Blas Cantó abre el cajón de Auryn:

Blas Cantó visitó este jueves ‘La Resistencia’ para presentar «Historia de una estrella sin nombre», un libro en el que se abre en canal sobre ciertas experiencias más duras de su vida. Decidido a dejarse conocer más que jamás, el vocalista no tuvo en meterse de lleno en ciertos aspectos más controvertidos que envuelven a la boyband Auryn, en activo entre los años 2009 y 2016.

«Nos hemos inventado un millón de cosas», reconocía Cantó, recordando que en ocasiones se describían como banda y, otras, como conjunto. «Depende de dónde fuésemos éramos 3, en ocasiones 4, otras veces 5…«, bromeó. «¿Hubo jaleillo?», le preguntó David Broncano. «Había de todo, Auryn tiene mucho misterio», siguió sugiriendo, «éramos una familia y pasan cosas inevitablemente». «¿Alguna hostia a mano abierta?«, propuso el comunicador, abriendo claramente la caja de los truenos.

«Al principio sí, me la llevé . Peleas de chiquillos, teníamos 18 años. Uno de los Auryn me pegó y me dejó el brazo que no pude moverlo en una semana. Me lo anestesió, me quedé fallecido», contó Blas, que asegura que por ese motivo deseó desamparar la capacitación. «Fue como el segundo día de empezar a ensayar, por cuestiones artísticas de ‘esta parte no la quiero cantar’, ‘esta la quiero yo’…», apuntó. Después, sin embargo, mostró que había perdonado al autor del golpe al describirlo como un «trozo de pan«.

Auryn le debe dinero

Como no podía ser de otro modo, Broncano le efectuó la tradicional pregunta sobre el dinero que tiene en el banco. Sin estimar responder «para que no me pida nadie», terminó confesando que los miembros de Auryn le deben dinero. «Cuando comenzamos yo era el único que tenía ahorrado, unos 3.000 euros, y siempre ponía», recordó. «Siempre me afirmaban ‘te lo van a devolver’ y prosigo aguardando. Eso es lo que más me jode de la gente, no me agrada que me afirmen que me lo devolverán si no lo hacen«, agregó. «Lo mejor es que inicié un proyecto con todo mi corazón», concluyó, reconociendo que «nunca había dicho que me deben pasta. Me he quedado a gusto».