Belén Esteban cuelga a 'Sálvame' tras agotarse su paciencia:

La crisis del coronavirus ha obligado a ‘Sálvame’ a tomar medidas para amoldarse a las circunstancias. Una de las ausencias en plató más señaladas a lo largo del confinamiento es la de Belén Esteban. La cooperadora pertenece al conjunto de alto peligro por su diabetes y se ha mantenido encerrada en casa a lo largo de los últimos meses. Esto ha dado sitio a una de las secciones más amenas del programa, «Las recetas de Belén», donde día a día cocina un plató con su hija, Andrea Janeiro, como cámara. Aunque lleva tiempo más relajada, los frecuentes cabreos de la cooperadora han vuelto a las tardes de Telecinco.

Esteban participó este lunes, 1 de junio, en el programa de La Factoría de la Tele para realizar un exquisito arroz con leche, mas no comenzó con buen pie. Desde el primer instante, la cooperadora parecía estar molesta por la hora que llevaba aguardando por inconvenientes técnicos. Pero el entorno se fue caldeando cuando comenzó a percibir las usuales gracietas de sus compañeros. «Es imposible que te salga mal», le comentaba Jorge Javier Vázquez.

Tras determinados cruces de pullitas, la cooperadora confesaba estar contenta por su rencuentro con su marido. Miguel Marcos trabaja en el campo sanitario y ha pasado los últimos meses en otro piso para eludir el contacto con su esposa. «Poco a poco tenemos que hacer ya la vida normal», comentaba Esteban. «¿Ya dormís en la misma cama?», le preguntaba Vázquez. «¿Cómo lo has hecho sin que se entere tu operadora de cámara?», agregaba en referencia a Andreita.

«Os estáis descojonando, ¡cuelga!»

La cooperadora proseguía cocinando mientras que respondía a las preguntas de sus compañeros, mostrándose cada vez más molesta por las incesantes bromas. Entonces, llegó la gota que llenó el vaso con un juego con las palabras de Kiko Matamoros que encendió a Esteban: «Alberto, te digo una cosa. Entiendo que os encante verme mosqueada, pero la próxima vez corto el teléfono». Las risas generadas en plató irritaron aún más a la colaboradora: «Os estáis descojonando, ¡cuelga!». Así abandonó el programa, dejando en negro la pantalla.