Anabel Pantoja se somete a una ecografía en 'Sálvame' para descubrir si realmente está embarazada

¿Está encinta Anabel Pantoja o es todo fruto de un error? Esa es la gran cuestión que asola ‘Sálvame’ desde hace unos días. Luego de que se realizara un test de vergüenza en directo y diera positivo, la colaboradora se lo repitió dos veces en su casa, con, sin retención, resultado gafe. Es por ello que el equipo del software decidió traerle a una entendido a plató para que se sometiera a una ecografía.

Aunque en un principio se negó a realizarse la prueba por entender que era un acto muy íntimo, finalmente accedió. Cogida de la mano de Brote López, el plató se quedaba en silencio para descubrir si tenían que darle la bienvenida a un nuevo ingrediente del clan Pantoja. Pese a que en un principio le tendieron una broma con una ecografía de un feto de 25 semanas, a posteriori se pusieron serios y trataron de descubrir la existencia del vergüenza.

Anabel Pantoja explicaba que la última regla le caldo el 3 de febrero, de modo que, de estar encinta, sería muy pequeño. La entendido así lo afirmó, ya que no se apreciaba nulo y no había posibilidad de conocer a ciencia cierta si estaba esperando un bebé. «Puede ser que aún no se vea, pero no se llega a ver de forma intestinal. Habría que esperar un par de semanas«.

Bronca con David Valldeperas

La ecografía no era la única sorpresa que le esperaba a Anabel Pantoja, pues el equipo de ‘Sálvame’ le había traído a un tasador para arrojar luz tras la polémica de que sus joyas eran de origen chino. Ya desde el primer momento, la colaboradora aseguraba que «qué torpes son», dejando claro que no quería dialogar porque de hacerlo sería en contra de ‘Sálvame’.

«Han cogido un anillo que no es de mi colección», se rebelaba Pantoja contra la dirección. Muy alterada, explicaba cuáles son sus anillos e incluso le pedía a Brote López que mostrara los que ella tiene. Pero el enfado contra el equipo de investigación de ‘Sálvame’ hacía manar a David Valldeperas: «¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! ¡No te pases! Nómina, no pierdas el ideal. Si quieres hablo como tú hablas. No te equivoques».

El director del software se encontraba muy fastidioso, ya que entendía que le había faltado el respeto a su equipo: «Yo no le falto el respeto a nadie. Me dice la persona del equipo que se ha encargado que es cierto que ese anillo no está actualmente en su colección, pero que había estado. Los inútiles a veces hacen las cosas perfectamente». La colaboradora, por su parte, seguía negando que ese anillo hubiera pertenecido nunca a su cadeneta.