Adara pide que Hugo gane 'Supervivientes 2020' y comunica a Elena la reconciliación con su hermano

El clan Molinero ha sido indudablemente uno de los grandes protagonistas de ‘Supervivientes 2020’ tanto por el papel de Hugo Sierra y Elena en Honduras como por la réplica de Adara, sus incontables tías y su padre en España. Con la matriarca ya expulsada, sus hijos han podido charlar con ella y hacerle saber que, contra cualquier pronóstico, han acercado posturas y han apostado por la reconciliación a lo largo de su ausencia.

Adara empezaba la conexión con la particular risa inquieta que le caracteriza: «Madre mía, madre mía, vaya cojones le has echado. Tres meses dándole ahí, estoy flipada». Sin embargo, no tardaba en romperse y en confesarle a su madre todo cuanto la precisa. «Todos los días sentía un vacío muy fuerte en mi pecho», afirmaba mientras que lloraba. «Te habrás dado cuenta de muchas cosas allí pero yo aquí también. Siempre has estado con nosotros en las buenas y en las malas, te valoro todo lo que has hecho por nosotros», agregaba.

Segundos después se unía a la llamada Aitor, su hermano, poco habitual a los platós. «Mamá, estás guapísima», empezaba diciéndole a su madre. «Adara y te hemos echado echado de menos y deseamos que vuelvas. Y cuando vuelvas te prometo que voy a disfrutarte«, aseveraba, conmoviendo a Elena al saber sobre la reconciliación entre ambos: «Me encanta escucharte a ti y a tu hermana hablar el uno del otro, lo necesito».

«Cuando vuelvas te percatarás de que han alterado mucho las cosas y de que hemos madurado los 2 poco a poco«, explicaba el joven. Jordi González apostillaba que los hermanos han hecho las paces en este tiempo, frente a lo que la ganadora de ‘GH VIP 7’ asentía: «Pero de corazón«. «Ese es el mayor premio que me puedo llevar de aquí», concluía Elena.

Adara desea que gane Hugo

Una vez Elena ha sido expulsada de ‘Supervivientes 2020’, Adara no ha dudado en proteger la victoria de su ex- y padre de su hijo en el concurso, Hugo Sierra. Ajeno a esto, el uruguayo se había enfrentado días ya antes a una liturgia final en la que alzó la bandera blanca: «Solo quiero volver y encontrar un poco de tranquilidad y que quienes estamos involucrados tengamos el don de no hacernos más daño». «Pondré todo de mi parte a fin de que estemos bien«, comentaba Adara al ver las imágenes, atisbando paz con relación a la custodia del pequeño.