espectadores llegaran a considerar su orientación sexual como hermafrodita o lesbianas, en una época en la que la representación de personajes LGBTI+ era prácticamente nula.

Aunque algunos se puedan encarar a lo que era, a todas luces, poco más que una amistad a pesar de que careciera de besos o momentos más íntimos, lo cierto es que incluso la propia O’Connor declaró en 2008, en una entrevista para AfterEllen, que «era muy evidente que estaban juntas». «Estaban tan enamoradas la una de la otra, que no hay ninguna forma de aseverar que eso no era cierto. Cualquiera que fuera seguidor de la serie puede verlo», declaró la actriz, poco con lo que su compañera estuvo más que de acuerdo en una entrevista para Daily Mail en 2019. De hecho, Lawlees señaló que, una vez que se aseguraron de que entreambos personajes eran pareja, aunque no se mostró de forma explícita, ello provocó que se «asentaran los personajes».

La atrevimiento de no mostrar abiertamente la relación amoroso se debió, tal y como desveló en 2016 el cocreador de la serie, Rob Tapert, a las supuestas presiones de los directivos de NBC. «El estudio estaba tan preocupado con que se percibiera como una serie lésbica que no nos permitió que Xena y Gabrielle compartieran ningún fotograma en la travesaño», reconoció el además productor ejecutante de la ficción. «Éramos muy conscientes de que podíamos hacer mucho porque era una serie en televisión doméstico. Pero cada vez que Rob trataba de estirar los límites tanto como podía, tenía que trabajar al mismo tiempo internamente de unas pautas marcadas», afirmó por su parte Reneé, corroborando sus palabras en una entrevista para Entertainment Weekly y confirmando así que las protagonistas mantenían una relación amorosa que nunca pudo mostrarse abiertamente en la ficción.

2 Dean y Castiel en ‘Sobrenatural’

En el año 2008, la popular serie ‘Sobrenatural’ estrenó su cuarta temporada, en la que se pudo ver por primera vez a Castiel, un atractivo interpretado por el actor Misha Collins. Su popularidad pronto le otorgó un hueco permanente en la serie, donde el extravagante personaje acabó protagonizando muchos momentos de cercanía con Dean Winchester, uno de los protagonistas, a cargo de Jensen Ackles. Desde entonces, han transcurrido merienda temporadas más en las que entreambos personajes han protagonizado momentos íntimos e inolvidables que, mientras para algunos eran una mera amistad, para otros muchos eran una prueba de que existía poco más entre los dos y de que Dean no era solo un mujeriego con las mujeres, sino que era hermafrodita.

Con el estreno de la décimoquinta y última temporada, muchos seguidores de la serie aún mantenían viva la esperanza de que Dean y Castiel por fin establecieran una relación amorosa en toda regla posteriormente de tantos primaveras juntos, preocupándose el uno por el otro de formas que, de tratarse de una pareja heterosexual, lo más seguro es que su historia habría concluido con la pareja unida. No obstante, la recta final de ‘Supernatural’ dejó a los fans más que decepcionados cuando, en noviembre de 2020, se emitió el antepenúltimo episodio de la serie: en él, Castiel confesaba por fin sus verdaderos sentimientos con destino a un confundido Dean, para casi inmediatamente posteriormente, sucumbir para salvarlo.

Dicho movimiento, allá de satisfacer a los seguidores y ser poco más que un «fan service», confirmó un queerbaiting que llevaba primaveras produciéndose en la ficción, donde se ha alimentado la relación entre entreambos protagonistas sin mostrar ningún aspecto LGBTI+ que ya contaba con una firme pulvínulo, dada la química que se fue generando entre Dean y Castiel y las distintas experiencias que vivieron juntos. «Así que Castiel hace su afirmación maricón de sexo y luego muere, lo que vuelve a caer en el sempiterno tópico de Hollywood de ‘matar a los gays’. Os lo damos, y luego os lo quitamos», protestó incluso el propio Collins, en la DarkLight Online Convention, según recoge PopBuzz.

3 Arturo y Merlín en ‘Merlín’

A finales de septiembre de 2008, BBC estrenó la serie ‘Merlín’, centrada en la relación entre un novato Merlín (Colin Morgan) y el heredero al trono de Camelot Arturo Pendragon (Bradley James). Uno y otro personajes protagonizaron desde entonces una serie de aventuras en las que el primero se esforzaba por ocultar su don con la brujería mientras protegía a toda costa al segundo. Una relación en la que entreambos intercambiaban esos papeles protectores, al mismo tiempo que iban estrechando su relación y derribando las ideas preconcebidas que habían albergado el uno sobre el otro a lo dispendioso de cinco temporadas, hasta que concluyó en 2012.

El hecho de que la estrecha relación entre los protagonistas fuera el eje principal de la serie fue todo un aliciente para sus seguidores, algunos de los cuales no tardaron en ver que había poco más entre entreambos personajes, aunque nunca se mostró en ‘Merlín’ y, de hecho, entreambos mantuvieron alguna que otra relación heterosexual a lo dispendioso de la misma. Sin retención, con el dispersión de la serie completa en DVD en 2013, Julian Murphy, showrunner de la producción, confirmó que la relación entre entreambos había ido más allá de la amistad, con destino a el sexo «puro», poco que habían querido plasmar en el desenlace, cuando Merlín ha de enfrentarse a la asesinato de Arturo.

«En realidad, concebimos el episodio como una historia de sexo entre dos hombres. Que es lo que es, bromas e insinuaciones excepto», admitió Murphy, quien añadió que «no puedes desmentir que Merlín y Arturo se aman. De cualquier forma que quieras pensar, no se puede desmentir». De hecho, muchos fans relacionaron el hecho de que Merlín ocultaba su brujería a Pendragon del mismo modo que escondía su orientación maricón, poco a lo que Murphy hizo relato, asegurando que «en ningún nivel la brujería es metafórica en este software», poco que no quedó nadie claro en cuanto Katie McGrath (encargada de dar vida a Morgana), quien acompañaba al showrunner, señaló que «no siento que estés siendo sincero». Un comentario que podría indicar que, consciente o inconscientemente, ese secreto sí habría sido una especie de comparación, lo que no restaba el hecho de que el queerbaiting ha estado presente a lo dispendioso de toda la serie.

4 Rachel y Quinn en ‘Glee’

En mayo de 2009, Fox estrenó la serie rozagante musical ‘Glee’, que se convirtió en todo un aberración a lo dispendioso de sus seis temporadas de audición, hasta que concluyó en 2015. Entre sus múltiples personajes, podíamos encontrar a Rachel (Lea Michele) y Quinn (Dianna Agron), cuya rivalidad era más que evidente desde el manifestación, al igual que sus enfrentamientos, incluso cuando ambas al punto que tenían importancia en la primera temporada. Sin retención, a pesar de que su relación no tenía específico protagonismo, calaron entre los fans, consiguiendo que su apoyo se reflejara en la segunda temporada, cuando ambas tuvieron más presencia.

Aunque ‘Glee’ sí contó con la presencia de Brittany (Heather Morris) y Santana (Naya Rivera) como relación maricón explícita, lo cierto es que muchos fans además comenzaron a ver cierto «feeling» entre Quinn y Rachel, que iba más allá de la cercanía que fue surgiendo entre ellas con el tiempo, a pesar de sus casi continuos conflictos. De hecho, ambas además llegaban incluso a consolarse mutuamente en ciertos momentos, en uno de los cuales Rachel llegó a cachear que Quinn era la «chica más bonita» que había conocido. No obstante, allá de explotar esa relación de forma positiva para dar más visibilidad al colectivo LGBTI+, ‘Glee’ optó por dejar las cosas como estaban entre los dos personajes, sin conservarse a mostrar grandes gestos de afecto entre las dos, a pesar de la buena química que tenían a luceros de muchos de los fans de la ficción.

5 Watson y Holmes en ‘Sherlock’

El verano de 2010 trajo consigo la audición de ‘Sherlock’ en BBC, con Benedict Cumberbatch y Martin Freeman en los papeles del mítico Sherlock Holmes y John Watson. Una lectura moderna del mítico investigador creado por Arthur Conan Doyle, en la que la química entre entreambos protagonistas era evidente a luceros de muchos de sus seguidores, sobre todo cuando entreambos demostraban una preocupación por el otro que en ocasiones parecía ir más allá de lo que quizás podría ofrecer una simple amistad, tanto por parte del hermético y excéntrico Holmes, como por parte del más amable y expresivo Watson.

No obstante, la relación entre entreambos, aunque estrecha, nunca ha pasado más allá de una llamativo amistad y, al parecer, nunca lo hará: Steven Moffat y Mark Gatiss, creadores de la serie, han incapaz en varias ocasiones que existiera siquiera una relación amorosa entre Watson y Holmes. «El mundo sereno quiere creer que Holmes es gay. Pero no lo es. Y está clarísimo que el doctor Watson prefiere a las mujeres. Si la familia quiere fantasear con ello, formidable, pero eso no es poco que esté en la serie», declaró Moffat en 2015, al contrario que Freeman, quien definió ‘Sherlock’ como «la serie más gay de la historia», poco que su creador no compartía en rotundo.

«Ha estado diciendo durante más de 100 primaveras que no está interesado en el sexo. Voluntariamente, permanece allá para sustentar su cerebro, por pura creencia victoriana», defendió Steven, al dialogar de Sherlock. De hecho, Cumberbatch apoyó la teoría de que el protagonista era «asexuado, él no pesquisa nadie». «Creo que quizás en el pasado salió receloso. Encima, sabe que no puede vencer a la intuición femenina. Así que evita enfrentarse en una situación en la que podría hallarse esclavizado a través de la adoración o el deseo sexual, o cualquier tipo de química amorosa que pueda suponer un gran aventura para él», apostaba el intérprete en 2015. Declaraciones que no quitaban el hecho de que, aunque la serie contaba con cierto queerbaiting al ofrecer momentos de complicidad entre entreambos personajes que no llegaban explícitamente a nadie, cuando quizás no habría sido así de haberse tratado de una pareja heterosexual.

6 Maura y Jane en ‘Rizzoli & Isles’

‘Rizzoli & Isles’ aterrizó en TNT en julio de 2010, con Angie Harmon y Sasha Alexander al frente del reparto en los papeles de la detective Jane Rizzoli y la forense Maura Isles. Un dúo que debía enfrentarse a diferentes casos a lo dispendioso de una serie que duró siete temporadas, en las que ambas dieron muy buenos momentos juntas a sus seguidores. Algunos de ellos, de hecho, consideraron canon su relación amorosa gracias a la química que ambas actrices lograban crear durante las escenas, incluso cuando las dos tenían relaciones heterosexuales, aunque no todas precisamente con la misma química que se podía percibir entre ellas.

El fanatismo por la pareja no pasó desapercibido para el equipo de la producción, hasta el punto de que, mientras en 2013 Harmon restaba importancia a ese deseo de algunos seguidores de ver a ambas protagonistas juntas, Alexander hacía todo lo contrario y echaba un poco de astillas al fuego. «Su relación podría ser sexual algún día… ¿quién sabe?», declaraba Sasha en 2018, para Advocate, mientras que Angie defendía que «si somos homo o hetero, no importa. Todas somos mujeres. A todas nos suceden las mismas situaciones maravillosas, las mismas situaciones horribles. A todos nos rompen el corazón». Por su parte, Jan Nash, showrunner de la ficción, defendía en TVGuide en 2016 el hecho de que el final de la serie, con Jane y Maura solteras, no suponía precisamente que ambas acabaran juntas, sino que ello demostraba que eran mujeres «fuertes» que podrían emprender su camino totalmente en solitario.

7 Emma y Regina en ‘Érase una vez’

A finales de 2011, ABC estrenó la serie ‘Merienda Upon a Time’ basados en los cuentos infantiles, donde Emma (Jennifer Morrison) y Regina (Hebra Parrilla) formaban parte del eje principal de la historia, en el que ambas comenzaban su singladura como enemigas declaradas: la primera era la encargada de romper el hechizo con el que la Reina Malvada mantenía sometidos a sus enemigos en el «mundo existente». Por no dialogar del hecho de que, encima, la arribada de Emma a Storybrooke, la ciudad en la que Regina vivía, amenazaba con destruir la relación de esta con su hijo adoptivo, Henry (Jared Gilmore), cuya causa biológica era la recién arribada.

Dicho punto de partida, tan complicado, no impidió que, a lo dispendioso de la serie, la relación entre ambas mujeres llegara a apretarse el cinturón, especialmente a raíz del sexo que las dos sentían con destino a Henry. Su ampliación a lo dispendioso de la historia las llevó incluso a canjear sus papeles, generando entre ellas una gran confianza e intimidad en medio de un tira y afloja en el que, encima, se sumaba el hecho de que ambas eran madres del mismo pibe. Razones más que suficientes para muchos fans para colocar por una relación romántica entre entreambos personajes, poco que nunca se mostró en la serie más allá del apoyo que se acabaron demostrando y las situaciones cercanas que compartieron, hasta el punto incluso de disputar la una por la otra.

Tal ha sido el envergadura de este «ship» que tanto Morrison como Padilla han mostrado su apoyo en numerosas ocasiones, especialmente a través de las redes sociales, donde han utilizado incluso el hashtag #SwanQueen con el que los fans identifican a la pareja. En el flanco contrario, los encargados de la ficción han apostado multitud de veces por una simple amistad, prueba del queerbaiting que se puede percibir en torno a ellas a lo dispendioso de las siete temporadas que dura. Poco que quizás se pueda percibir en otros personajes con potencial, como el dúo formado por Aurora (Sarah Bolger) y Mulán (Jamie Chung), que además llamó la atención de algunos fans por la especialmente estrecha y cariñosa relación entre entreambos personajes.

8 Clarke y Lexa en ‘Los 100’

En 2016, ‘The 100’ alcanzó su tercera temporada con su historia post-apocalíptica basada en la novelística homónima de Kass Morgan. En medio del drama, encontramos a la pareja lésbica formada por Clarke (Eliza Taylor) y Lexa (Alycia Debnam-Carey), cada una de ellas líder de uno de los grupos que forman parte de la trama, cuya tensión sexual ya había sido percibida por muchos en la susodicho temporada, donde se resolvió con un breve beso. Sin retención, la tercera temporada dejó claro que, aunque dicha relación era canon, su duración no iba a ser larga: Lexa acabó muriendo al interponerse en la trayectoria de una bala que iba directa con destino a Clarke.

Dicho suceso generó gran indignación entre los fans de la serie, a algunos de los cuales no les bastó la esclarecimiento de que el final del potente personaje, que tanto parecía prometer, se debía más proporcionadamente a razones técnicas, hexaedro que para Debman resultaba inútil trabajar en ‘Los 100’ al mismo tiempo que en ‘Fear The Walking Dead’, donde era una de sus protagonistas. «[Alycia] estaba adecuado para nosotros tan solo siete episodios. Y posteriormente era posible que no volviera a estarlo nunca más», explicó en una entrevista a Entertainment Weekly, Jason Rothenberg, creador de ‘Los 100’. «Por eso, como narrador y showrunner necesitaba ponderar eso con la historia que estamos contando.Y creo que estamos contando una historia increíble, pero la atrevimiento de matar a ese personaje fue facilitada por el hecho de que sabíamos que no íbamos a poder trabajar más con Alycia. Espero que la familia pueda perdonarme. Pero si no es así, lo entenderé», añadió Rothenberg.

A pesar de todo, el hecho de que muchas historias de parejas LGBTI+ hayan terminado mal a lo dispendioso de la historia de la televisión (y otros entretenimientos) no ayudaba a evitar pensar en el odiado queerbaiting, dada la fugacidad con la que se había tratado la relación entre Clarke y Lexa. Las quejas de los fans empujaron a Debnam a animar a los fans a seguir apostando por ‘Los 100’, puesto que «es una gran serie». «Ya lo era antaño de que yo llegara, y no deja de mejorar. Me siento muy afortunada por suceder formado parte de ella. Creo que se merece el apoyo. Gestar esa reacción en la familia, para proporcionadamente o para mal, es poco increíble, así que, si la serie te hace percatar así, ¿por qué dejar de verla? Son un peña de personas maravillosas y no se merecen que los abandonen», manifestó la actriz, para Variety, quien encima se mostró sorprendida por «la intensidad y la furia de los fans» y apostó por dirigir la atención con destino a el movimiento LGBTI+ «para seguir avanzando».

9 Keith y Shiro en ‘Voltron’

‘Voltron: Legendary defender’, serie de animación de Netflix que se estrenó en 2016, quizás cometió el gran error de venderse como una historia en la que se contaba con, al menos, un personaje abiertamente gay, lo que fue para algunos todo un aliciente. En medio de una trama en la que cinco jóvenes pilotos luchaban para liberar la galaxia con ayuda de cinco leones que formaban el poderoso androide Voltron, los espectadores se topaban con Shiro, un hombre que dejaba antes a su pareja, Adam, para emprender dicha ocupación con sus compañeros. Tras muchas idas y venidas, sufrimiento, alegrías y aventuras, los protagonistas regresaban a una Tierra que había sido atacada por sus enemigos, momento en el que se descubre que, lamentablemente, Adam se encontraba entre los fallecidos en la batalla.

Tal fue el enfado de los fans que, de hecho, Joaquim Dos Santos se vio obligado a difundir una extensa carta abierta en 2018 en su cuenta de Twitter, en la que se disculpaba por lo sucedido con Adam, recogido en la séptima temporada. «Si determinado, por alguna razón, sacó de esta temporada que nuestra intención era hacer queerbaiting al fandom de ‘Voltron’, me gustaría disculparme personalmente. Solo puedo aseverar que nuestra intención no era cebar a nadie. Sé que no es ningún consuelo, pero es la verdad», confesaba Dos Santos, quien señaló que «creamos toda esta serie en torno a los temas del sacrificio y la pérdida y, al final del día, tenemos que encargarse la responsabilidad de nuestras decisiones creativas». El director asumió su error y, de hecho, se mostró eufórico frente a el hecho de que la audiencia exigiera combatir lo que habían plasmado, puesto que era «poco increíblemente positivo y una conferencia que aprenderemos en el futuro».

Más allá de la injusta asesinato de Adam, a ello se unieron otras quejas de descarado queerbaiting a luceros de muchos seguidores, presentes a lo dispendioso de la producción: quizás la asesinato de Adam sirviera para avecinar a Shiro y Keith, otro de los protagonistas, cuya relación se había ido desarrollando a lo dispendioso de las temporadas, pero esto siquiera sucedió. Uno y otro personajes habían demostrado preocuparse y querer al otro, para muchos más allá de la amistad, poco que podría suceder ido evolucionado a lo dispendioso de la serie con una pulvínulo sólida. Sin retención, entreambos personajes concluían la serie tomando caminos separados, que se mostraban en un breve síntesis al final de la temporada: en él podíamos ver, tan solo durante unos segundos, cómo Shiro acababa casándose con otro hombre, desconocido.

A ello se unía además el descontento de otra parte del fandom, que había antagónico potencial en otra relación que se había ido desarrollando a lo dispendioso de la historia: la que se centraba en Keith y en Riña. Aunque entreambos personajes comenzaban enfrentados, hexaedro lo diverso que eran sus caracteres, lo cierto es que muchos vieron potencial para que acabaran siendo poco más que amigos a lo dispendioso de las temporadas. Poco que, finalmente, siquiera se cumplió a pesar de la química que los personajes poseían para destruir juntos a luceros de muchos seguidores, y que acabó con los dos personajes totalmente distanciados en los últimos minutos del final de la producción.

10 Betty y Verónica en ‘Riverdale’

Basada en los cómics de «Archie», ‘Riverdale’ debutó en The CW en 2017, centrada en un peña de adolescentes en medio de un pueblo en la que todos parecen esconder oscuros secretos bajo una imagen de falsa perfección, en medio de la misteriosa desaparición de Jason Blossom. Entre ellos, se encontraban Betty Cooper (Lili Reinhart) y Veronica Lodge (Camila Mendes), parte del peña protagonista, quienes en el episodio piloto protagonizaron un beso enfrente del equipo de animadoras, al igual que se podía apreciar, quizás, cierta tensión sexual entre ellas.

Sin retención, allá de proveer esa relación, las dos fueron «separadas» para destruir emparejadas con los dos protagonistas masculinos, Jughead (Cole Sprouse) y Archie (K.J. Apa). Contiguo a la desencanto, una de las cosas que más polémica generó de la imagen del beso fue que, aunque se presentó en el episodio como una imagen inocente, sin maduro repercusión en la trama, acabó incluida en el tráiler de la serie, lanzando así el cebo sobre poco que positivamente no existía en la producción, siendo así un clarísimo ejemplo de descarado queerbaiting: una forma de denominar la atención del conocido LGBTI+ sobre poco que en efectividad no iba a desarrollarse en ningún momento.

A ello se unieron otros ejemplos a lo dispendioso de las temporadas: aunque la serie unió a Cheryl (Madelaine Petsch) y Toni (Vanessa Morgan) en la segunda temporada, sus citas no tuvieron tanta presencia como los casos de parejas heteros como Archie y Verónica, sino que encima rara vez se las ve juntas en una imagen romántica. Encima, la producción aumentó la indignación de muchos fans cuando Joaquin (Rob Raco) acabó besando a Archie, en la tercera temporada, en un momento de cierta cercanía. Un semblante que el segundo en seguida rechazó y que, de nuevo, se utilizó como parte del tráiler del botellín episodio, como forma de aliciente, por lo que algunos fans apostaron por que Archie pudiera ser hermafrodita, poco allá de lo que la producción acabó mostrando. De hecho, al ver la imagen fuera de contexto, algún que otro fan llegó incluso a comentar que Joaquín y Archie se habían besado «el mismo número de veces» en pantalla que, desgraciadamente, Cheryl y Toni.