Emma García pierde los papeles por un insulto de Diego Arrabal a Carmen Borrego:

La entrevista de Carmen Borrego hablando sobre Rocío Carrasco y su hija Rocío Flores ha subido ampollas desde su publicación. La hija de María Teresa Campos ha recibido multitud de críticas, ha causado el cabreo de Antonio David Flores y, como consecuencia, se ha hecho pública la información de que tiene un hermano secreto. Pero los frentes abiertos no acaban aquí, pues en ‘Viva la vida’ todavía se ha notado el resentimiento, provocando un enfado de Emma García como nunca antiguamente se ha pasado.

La presentadora pedía a los colaboradores en la tarde del 12 de septiembre que expresaran cuál había sido su reacción al adivinar la entrevista. Diego Arrabal era el primero en pronunciarse y lo tenía muy claro: «No me gusta trabajar con una fracasada«. La vasca no salía de su asombro y, con el rostro descompuesto, le reprendía: «Creo que es totalmente innecesario». El paparazzi aludía a cómo se había definido Borrego en la entrevista, pero la conductora del software lo consideraba una errata de respeto.

«Podemos estar de acuerdo o no con la entrevista, pero no llamemos fracasada porque todos podemos ser unos puñeteros fracasados aquí. No hace falta insultar», le reprochaba García, tratando de redirigir la conversación. Sin secuestro, el plató se convertía en un auténtico gradería, con un careo entre Arrabal y José Antonio Avilés donde primaban los insultos. La presentadora de ‘Viva la vida’ intentaba sacar a Diego Arrabal de su idea de gustar fracasada a Carmen Borrego, hasta que, harta por no ganar arribar a buen término, los mandaba a «la mierda» a todos: «Pues mira, iros a la mierda, de verdad te lo digo«.

Reconduciendo el software

Tras este instante en el que Emma García ha perdido los excitación, buscaba la forma de retornar a reconducir el debate sobre la polémica monopolio de Carmen Borrego. «Vamos a empezar otra vez», comenzaba. «Ya me lo decían en Instagram: ‘Emma, te espera una tarde…’. Pues no sabía yo que iba a ser para tanto». Una vez que el plató se quedaba en silencio, pedía analizar la entrevista «con respeto de turnos y respeto hacia todos nosotros».