El percance de Nia de 'OT 2020':

Los concursantes de ‘Operación Triunfo 2020’ han desvanecido todas y cada una de las dudas sobre su naturalidad en su regreso a la Academia después de haber estado un par de meses en sus casas y haber tenido acceso a la opinión de la gente sobre ellos. Entre todas y cada una de las anécdotas y chistes que han compartido desde el instante en que se volvió a abrir el Canal 24 Horas, Nia se llevó el premio gordito este domingo por contar a sus compañeros la tormentosa anécdota que vivió cuando decidió meterse una pelota de ping-pong dentro de su vagina.

Todos estaban reunidos en el salón cuando la canaria dio un potente titular que dejó a sus compañeros con la boca abierta: «Me metí una pelota de ping-pong y se me quedó dentro». Aunque riendo, aseguró que la historia prácticamente termina en las emergencias de un centro de salud de Asia. «Estábamos jugando Kiko y yo en Tailandia a escupir la pelota y, como no encontraba las bolas chinas, cogí una pelota de ping-pong», aclaró, haciendo referencia a la práctica viral de impulsar una pelota haciendo fuerza con la vagina.

«Estaba jugando con la pelota, la tenía en la mano y, de repente, se me metió», siguió, mientras que el resto escuchaban anonadados: «Intentaba sacarla con los dedos y no había manera, yo ya histérica, Kiko diciéndome que me ayudaba, yo no le quería dejar». La desesperación llegó hasta tal punto que Nia decidió pasar a la acción. «Me puse a cuclillas en el suelo y me oriné y todo a ver si lograba relajarme, y no salía», relató frente a una Anaju que no podía dejar de reír.

Dos cuchases, la solución a sus problemas

Nia y la historia de como logró expulsar una pelota del coño con una cuchara.#CanalOT24M pic.twitter.com/b0g4DeZUsN

— TampocoEsTanCaro (@cincoderegalo) May 24, 2020

«Al final cogí una cuchara sopera y una pequeña e hice fuerza hacia abajo», señaló, reproduciendo ante el resto la postura a cuclillas que adoptó en el baño de aquel hotel. «Pero eso tiene que salir fácil», opinaba Maialen. «No, tú no sabes la fuerza que tenemos ahí abajo. Flipas. No lo intentes porque te digo que no sale», le recomendaba Nia. La navarra, por su lado, aseguraba que era capaz de subir y bajar su copa menstrual haciendo fuerza con el suelo pélvico. «Estoy flipando», pronunciaba brevemente Flavio. «¡Yo no me he metido nada raro!», se desmarcaba Eva.