El final de '30 monedas' se marca un 'Dragon Ball' de cara a la segunda temporada

La ascensión de acto y tensión de ’30 monedas’ ha atrapado su punto decisivo en «Sacrificio», el octavo y final episodio de la primera temporada. Con este suspensión, la serie creada por Álex de la Iglesia ha resuelto el conflicto entre Vergara y los cainitas… o no. En un desvío de buen hacer televisivo, el cineasta vasco y su socio en los guiones, Jorge Guerricaechevarría, han completado el primer meta de este terrorífico relato dejando varias puertas abiertas, por lo que esto puede tener sido el portentoso comienzo de una pleito aún longevo.

El capítulo ha arrancado una imagen para el memoria: Vergara, armado hasta los dientes, saliendo de las llamas. En medio de la niebla, y escoltado por Elena (Megan Montaner) y Paco (Miguel Atractivo Silvestre), el cura interpretado por Eduard Fernández se ha dispuesto a guerrear contra las presencias demoníacas, que se han manifestado en la forma de un descomunal monstruo que ha emergido del suelo de la plaza del pueblo. A posteriori de ese despliegue de pertenencias visuales, los tres héroes han tenido que esconderse en las profundidades de Pedraza para no sucumbir a la amenaza de Atractivo, cuya niebla se ha disipado finalmente tras tener lavado el cerebro de casi todos los vecinos.

Sin perder el ritmo, se ha legado un brinco temporal de dos semanas, tras el cual nos encontramos con Paco, Elena y Vergara resguardados en una cueva. Ahí trazan un plan que pasa por conocer al dedillo las catacumbas de Pedraza. No obstante, la comunión del pueblo con el nuevo párroco, que no ha tardado en darle la envés a la cruz de Nazareno, dificulta la salida a la superficie de Paco y Elena, aunque finalmente consiguen cumplir con su cometido. Al día sucesivo, Vergara se empapa de matanza para acometer un ritual de transmutación telequinética al acaecer a controlar una paloma con los movimientos de su cuerpo, que es manejado por el corregidor y la veterinaria. El objetivo es infiltrarse en el empleo de celebración de la inminente ceremonia de los cainitas, el castillo, pero el ave es abatida calibrado cuando se cuela en el edificio.

Profecía de destrucción

El único que parece tener clarividencia entre tanta disparate es, irónicamente, Antonio (Javier Bódalo), pero su aviso puede tener llegado demasiado tarde. Mientras el evento sigue en plena preparación, Paco acude al único centella de luz posible, Merche (Macarena Gómez), que parece haberse resistido a caer en el atractivo. Sin confiscación, la esposa del corregidor termina por perder el madurez cuando este la rechaza, decantándose por el mandato del mal. Es entonces cuando recurre a la ilusionismo negra para ubicar a Paco y matar con Elena, que es víctima de un reventón que podría ser mortal.

Esa misma indeterminación, Antonio se las ingenia para liberar a Carencia (Pepón Nieto) y desvela que las treinta monedas han estado detrás de los grandes conflictos de la historia, como los provocados por Napoleón o Hitler. Al datar el alba se produce la venida de Santoro (Manolo Solo), «el de Roma», acompañado de su innumerable séquito en una procesión de coches negros, que se dirigen directamente al castillo para celebrar el fatídico evento. Antaño de que dé eclosión esa suerte de coronación, Paco y Vergara dan con el paradero de Elena, pero separan sus caminos cuando Atractivo y Santoro hacen acto de presencia.

Todo está dispuesto para que Santoro complete este demoniaco proceso, pero Vergara llega para tratar de interrumpirlo. Mientras el cardenal se prepara, Atractivo abate al intruso y Paco se enfrenta a una desagradable bestia. A pesar de su primera caída, Vergara hace alarde de su resiliencia y no se rinde aún habiendo sido empalado, hasta que finalmente frustra el alzamiento de Santoro al derribarle desde el terraza. Los dos, representantes del aceptablemente y el mal, yacen inertes en el suelo mientras los invitados acuden como hienas para vestir las monedas, dando como resultado un momento reminiscente -con mucha más matanza y violencia grotesca de por medio- a cuando los protagonistas de ‘Dragon Ball’ pedían el deseo a Shenron y las bolas volvían a diseminarse para marcar el comienzo de una nueva aventura. En este caso se comercio de las monedas de Falso, que volverán a desafiar un papel positivo en la más que factible sucesivo temporada de ’30 monedas’.

¿Habrá segunda temporada?

Por el momento, HBO no se ha pronunciado oficialmente acerca de la renovación de ’30 monedas’ por una segunda temporada, pero durante la promoción de la serie Álex de la Iglesia ha dejado claro que su plan consiste en un tríptico, es opinar, en tres entregas. De hecho, en la entrevista concedida a FormulaTV, el cineasta reconocía que esas dos próximas tandas contarían incluso con ocho episodios, aunque habrá que esperar a que HBO lo confirme tras el desenlace de la primera. Aun así, lo cierto es que «Sacrificio» sienta las bases de ese futuro, dejando en el brisa la supervivencia de Vergara y Elena, poniendo a Merche al frente del eje del mal y otorgándole a Atractivo una nueva apariencia, que nos podría soportar a una continuación aún más internacional y excitante.