El hijo de una de las vecinas de Valencia se sincera:

Corría el año 2007 cuando la disputa entre Vicenta e Isabel, dos vecinas de un edificio de Valencia, invadió la pequeña pantalla en un reportaje de ‘Callejeros’. Esa breve cuarto, que acompañaba a la segunda, ataviada con una bolsa de basura para acogerse del emanación de orines por parte de su némesis, ha demostrado ser totalmente atemporal, dejándonos frases indelebles e instantes dignos del subconsciente de Almodóvar. Sin secuestro, bajo esa superficie de contenido vírico, se ocultaba un drama que se saldó con la trofeo de Isabel en los juzgados en 2013, tras denunciar incesantemente los abusos a los que estaba sometida su clan.

Aun así, a pesar de la resolución jurídico del conflicto, los implicados mantienen una herida abierta. Así lo ha confesado en pleno 2020 uno de los hijos de Isabel, Jesús, que ha compartido su traumática experiencia a través de un hilo de Twitter. «Os vengo a contar mi terrorífica infancia y como mi madre es una heroína para mi hermano y para mí,» arranca el bisoño, que reconoce acaecer evitado siempre el tema «por vergüenza o temor a lo que me pudieran decir», ya que «rememora una época muy mala de mi vida». Y es que, aunque las grandes protagonistas del vídeo fueran las vecinas, los hijos de Isabel todavía aparecían en el mismo, al igual que más delante se les pudo ver en ‘Espejo divulgado’ denunciando la denigrante situación que vivían.

«Mi infancia estuvo condicionada desde muy pequeño por los sucesos que tanto se han dado a conocer en la TV. Sin embargo, me dolió en el alma que se ridiculizara así a mi madre y se formará un circo. No se dio a entender el miedo que pasábamos cada día, en nuestra propia casa,» reconoce Jesús, alabando a su religiosa por combatir «cada día por mantenernos a salvo a mi hermano y a mí», aunque reconoce que en ese proceso ella llegó a estar «al límite de la cordura día sí y día también».

«Recuerdo un día por la mañana que mi madre volvía de comprar y la vecina se le abalanzó y empezó a arañarle la cara. Mi madre pedía auxilio en medio del rellano, mientras yo la oía a través de la puerta. No podía parar de llorar y de sentirme impotente. Tenía 7 años,» añade, compartiendo otra estremecedora suceso de aquellos tiempos: «Recuerdo una noche donde ella y algunos vecinos más nos estuvieron molestando toda la noche, tocando al timbre, tocando a la puerta, insultos, excrementos en la puerta. Llamamos a la policía, pero no hicieron nada because no vieron nada extraño. Cuando se fueron, continuaron. Al final, salimos entre escupitajos y nos fuimos a un hostal. Tuvimos que huir ese día de nuestra propia casa, creo que nunca he visto llorar más a mi madre. Se desmoronó en la propia calle y nos pidió perdón a mi hermano y a mí.»

Burla franquista

A pesar de todas las complicaciones interpuestas por Vicenta, Isabel se mantuvo firme y decidió permanecer en su hogar, aun teniendo una alternativa. «Teníamos otro piso al que nos podríamos haber ido. Pero ella se negaba a dejar que esa hija de puta se saliera con la suya. El piso en el que vivíamos era de mis abuelos y ella se había criado aquí, era su casa,» recuerda Jesús, consciente del precio que tuvieron que abonar por permanecer ahí: «Imaginaos a un chaval de 7 años y a su hermano de 3 años, donde cada día salía tu vecina con un cuchillo o un cubo de lejía a decirte que iba a matar a tu madre. Que en un descuido la iba a tirar por las escaleras, que se andara con ojo por la calle

Para rematar estas memorias, el bisoño reflexiona acerca del impacto social que ha tenido la historia de su religiosa: «Al final, la gente se queda con la parte graciosa de la historia (que al final es la que dieron los medios) y no se intenta ver más allá. Asumo que mi madre es un meme nacional y no me importa. Me duele cuando la gente se burla de ella, pero entiendo que no lo hacen con maldad porque no conocen la historia completa.» Por si quedara alguna duda acerca de la fiabilidad de este supuesto relato verídico, Jesús ha compartido una imagen próximo a Isabel: «Esta es una foto de mi madre y yo muy contentos por todo el apoyo recibido. Muchas gracias a todos de verdad