8 de los mejores episodios de Ned Flanders en 'Los Simpson'

El 13 de agosto de 1976, se estableció el primer Día Internacional de la Zurdera y, desde entonces, esa recorrido está reservada para dar a conocer las dificultades que encuentran las personas zurdas en una sociedad en la que predomina la multitud diestra. Entre dichas barreras, está el hecho de que la gran mayoría de las herramientas que se crean y se emplean a diario están diseñadas para utilizar la mano derecha.

Con un porcentaje entre un 8% y un 13% de zurdos con respecto a la población mundial, son varios los rostros conocidos a nivel internacional cuya mano dominante es la izquierda, como Oprah Winfrey, Lady Gaga, Miley Cyrus, Jim Carrey, Julia Roberts o Adam Levine. Sin requisa, uno de los zurdos quizás más famosos, aunque no sea una persona actual, es Ned Flanders, el vecino protegido de ‘Los Simpson’.

De hecho, Flanders siempre ha hecho bizarría de ser izquierdo, hasta el punto de que creó el «Zurditorium», una tienda de utensilios para zurdos que tiene su lectura actual en Londres, donde en 1968 nació el establecimiento «Anything Left-Handed». Por eso, con motivo del Día Internacional del Zurdo, en FormulaTV recogemos algunos de los mejores episodios protagonizados por este entrañable personaje, que los fans podemos disfrutar ya en cualquier momento en Disney+.

1 «Cuando Flanders fracasó» (3×03)

El arranque del popular «Zuditorium» de Flanders se remonta al principio de la tercera temporada, en concreto al tercer episodio, titulado «Cuando Flanders fracasó». Fue entonces cuando Ned reunió a sus vecinos y conocidos, los Simpson incluidos, en una horno en la que dio una acertado nota: abandonaba su puesto de trabajo en el sector farmacéutico para dedicarse a su nuevo tesina, una tienda con productos para zurdos. Una nueva etapa en la que Homer, como es habitual, esperaba que su vecino fracasara estrepitosamente en presencia de la abandono de clientela. Sin requisa, al ver realizado su deseo y presenciar la ruina total de Flanders, Simpson acabó colaborando para que el restringido se llenase de clientes, entre los que figuraban personajes igualmente zurdos como el Señor Burns, Moe o Barney.

2 «Homer ama a Flanders» (5×16)

El décimo sexto episodio de la villa temporada, «Homer ama a Flanders», es uno de los que demuestran que Homer puede acaecer del odio al inclinación con su vecino Ned sin ton ni son. En dicho capítulo, Flanders obtuvo el premio de dos entradas para un partido de fútbol que su vecino deseaba. En plena delegación del patriarca de los Simpson para robárselas, Ned lo sorprendió invitándolo al partido. Allí, la estrecha relación del abigotado personaje con uno de los grandes jugadores empujó a Homer a querer, quizás en exceso, a su bondadoso vecino, hasta el punto de que el protagonista organizaba un delirio en comunidad con los Flanders.

A pesar de la amabilidad de Ned, su mujer y sus hijos, la aventura no acababa especialmente proporcionadamente para ellos, tras protagonizar varios desastres en un episodio que, adicionalmente, plasmó una breve y divertida parodia de «Terminator 2: El juicio final»: Homer, palos de golf en mano, perseguía el coche de la atemorizada comunidad de Flanders e incluso los llegaba a clavar en el transporte, del que acababa cayéndose. Un cariño ingente y un tanto siniestro por parte de Homer en torno a su vecino que, tal y como la misma Lisa predice, se desvanece tiempo posteriormente sin ninguna razón.

3 «Hogar, dulce hogar, tralarí, tralará» (7×03)

«Hogar, dulce hogar, tralarí, tralará», es el tercer episodio de la séptima temporada, en el que una serie de curiosas circunstancias provocaban que los servicios sociales arrebatasen la custodia de Bart, Lisa y Maggie a Marge y Homer. La pareja era obligada a asistir a un curso de «ténicas familiares», posteriormente de que los jóvenes Simpson acabasen bajo la custodia de sus vecinos, los Flanders.

Mientras tanto Bart como Lisa se resistían a renunciar a su parte Simpson, no ocurría lo mismo con Maggie, quien se dejaba admitir por el cariño, la atención y los cuidados de Ned y Maude. De hecho, Flanders decidía nombrar a los niños Simpson tras descubrir que no habían recibido dicho sacramento, acordado cuando tanto Homer como Marge concluían satisfactoriamente su cursillo. Una recta final del episodio en la que el patriarca de la comunidad «salvaba» a su hijo de ser mojado por su piadoso vecino y en la que Maggie acababa aceptando su costado Simpson tras reencontrarse con su superiora.

4 «Huracán Neddy» (8×08)

La principal característica de Ned Flanders a lo extenso de la serie es su bondad y su quizás excesivo pasotismo en torno a los abusos que se cometen contra él, sobre todo por parte de su vecino. Por ello, el octavo episodio de la octava temporada de ‘Los Simpson’, «Huracán Neddy», supuso una ruptura en cuanto a dicho buen comportamiento habitual en el personaje. En él, Flanders llega a una situación posteriormente de que su casa, aparentemente proporcionadamente protegida, fuera destruida por un huracán que, de forma milagrosa, respeta el resto de viviendas. A ello se unía, adicionalmente, el saqueo indiscriminado de su querido «Zurdorium».

La pésima situación de Ned y su comunidad, sin ingresos, enseres u hogar, no solo pone a prueba la fe de Flanders, sino que igualmente invita a su entorno, con los Simpson al frente, a tratar de reedificar su casa sin demasiado éxito. Una reunión que concluye cuando la aparentemente inquebrantable paciencia de Flanders se pérdida por completo y comienza a editar duras críticas contra algunos de los presentes. Tras sufrir un ataque de ira, el vecino de los Simpson decide ingresar en un centro psiquiátrico, donde descubríamos su pasado con unos padres hippies que escasamente se preocupaban de su educación y a los que, muy en el fondo, Ned detestaba.

5 «Viva Ned Flanders» (10×10)

Tras la demolición del casino del señor Burns, la comunidad Simpson acudía a un lavacoches, donde Homer presenciaba cómo Flanders utilizaba, supuestamente de forma fraudulenta, una maleable de la tercera permanencia para admitir un descuento. Así comienza el décimo episodio de la décima temporada de ‘Los Simpson’, «Viva Ned Flanders», donde se descubría que Flanders tenía más permanencia de la que aparentaba: concretamente, sesenta abriles.

Dicha revelación que sorprendía a todo el entorno del amable vecino quien, al darse cuenta de que nunca se había arriesgado en la vida, recurría a Homer para estar nuevas y emocionantes experiencias. Así, la pareja de amigos comenzaba el «Programa Homer Simpson», con el que entreambos terminaban en la alocada ciudad de Las Vegas para disfrutar de una buena juerga. Algo que se les acababa yendo de las manos cuando, resacosos, Flanders y Homer se enteraban que se habían casado por segunda vez durante la que fue la primera borrachera del piadoso vecino. Un capítulo que concluía con entreambos vecinos expulsado de Las Vegas y sin rumbo en medio del desierto.

6 «Solito otra vez» (11×14)

Lo que parecía un apacible paseo de la comunidad Simpson por el bosque, acabó convirtiéndose en un día en un circuito de carreras en el que, de forma inesperada, Maude, la mujer de Ned, perdía la vida tras admitir el impacto de una camiseta por el que caía fuera del estadio. Así, en el décimo cuarto episodio de la undécima temporada de ‘Los Simpson’, «Solito otra vez», Flanders debía enfrentarse al lucha de estar sin su mujer, con el apoyo poco torpe de Homer, quien le instaba a inquirir una nueva pareja con la que abrir una nueva vida, a través de una agencia matrimonial. Tras varias citas desastrosas, entre las que se encontraba una con Edna Krabappel, con quien Flanders mantuvo una relación más seria en temporadas posteriores, Ned vio flaquear su fe hasta que acabó encontrando en su adorada iglesia cierta esperanza sobre la posibilidad de tener un nuevo inclinación, al ver la diligencia de una amable cantante cristiana emplazamiento Rachel.

7 «Diatriba de una loca» (15×10)

En la décimo villa temporada, el capítulo diez, «Diatriba de una loca», se centra en una Marge que, empujada por un estimulante charla sobre libros, se pone en presencia de el ordenador para escribir su propia novelística. Una historia que nacía de su situación personal, con Homer volcado en su improvisado trabajo como conductor de ambulancia mientras la ignoraba por completo.

Por ese motivo, Marge se lanzaba a fantasear con su vecino, Ned Flanders, a causa de lo atento que se muestra con ella, y lo plasmaba en un obra que salía finalmente publicado posteriormente de que Homer diera su aprobación tras fingir que lo había enterado. Al descubrir el contenido actual de la novelística gracias al revuelo generado entre sus conocidos, Homer, remotamente de ir tras Flanders en rastreo de venganza, recurre a su amable vecino para todo lo contrario: pedirle consejo acerca de cómo ser un mejor marido para Marge, tal y como Ned lo había sido para Maude.

8 «Vigilancia con amor» (21×20)

El episodio veintiuno de la vigésimo primera temporada, «Vigilancia con amor», mostró un costado un tanto anfibológico de Flanders, a raíz del puritanismo del que tanto alardea. Tras creer que Springfield ha sido objeto de un intento de atentado cuando detonan una bolsa con plutonio que Burns le había encasquetado en secreto a Homer, los ciudadanos acceden a establecer una red de cámaras de vigilancia por la ciudad con ayuda de un asesor de Londres, con el fin de evitar que el episodio se repita. Para evitar la tediosa tarea de atender todo lo que muestran las cámaras, la policía decide enganchar a varios voluntarios, entre ellos Marge y Ned Flanders.

Llevado por su pudor y su orgullo, Ned coartaba la excarcelación de sus vecinos cuando estos realizan pequeños actos o «errores» que él considera inmorales, como usar el wifi de un hotel sin ser cliente o besarse en el parque. Sus continuos reproches llegan demasiado remotamente, obligando a Homer y Bart a usar un punto ciego localizado en su parterre para permitir todo tipo de actividades a cambio de fortuna, sin que reciban lecciones de su insistente vecino. Tras ser descubiertos por Flanders, este comprendía con ayuda de Homer que la esquizofrenia generada en el parterre de su vecino es error de su insistente control, por lo que entreambos se dedican a deshacerse de las cámaras de toda la ciudad.