Chelo García-Cortés abandona el plató de 'Sábado deluxe' por los insultos de Kiko Matamoros:

‘Sábado deluxe’ vivió uno de sus instantes más tensos en la emisión del 23 de mayo. Durante la noche, se fue acrecentando el volumen del enfrentamiento entre Chelo García-Cortés y Kiko Matamoros, una vez que este último desvelará las contrariedades de las negociaciones que la cooperadora sostuvo para trabajar en Telecinco. Pasada una buena parte del programa, se generó la enorme debacle, que terminó con el abandono del plató por la parte de Chelo.

En un instante en el que Matamoros y Lydia Lozano compartían risas, García-Cortés le acusaba de ser «ofensivo», puesto que anteriormente la había acusado de ser una «profanadora de tumbas». En ese instante se desató el huracán entre los dos, con una contestación del tertuliano que no invitaba exactamente a sellar la paz: «No me toques los huevos. Ofensivo es lo tuyo. Eres muy cobarde.» Y no tuvo inconvenientes para regresar a dedicarle ese insulto a su compañera: «Pedazo de profanadora de tumbas

«A Kiko le gusta meterse conmigo, que diga lo que le dé la gana,» aseguraba la cronista, aseverando que en ese instante «le diría cabrón». Entonces, Matamoros se levantó indignado, en un simulacro de abandono que no se creyó absolutamente nadie en el plató y que no tardó en disolver. «No te he insultado. Profanadora de tumbas es un ejemplo metafórico, para que la gente sepa lo que esta señora hace: tirarse a roer el hueso del que está en el suelo,» apuntaba el cooperador que, siendo preguntado por Jorge Javier Vázquez si la calificaría de hiena si fuera un animal, no vaciló en contestar contundentemente: «Una puta hiena, mas no por el hecho de que te afirme a ti puta, que no lo eres

Espantada en directo

Ese fue el punto de no retorno para García-Cortés, que optó por levantarse para irse en pleno directo: «La que se marcha soy . No me vuelves a poner como me has puesto.» Tras un frente a frente que transgredía el distanciamiento social, la tertuliana dejó claro que no era una simple llamada de atención: «Tengo derecho a irme cuando se me ofende.» Al ver la incapacidad de Matamoros para solicitar perdón, la cooperadora se fue, si bien Jorge Javier trató de tomárselo con humor: «Es una hora ideal para profanar tumbas.»