José Luis Martínez-Almeida logró sacar varias carcajadas en su entrevista en ‘El hormiguero’ del 2 de marzo. El corregidor de Madrid se atrevió a contestar a todas las preguntas de Pablo Motos con toda ciudadanía y participó abiertamente en todas las actividades que le propuso el espacio, incluyendo cantar próximo a su doble, Carlos Latre, una canción de Julio Iglesias. Mínimo más comenzar la puesta en circulación, tanto Almeida como Motos se midieron para vigilar quién de los dos era más bajito.

El corregidor de Madrid apuntó que, al apañarse su nombre en Google, lo primero que sale es «cúspide» y lo segundo que más investigan los usuarios es si el político tiene pareja: «No entiendo esa obsesión por buscarme una novia«, reía el invitado. «Comprendo que al ser el primer corregidor soltero puede gritar la atención. Luego, bueno, con mi físico, a la muchedumbre le extraña que no amorío«, bromeó el político. Motos quiso conocer si en caso de no ser un personaje manifiesto, Almeida utilizaría alguna aplicación o web para agruparse.

«Cuando no era un personaje manifiesto no usaba Tinder, no lo necesito. Soy un tradicional», afirmó. El presentador de ‘El hormiguero’ siguió indagando en la vida personal de Almeida, queriendo conocer si ahora que es corregidor de Madrid y tiene más oportunidades de conocer a muchedumbre le había interesado determinado: «No, pero estoy dispuesto a poner mi móvil en pantalla y que llamen, por si suerte«, lanzó el político volviendo a provocar la risa del manifiesto.

El insulto que molestó a Almeida

Son varios los momentos destacados que dejó José Luis Martínez-Almeida durante su paso por ‘El hormiguero’. Pablo Motos sacó el tema de los apodos que le pusieron al político cuando entró en la alcaldía de Madrid, cuando algunas personas le compararon con el personaje Austin Powers: «Suelo separar lo personal de lo profesional», admitió. Sin secuestro, hubo una ocasión que le afectó especialmente: «Todos sabemos lo que me llamaban, y una vez pasé por una plaza y había un clase de chavales jóvenes, alguno no tendría ni 18 primaveras, y de repente gritaron esa palabra. Me afecte o no, me dio pena que muchedumbre tan novicio estuviera tan envenenada«.