Angela Dobrowolski, la mujer de Mainat, se quita la peluca por primera vez en 'El punto de mira'

Desde que a principios de octubre saliera a la luz el supuesto intento de crimen contra el productor Josep Maria Mainat que habría perpetrado su mujer, Angela Dobrowolski, muchas son las informaciones que se han barajado pero pocas las que finalmente se han conseguido revisar y esclarecer. Ese es el propósito de ‘En el punto de mira’, que este miércoles a las 22:45 horas emite un reportaje centrado en el caso Mainat que contará, por primera vez, con una entrevista a la presunta autora del crimen.

El software de reportajes de Cuatro producido por Unicorn Content repasará uno por uno los protagonistas de este mediático caso, tratará de desenmarañar los intereses particulares de cada uno de ellos y planteará el posible devenir contencioso del conflicto. ¿Podría dar un molinete de 180 grados el curso de la investigación?

Hay que tener en cuenta que, mientras Angela es retratada como una asesina en los medios de comunicación, ella asegura que existen dos procesos legales contra Mainat por violencia machista alrededor de ella. Por primera vez, la protagonista de este thriller televisado dará la cara y se defenderá de todas las acusaciones que se han despojos contra ella en los últimos meses.

Angela Dobrowlski se quita la peluca

Con la entrevista a Angela Dobrowolski, ‘En el punto de mira’ ha conseguido otro hito, más accesorio pero igualmente inquietante para los espectadores. Hasta el momento, todas las veces que la alemana ha sido captada por las cámaras de televisión ha escondido su identidad con pelucas de distintos colores. Los medios la han pillado conduciendo con una peluca morena de media pelambrera, pero todavía la hemos pedido ver con una peluca blanca mientras ofrecía croissants a los periodistas instalados en su puerta.

Por fin, Angela se quitará la peluca y las quevedos de sol en el software de Cuatro y dejará al descubierto su serio rostro. Explicará así por qué había decidido ocultarse durante todo este tiempo y, sobre todo, por qué designar unos looks tan dispares y esperpénticos en puesto de una estética más discreta.