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Cocina abierta de Karlos Arguiñano ofrecía la última entrega de la época desde plató ya antes de comenzar sus entregas al aire libre. Mientras Karlos Arguiñano preparaba el plato, vio la ocasión de lanzar un mensaje ya antes de irse de vacaciones. «Siempre que termino las temporadas suelo pedir excusas», empezaba.

El chef explicaba que mientras que graba el programa está solo en la cocina «hablando y hablando y hablando, y soy siendo consciente de que en más de una ocasión puesto que habré dicho cosas que igual hayan molestado a alguien. Pido perdón de corazón». Con estas palabras, se excusaba de cualquier comentario que hubiera podido ofender a la audiencia.

«Eso no quiere decir que no siga hablando, porque no me queda otra», comentaba Arguiñano, informando que lo que haya ocurrido podría regresar a ocurrir, puesto que reconoce que «siempre y en todo momento he sido hablador, con lo que proseguiré hablando». Dicho esto, el vasco repetía sus excusas y exponía que «si a alguien le he molestado con alguna conversación o algún comentario que yo haya hecho durante este año, pues le pido perdón de corazón».

«Que me perdonen»

Para concluir su mensaje, Arguiñano contaba que estas excusas las solicita por un motivo claro: «A mí me gusta que cuando alguien se cuela conmigo que me pida perdón. Pues lo mismo, si yo me he colado con alguien, que me perdone. No tengo nada contra nadie». Además, se excusaba asegurando que «otra cosa es que conforme van pasando las cosas las cosas, los días y las noticias, uno se calienta y en ocasiones nos calentamos más de la cuenta«.