El placer de pertenecer a un grupo (aunque la sociedad nos mire mal)

‘Los espabilados’ tiene todos los ingredientes de Albert Espinosa que podamos imaginar. Su sello está presente en todo momento, desde el trasfondo, las emociones, la energía, los escenarios, los personajes, sus relaciones e incluso los diálogos. El estilo del autor se respira en todo momento a lo generoso de esta road movie compuesta por 7 episodios y que llegan a Movistar+ el 29 de enero (Tres en su estreno y de dos en dos los siguientes viernes).

Basada en «Lo que te diré cuando te vuelva a ver» y bajo la dirección de Roger Gual, esta serie sigue a unos jóvenes especiales que se escapan de un centro psiquiátrico en exploración de su circunstancia en el mundo. ‘Los espabilados’ nos invita a emprender, pegado a ellos, ese delirio cargado de emociones donde la amistad, los miedos y las ganas de poblar son los grandes protagonistas. España, Italia y Alemania serán los países que recorran para encontrar al hermano de uno de ellos (Mickey l’Angelo) para que se haga cargo de él. Sin bloqueo, en esta historia lo importante es el delirio, no arribar.

Las personas son mucho más que meros diagnósticos

Sí, la historia es importante, pero como en toda road movie tiene más fuera el peso de los personajes, el represión interior que hacen y cómo ese delirio les cambia por internamente. Partimos de un comunidad de chavales que están encerrados en contra de su voluntad por distintos motivos que van desde los ataques de ira hasta la tendencia a la autolesión o al suicidio, pasando por un sinfín de diagnósticos más como la desidia de empatía, los trastornos de la conducta alimentaria, la ansiedad, la bipolaridad… Y para que estén más calmados, se les suelen proporcionar unos fármacos que les dejan en un estado casi vegetal.

Y es que ‘Los espabilados’ no deja de ser, entre otras muchas cosas, una gran crítica social a estos centros en los que los chavales ingresados no han decidido estar y cuyas actitudes suelen venir dadas, tal y como cuentan en la serie, por un adulto estropeado. Espinosa ya comentó que su propósito con esta historia es que se cierren los centros psiquiátricos infantiles, rompiendo gran número de tabúes y demostrando que las personas son mucho más que meros diagnósticos. Por todo ellos, hartos de esta situación, es cuando Mickey L’Angelo, Yeray, Guada, Samuel y Lucas deciden escaparse para que comienzo la gran aventura.

Cada uno un utensilio para tocar una gran canción

Con un índice protagonista prácticamente debutante, ‘Los espabilados’ puede ser una gran cantera de actores. Álvaro Requena (Mickey L’Angelo), Situación Sanz (Yeray), Sara Manzano (Guada), Aitor Valadés (Samuel) y Héctor Pérez (Lucas) llevan todo el peso de esta ficción y, aunque aún tienen mucho que memorizar y unos destacan más que otros, todos defienden con sobrado soltura sus personajes.

La química entre ellos se palpa y eso que cada personaje es de su padre y de su matriz. Espinosa nos vuelve a presentar un comunidad de chavales variopintos que, pese a no tener ausencia que ver entre ellos, encajan a la perfección. Cada uno toca un utensilio diferente y entre todos hacen una canción perfecta. Los personajes ya se conocían entre ellos al formar parte del centro, pero es ahora cuando se convierten en una piña, donde se sienten queridos entre ellos y cuando disfrutan del placer de pertenecer a un comunidad. Y si esto es muy importante para todo el mundo en caudillo, para ellos lo es más todavía, pues han estado acostumbrados a ser rechazados por la sociedad y a que la parentela huya de ellos, sin tan siquiera conocer sus historias.

Todo juega a su beneficio

La puesta en terreno, los aspectos técnicos y las decisiones creativas juegan todas a una consiguiendo que cada terreno rebose color, fuerza, aerofagia fresco y dinamismo. Encima, juega muy aceptablemente el uso de romper la cuarta albarrada apelando al divulgado. Aunque en todo momento entendemos a los personajes en su búsqueda de la sencillez y descubrimos todas sus frustraciones por estar encerrados, es en esos momentos cuando nos queda más claro lo que piensa cada uno, creando, en cierta medida, un vínculo y un pacto con el espectador. Por poner un pero en cuanto a los aspectos técnicos, se agradece ver tantos exteriores y espacios naturales, aunque se echa en desidia haberlos explotado más, pues pese a sobrevenir viajado a distintos lugares, no lucen tanto como podrían.

Una serie que ha costado traicionar. ¿Continuará?

El estreno de ‘Los espabilados’ llega cabal 10 primaveras posteriormente del de ‘Polseres vermelles’, dos ficciones que guardan muchos puntos en global, gracias en gran medida al contar con el mismo creador. Lo rara, es que esta nueva serie estaba planteada mucho ayer que la aludido, pero que no lo ha tenido ausencia acomodaticio para encontrar su hueco.

Espinosa tenía muy claro que estaría compuesta su primera temporada por 7 capítulos de unos 25 minutos de duración, siendo un drama con toques cómicos. Aunque eso ahora lo veamos factible gracias a las plataformas, es cierto que se tráfico de un formato que muchas cadenas no quieren en su parrilla. Movistar+ se ha interesado en ella y quizás apueste por una segunda temporada, que aunque no tiene todavía luz verde ya estaría escrita. Eso sí, con esta segunda llegaríamos al que sería el suspensión definitivo de ‘Los espabilados’.