La crisis de los cuarenta trae a Edurne (Leonor Watling) y Julián (Hugo Silva) por el camino de la amargura, así que deciden martirizar su cómoda carrera como abogados para destapar un restaurante ruso que, gracias a su autenticidad, se convierte en el espacio de distensión de un especie de mafiosos. Así arranca ‘Nasdrovia’, la comedia diferente de Movistar+ producida en colaboración con Globomedia (The Mediapro Studio), que parte de la novelística «El hombre que odiaba a Paulo Coelho», de Sergio Sarria, para ofrecer seis dosis de humor certero, costumbrista y directo. Los responsables de los guiones de la ficción son Miguel Esteban (‘El fin de la comedia’) y dos veteranos de ‘El intermedio’ como son el propio Sarria y Luismi Pérez, con quienes hemos tenido la oportunidad de conversar acerca de qué convierte a ‘Nasdrovia’ en una comedia diferente y sobre los avances del categoría en nuestro país.

Desde el momento en que comienza a gestarse la serie, ¿qué cambios teníais claro que queríais implantar con respecto a la novelística?

Sergio Sarria: De alguna forma, los cambios los hemos hecho con Movistar. Ellos nos sugirieron que estaría perfectamente darle una revés y que la protagonista fuese Edurne. A nosotros nos pareció una idea buenísima y hemos estado trabajando hasta lo que has conocido, que creo que merece conveniente la pena. Luego le dimos otra revés al tema de la mafia rusa, por no hacer lo que todos hemos conocido ya. Más allá de la apariencia física, nos apetecía llevarles al día a día, ¿qué pasa cuando un mafioso termina su horario profesional? Ese es el tipo de problemas que queríamos contar.

Miguel Esteban: En efectividad fuimos conveniente libres, siendo conscientes de que partíamos de un material de origen muy guay. Había que pasarlo a otro formato, pero fue todo una proceso muy sencilla y natural. La serie está más inspirada que basada en el tomo, es más los personajes y el universo que la historia en sí. Así que nos sentimos libres, con el propio Sergio, a la hora de adaptarla a este otro formato y sacarle partido de otra forma. Ha sido un proceso prolongado y tremendamente tranquilo, sencillo y orgánico en el que todo el mundo que aportaba poco ayudaba. Ha surgido solo, la verdad.

¿Qué pasa cuando un mafioso termina su horario profesional? Ese es el tipo de problemas que queríamos contar

Una de las novedades es la tendencia de Edurne a conversar directamente a cámara, ¿qué os aporta la ruptura de la cuarta muro a la hora de darle más espontaneidad a la serie?

Luismi Pérez: Ese detalle es interesante porque acerca la serie a la novelística. El solicitud del monólogo del protagonista que palabra al espectador o al profesor es muy representativo del tomo de Sergio. Esto traducido al audiovisual hace que veamos la historia a través de los luceros de Edurne o incluso desde su imaginación o sus pensamientos más profundos. Rompe la cuarta muro y muchas cosas. Es una de las cosas más arriesgadas de la serie y plantea un esparcimiento muy divertido.

SS: Ayuda a implicar al espectador en todo lo que están pasando ella y Julián. Nos sirve, a salvo de para añadir humor, para hacer partícipe al espectador.

Como guionistas imagino que tendréis que poneros ciertos límites a la hora de escribir historias, ¿cómo os ha libertino poder romper esa barrera?

ME: Para nosotros es muy divertido probar cosas diferentes y nadie de los tres había escrito una serie en la que usáramos este solicitud. Verdaderamente es muy guay probarlo y encargarse que tienes esta aparejo, que no es la habitual. Y encima tener a Leonor mirando y hablando directamente al espectador es muy atún, porque ella está muy perfectamente. Sobre el papel ya nos parecía que el solicitud tenía potencial, pero cuando lo llevas a lado y es Leonor la que se encarga de conversar al espectador es mucho mejor aún.

SS: Lo flipante es que incluso cuando no palabra, cuando solo mira a cámara, lo expresa todo. Es increíble.

Leonor lo expresa todo aunque no hable, solo con mirar a cámara

LP: El caso es que Leonor Watling es una virtuosa de la interpretación y, por ende, de la comedia. Para mí no hay actor o actriz más agradable de comedia, al menos en España, que Leonor Watling. Ha sido enorme.

SS: La concurrencia ya sabe que es buenísima, pero va a sorprender.

Con respecto a lo que comentabais de mostrar a los mafiosos una vez acabada su recorrido profesional, ¿qué clichés queríais desmontar para usar a vuestro cortesía?

ME: Pensamos que cualquier persona, ya sea su trabajo más o menos emocionante o duro, tiene miedos, inseguridades y es susceptible a aburrirse, tener celos, problemas de pareja… Y esto siendo una comedia con unos personajes que con anterioridad son tan reconocibles, porque les hemos conocido en tantas situaciones, pues apetecía tratarlos de otra forma que creemos que es más cercana a la efectividad. Estamos convencidos de que el patrón de la mafia rusa tiene problemas con el vecino porque pone la música ingreso o porque está viendo una serie con su novia y no la quiere esperar. Esos pequeños detalles y ese costumbrismo aportan mucho, porque simplemente con ponerlo en boca de ciertos personajes o actores, con cierto aspecto tan duro y una imaginario tan potente, ya significaba comedia de por sí.

LP: En tu pregunta ya hay una cosa explícita, que es la recorrido profesional. Su trabajo es ser mafiosos, es su vida. Creo que lo dice un personaje en el tercer episodio, que su recorrido profesional no tiene horarios. En el cine de mafiosos de Scorsese o en ‘Los Soprano’ queda claro que la vida de esta concurrencia es su trabajo. Es ir a ver a alguno y asustarle o romperle las piernas.

ME: Pero luego está su vida y hay que compaginarla.

Nuestros temores de la crisis de los cuarenta son muy parecidos a los de los personajes

Para Edurne y Julián los problemas que comentabais se exageran aún más por el momento que están atravesando. En vuestro caso, ¿qué temores personales acerca de la crisis de los cuarenta habéis proyectado en los guiones?

ME: Son muy parecidos a los de los personajes. Cuando tienes cuarenta abriles llega un momento en el que piensas que has encauzado tu vida en cierta dirección, incluso te planteas si te ha ido perfectamente. ¿Estoy contento? ¿Está en mi mano cambiar? Porque claro, es ahora o nunca seguramente. Y esos miedos no se pueden evitar, estés en la situación en la que estés, cuando llegas a cierta antigüedad. Es cierto que cada antigüedad tiene una crisis concreta y la de los cuarenta es esta: o cambiamos ahora o ya no lo vamos a poder hacer. En eso nos identificamos mucho los tres.

LP: Compartimos problemas y dolores. Porque como el protagonista asimismo hemos sufrido ataques de ciática, lumbago…

Y llegado ese momento de hastío total, ¿cuál sería vuestro libranza básico?

ME: Yo cuando deje todo esto, cuando tenga suerte y me echen de todos los proyectos, que no faltará mucho, quiero contar una tienda de legumbres a suelto. Quiero estar rodeado de alubias, lentejas, garbanzos y orégano. Ese es mi plan.

‘Nasdrovia’ seguramente no sería la serie que es si no pudiera ser tan concisa, tanto por la duración como por la cantidad de episodios. ¿A vosotros cómo os ha permitido crecer el hecho de poder saltar entre diferentes proyectos más breves?

SS: Para nosotros, e imagino que para todo el mundo, hacer comedias de 25 minutos nos da la vida. El ritmo es otro y no tiene ausencia que ver. Profesionalmente creo que es un avance. Probablemente lleguemos tarde, pero hemos llegado y se están haciendo cosas muy interesantes.

El formato de 25 minutos es el inductivo para una comedia

ME: Yo he tenido la suerte de que todas las comedias en las que he trabajado han sido de 25 minutos. Es el formato inductivo, el ideal para una comedia. Aquí hemos vivido asiduamente que cuando se estira la duración de las comedias no es porque narrativamente la historia lo requiera, sino por cuestiones comerciales: para que haya más anuncios, para que ocupe más parrilla… Pero las plataformas no tienen ese problema. Es un negocio totalmente diferente. Han podido darle a cada historia el tiempo que necesita, con temporadas cortas y capítulos que en el caso de la comedia están entre 25-30 minutos.

SS: Hay comedias como ‘State of the Union’ que tienen capítulos de 10 minutos y funcionan como un tiro.

ME: De hecho, están empezando a acaecer de dramas de 30 minutos, como ‘Homecoming’, porque es un formato que funciona muy perfectamente. Y para comedia, sin ninguna duda, es lo ideal.

Ahora que estamos envueltos en la pandemia de coronavirus, ¿creéis que en este contexto se potenciará el explicación de comedia al ser un contenido más ágil de producir y consumir?

SS: Ahora mismo nadie sabe ausencia de ausencia. Ni de la vida, ni de la sanidad, ni de ausencia.

ME: Lo que se producirá es más animación. [Risas] Eso es lo más seguro que se podrá seguir haciendo. En lo demás no sé… Al final un rodaje o puedes hacerlo o no, independientemente que sea más prolongado o más corto. Ahora es muy complicado, desde luego, pero no me atrevería a sostener que haya más comedia por eso, pero puede ser.

Muchas series tendrán que osar si integran la pandemia como un pájaro más

A la hora de escribir nuevos proyectos entre la incertidumbre del coronavirus, ¿os ponéis algún limite extra u os autocensuráis pensando en cómo puede afectar la pandemia cuando toque inculcar?

SS: No sé, igual como todo el mundo nos hemos planteado más lo que se puede incorporar y lo que no. Pero más allá de eso, creo que no, porque no sabemos ni lo que va a acontecer la semana que viene. Se me hace complicado pensar así, a mí personalmente me cuesta.

ME: Es más la atrevimiento novelística de osar si obviamos esto, si hacemos como que no ha sucedido o si lo incorporamos como un pájaro más sin que sea el categórico centro de la historia, y eso sí que es una atrevimiento que muchas series tendrán que tomar.

Y por final, hace unos meses se desveló que la segunda temporada de ‘Nasdrovia’ ya estaba en explicación. ¿En qué punto estáis con los guiones?

SS: No te lo podemos contar. [Risas]

ME: Estamos escribiendo y estamos muy avanzados, pero no es seguro que se vaya a hacer. Lo que sí es seguro es que quieren desarrollar los guiones. Estamos escribiendo los tres adyacente a Marc Vigil y estamos muy contentos. Está mal sostener esto hablando de nuestra serie, pero ha habido muchas cosas que nos han sorprendido y que nos han gustado más de lo que esperábamos, así que queremos aprovecharlas y potenciarlas de cara a la segunda temporada. Nos encanta este tesina y los guiones están muy avanzados. Ahora ya depende de muchas otras cosas, pero por nosotros, cuanto antaño.