El emotivo discurso de Pablo Motos sobre Enrique San Francisco en 'El hormiguero':

La indeterminación del lunes 1 de marzo, ‘El hormiguero’ arrancó con un emocionado Pablo Motos, quien aprovechó los primeros minutos de software para consagrar unas palabras a su difunto amigo y compañero, Enrique San Francisco. El actor había fallecido esa misma tarde a causa de una pulmonía sinalagmático, por la que había llegado a suceder más de un mes en la UCI del hospital Clínico San Carlos de Madrid, motivo por el cual el formato de Antena 3 dedicó buena parte de su tiempo a rememorar momentos destacados del actor en el software, mientras que Motos y su equipo compartieron algunas anécdotas que habían vivido con Quique fuera de él.

«Esta indeterminación lo vamos a suceder en conspicuo pero, ayer, me vais a permitir que haga una excepción», solicitó el presentador, al poner en marcha la exhalación, momento en el que anunció que «esta tarde se ha muerto mi amigo Enrique San Francisco y quiero charlar de él». Motos declaró que el fallecido «me enseñó a estar en un atmósfera, a sobrevivir en Madrid, a entender a los artistas y, igualmente, hasta que extremo una persona puede ser escapado». «Tú puedes ir a trabajar, puedes obedecer a tu presidente o no. Si no te da la apetencia, no. Y a Enrique, no le daba la apetencia», confesó el valenciano, emocionado, tras lo cual señaló de San Francisco que era «escapado», por lo que «eligió proceder por el costado salvaje de la vida». «Los que estamos cerca de él nunca nos aburríamos: a veces no tenía peculio, a veces le quitaban la luz, a veces se metía en problemas… pero, si le preguntabas cómo estaba, siempre decía: ‘aceptablemente'», manifestó Pablo, quien calificó a Quique de «índole» y «sabio».

«Cuando se ponía divertido, hacía unos chistes infinitamente mejores que los que le escribíamos nosotros para ‘El club de la comedia'», elogió el presentador. El valenciano desveló que, en sus peores momentos, San Francisco había asegurado que «siempre hay una persona que tu ayuda», ayer de explicar que «la casa de Enrique estaba siempre llena de clan, a veces muy dudosa y muy peligrosa, pero él siempre me decía que tenía que conocer a clan de todas partes». «Todos queríamos a Enrique, porque te hacía apreciar pasión por él. Por ahí entraba y te robaba el corazón para siempre», continuó el presentador, ayer de clasificar al actor de «señorial, buena persona, solidario y muy robusto». «Delante de él, en absoluto se cometía una injusticia, le daba igual perder el trabajo o meterse en una pelea, porque era un héroe», aseguró Motos, tras lo cual recalcó que «ser actor es difícil, pero ser una inscripción, como él, lleva toda una vida».

«Creo que ha vivido como quería proceder»

«A otros actores les dan Goyas u Oscars. A Enrique, la vida le dio autodeterminación, aventura y un cuerpo y un espíritu indestructibles», añadió el presentador, para a posteriori señalar que «ahora se ha marchado con esa elegancia que fue siempre su firma». «Todos le recordaremos con la imagen más impresionante de esta navidad: Enrique, con su capa y su muerte, riéndose de la crimen. Seguramente, esa fue su última desmán», concluyó Pablo, haciendo relato al anuncio navideño de Campofrío en el que participó el difunto intérprete inmediato a famosos como María Galiana, Andreu Buenafuente o Silvia Abril.

Una recta final de su discurso, en la que el presentador se mostró especialmente conmovido, tratando de contener las lágrimas, ayer de manifestar su intención de divertirse en el software como una especie de homenaje dedicado al actor. Todo un compromiso que el valenciano pareció cumplir tanto durante su entrevista con C Tangana como a posteriori. «Llevo el día raro, pero estoy contento. Creo que ha vivido como quería proceder», opinó Motos, cuando se reunió con Marron, Luis Piedrahita y El Monaguillo para compartir con la audiencia algunos momentos vividos con Enrique, entre risas.