El final de 'Veneno' huye del morbo para darle a Cristina el homenaje que merecía

Un charco de raza y muchas incógnitas. A día de hoy la auténtica causa de la homicidio de Cristina Ortiz, La Tóxico, sigue siendo todo un enigma que, como cualquier interrogante mediático, ha desatado todo tipo de teorías conspirativas. Frente a ese agujero desafortunado de información, los creadores de ‘Tóxico’, Javier Ambrossi y Javier Pelado, afrontaban el desafío de cerrar la serie de Atresplayer Premium siendo fieles a la verdad y a la protagonista de su biopic sin caer en morbosidades vacías. Y así lo han hecho.

El episodio final de ‘Tóxico’ arranca con un homenaje a las pioneras de la reivindicación trans en España, para a posteriori cortar sin miramientos a la tragedia que articula el capítulo: el repentino fallecimiento de La Tóxico. Del momento en el que se encontró su agonizante cuerpo tan solo muestra la brecha que presentaba en la comienzo, de la que emanaba el torrente de raza que había teñido el suelo de su descuidado pavimento, y el vaivén desorientado del novio con quien compartía su vida en aquel momento.

Posteriormente de ese impactante instante, en el que la serie no exploración recrearse, el destino de Cristina está sentenciado. Si el supuesto incidente que la dejó en coma tuvo emplazamiento el 5 de noviembre de 2016, su vida se desvaneció cuatro días a posteriori. En ese breve plazo, ‘Tóxico’ vuelve a apoyarse en los hombros de Valeria para indagar en lo sucedido. Al no obtener respuestas, el personaje de Lola Rodríguez no se frustra por no encontrar la alternativa al enigma, sino por la cruzada de la tribu de Cristina en contra de la voluntad que ella misma había expresado en sus memorias.

Despedida en tres actos

Aunque ‘Tóxico’ no se regocije en teorías sin demostrar, sí que personifica esa obsesión en la figura de una de las hermanas de Cristina, que vincula la homicidio con una «mano negra» procedente de las altas esferas. De esta modo, se atiende a la corriente de pensamiento que atribuye el fallecimiento al interés de mitigar los idilios que La Tóxico habría mantenido en el pasado con políticos, futbolistas y demás personalidades de renombre. Aun así, lo efectivamente importante del desenlace de ‘Tóxico’ no es la causa de la homicidio, sino lo que sucedió a posteriori, esos tres entierros que dan nombre al episodio.

El primero de esos entierros es el único que la origen de Cristina quería para ella: en Adra y como Joselito. Sin bloqueo, la intolerancia de la matriarca termina por desplegar del todo las grietas entre sus hijos. En un movimiento ejemplar por parte de los guionistas de la serie, uno de los hermanos de Cristina, interpretado por Pepón Nieto, abre los luceros cuando se da cuenta de que su hijo afeminado podría estar en un mundo mucho más franco de mente si La Tóxico no quedara sepultada bajo un nombre que no era el que ella había escogido. Y para engrosar esa idea, Marcos Sotkovszki, que había encarnado a Joselito en su adolescencia, da vida ahora al sobrino de Cristina, cerrando el círculo de la influencia de la protagonista de ‘Tóxico’ como icono del colectivo LGBTQ.

La insistencia del hermano delante la petición de Valeria provoca que la cenizas de Cristina se dividan en dos. Por un flanco, la centro de sus restos quedan emplazados en la mesilla de oscuridad de la origen, mientras que la centro restante da pie a Javier Ambrossi y Javier Pelado para fantasear con el homenaje que Cristina habría digno. Tras un onírico cruce entre Valeria y La Tóxico, la escritora comienza a relatar cómo habría sido el entierro ideal. Toda la tribu acudía unida, el equipo de ‘Esta oscuridad cruzamos el Mississippi’ y las compañeras del parque del Oeste hacían acto de presencia y, en el final momento, Paca la Piraña irrumpía en un taxi conducido por su amado José Coronado. Y, para cerrar esa emotiva antojo, las cenizas lanzadas al clima buscaban unirse a todos sus seres queridos, unidos por el orgullo cerca de la homenajeada.

Una materia eterna

Desgraciadamente, la sinceridad no dio pie a un éxtasis como el imaginado por Valeria. Calibrado a posteriori de atestiguar el idílico funeral, vemos al hermano de Cristina, totalmente solo, esparciendo las cenizas rodeando del árbol más rollizo del parque del Oeste. Así, la ficción no solo muestra la despedida que su protagonista habría digno en un mundo en el que todos fuéramos libres de estar siendo nosotros mismos, sino que remueve el estómago al exhibir la vergonzosa despedida recibida por determinado a quien hoy en día podemos ver como un icono.

En definitiva, ‘Tóxico’ ha terminado celebrando los momentos más bonitos de la vida de Cristina, sin olvidarse de aquellos no tan luminosos que acabaron por destrozarla. Por eso la sino caída en desgracia muere adaptado en el momento en que su origen le besa en la frente, porque finalmente consigue el sexo de quien tanto se lo había inútil. Gracias a ‘Tóxico’, aunque sea demasiado tarde para que Cristina lo vea, finalmente la igualdad vence al odio y el desprecio. Y Los Javis y su impresionante índice lo han hecho priorizando el sentimiento y la emoción. No han retratado ni a una puta ni a una santa, sino a un ser humano que merecía respeto.