Así ha sido el final de 'El secreto de Puente Viejo': Una explosión, varias muertes y grandes revelaciones

Después de 9 años, ‘El secreto de Puente Viejo’ ha llegado a su final terminante con un capítulo singular en el que han concluido todas y cada una de las tramas desvelando grandes secretos y dejando a los espectadores en desequilibrio con todos y cada uno de los acontencimientos inopinados. Aunque las promos ya nos alertaron de que una enorme explosión, ahora hemos descubierto quién fue el autor y su motivo.

Don Filiberto, el sacerdote, está resuelto a terminar con todos y cada uno de los males que ya le atacan, y tras estar a puntito de fallecer por los abusos de Francisca. El cura planea su venganza sin importarle todas y cada una de las víctimas que se lleve por delante, las consecuencias y sin tener claro si va a contar con el perdón de Dios, pero el sacerdote termina haciendo que Puente Viejo vuele por los aires con explosivos.

Dos esenciales muertes

Años después, la voz de Francisca narra: «Él fue la primera víctima de su fanatismo, pero no la única. Se llevó por delante a muchos paisanos». Y uno de ellos, como misma cuenta, es un ser querido: «Raimundo murió en el acto». Sin embargo, a continuación desvela que solo le subsistió por unos minutos, dejando claro que los dos murieron por la explosión.

Rosa, con secretos y fuera de sí

Rosa, está fuera de sí y no controla la gravedad de sus acciones. Al final desvela a su madre que es la que denunció a Adolfo a fin de que pague por el homicidio de Ramón. Su madre se muestra orgullosa, mas no comprende por qué razón con su marido y la hermana mediana de las Solozábal le cuenta que le ponía los cuernos y le hace una enorme revelación: no está encinta. «Nunca lo he estado y me alegro, porque ese ingrato no merece ser el padre de mi hijo», confiesa asegurando que todo lo hizo por retenerle.

Cuando Adolfo decide huir y Marta le confiesa que se va a ir con él, Rosa no entra en razón y les amenaza «por encima de mi cadáver». En sitio de cargar contra ellos, coge a su hermana Carolina y amenaza con matarla si se marchan juntos a Austria, mas por suerte el personaje termina retrocediendo y deja fuera de riesgo a la pequeña.

El gran secreto de Emilia

Uno de los instantes más emotivos lo contó Emilia. Llorando entristecida, recibe la inopinada visita de Marcela, a quien le cuenta lo que le ocurre: «Me muero sin remedio». Además, aprovecha para contarle el motivo por su repentino regreso a Puente Viejo. Quería fallecer en su pueblo y ahorrar sufrimientos a sus seres queridos que no saben nada de la enfermedad de Emilia.

Espacio para el amor

En este apoteósico final, también ha habido instantes para el amor, como es el caso de la Marquesa de los Visos y Don Ignacio, que tienen una profunda charla tras descubrir todas y cada una de las patrañas que propagaba Jean Pierre. Tras quitarse los formalismos entre ellos, Isabel y también Ignacio se solicitan excusas. «Siento una imperiosa necesidad de tenerle cerca», le confiesa . Él, no obstante, le solicita unos días ya antes de darle una contestación, mas dejando una puerta abierta a un esperanzador romance.