«Es un plan muy arribista, espectacular y épico»

Movistar+ vuelve a emplazar por el thriller con ‘Paraíso’ que, al igual que ‘Hierro’, construirá su propio universo a través de la idiosincrasia de su ambientación. No obstante, esta nueva postura, producida en colaboración con Globomedia (The Mediapro Studio), asumirá un estilo totalmente diferente a su compañera de plataforma, abrazando la nostalgia noventera mientras atraviesa un ocultación con giros sobrenaturales.

«Quería hacer una serie que transmitiera la misma sensación que yo tenía cuando veía ‘V’ en televisión«, reconoce Fernando González Molina, director y cocreador de ‘Paraíso’, que vuelve a la pequeña pantalla tras recalar en el cine con títulos como «Palmeras en la cocaína» y la amoldamiento de la Trilogía del Baztán. «La origen de este delirio comienza hace tres primaveras, cuando desde Globomedia me convencieron para retornar a trabajar con ellos. Siempre pensaba qué producto quería hacer en televisión y convencí a Ruth [García] y David [Oliva] para hacer juntos este delirio», añade el cineasta, que vuelve a colaborar con The Mediapro Studio tras ‘El barco’ y ‘Los hombres de Paco’.

Por su parte, Domingo Corral, director de Producción Flamante de Movistar+, resalta lo insólito de la serie, que postura por un índole no tan habitual en nuestro país como es el increíble. «Es un plan muy arribista, espectacular y épico. Mezcla lo increíble con la aventura y el thriller. Es profundamente llamativo y está anclado a nuestra sinceridad. Nos vamos a buscar en esa asiento costera y en esos primaveras noventa», señala el ejecutor, en la partidura del entusiasmo de González Molina: «Los guiones eran los más increíbles a los que me he enfrentado en mi carrera. Es una historia apasionante y épica».

No obstante, la inmersión en la ciencia ficción asimismo implica un meticuloso trabajo para componer una posible puesta en terreno. «El increíble no se ha hecho en España con frecuencia y ha hecho que la producción sea cascarrabias«, aporta Laura Fernández Espeso, directora normal de The Mediapro Studio, que alude asimismo a los desafíos de la crisis sanitaria: «La pandemia ha sido un provocación enorme, porque el estado de susto llegó cuando estábamos rodando. El 12 de marzo cortamos y volvimos el 7 de julio, cuando todavía no estaban claros los protocolos y teníamos mucho miedo».

Regresión a la adolescencia

El ocultación se desata en ‘Paraíso’ cuando tres chicas desaparecen en un pueblo costero. Tres meses posteriormente, la investigación policial no avanza lo más leve y Javi, hermano de una de las jóvenes desvanecidas, decide coger su bici y agenciárselas por su cuenta cercano a sus amigos. De esta guisa, la serie toma el espíritu de las películas de aventuras y lo entrelaza con un relato sobrenatural. «La carcasa es un arribista y poderoso increíble, pero por debajo acento de la adolescencia, la orientación sexual, el primer coito, la pérdida…«, afirma González Molina, que ha tomado rudimentos de su propia adolescencia para darle credibilidad a la historia: «Mandé 400 cartas para conocer a Mecano, así que puse esa parte de mí para que no fuera solo un delirio visual sino emocional».

Y es que la ambientación noventera no es un envoltorio infructifero, sino que el equipo de producción se ha volcado para que aporte a la narración. «Lo hemos pasado fenomenal recreando los primaveras noventa, aunque es complicado porque la clan tiene muy cercana la idea de esa época y había que hacerla posible», reflexiona Fernández Espeso. En ese sentido, el sección de guion, liderado por Ruth García, asimismo ha tratado de imprimir una esencia genuina: «Teníamos que bucear en nuestra propia adolescencia, en la época de las bicicletas y retozar al espacio desocupado, cuando no existían los móviles ni internet. Parece que hace una vida de todo aquello, pero los adolescentes de antaño y los de ahora comparten las mismas inseguridades y miedos«.

Experiencia común

De la intersección entre las diferentes generaciones nace la afición común de ‘Paraíso’, que promete combinar la incontestable elaboración de las ficciones de Movistar+ con una tradición de consumo en vías de acabamiento. «Queríamos hacer una serie para toda la clan, para todo el mundo. Ahora la clan ya no se sienta acoplamiento para ver las series, pero queríamos que todo el mundo se pudiera sumergir en este delirio», apuntala González Molina.

Para atrapar tanto a los adolescentes de hoy en día como a los que vivieron su pubertad en los noventa, ‘Paraíso’ apelará a cuestiones universales. «No solo es el regreso a la España del 1992, sino a la infancia de todos nosotros. El enganche a ‘Paraíso’ será intergeneracional y supondrá el retorno a unos títulos que parece que se han perdido, como la saludo al que es diferente o la amistad», añade García.

Unidos en presencia de la adversidad

Los responsables de dar vida a los jóvenes protagonistas han superado un intensivo casting para apuntalar que la química fluyera, tanto delante como detrás de las cámaras. A quien veremos con longevo asiduidad es Pau Gimeno, que da vida a Javi: «En lo que más nos parecemos Javi y yo es que tenemos muy buena relación con la clan, pero eso se convierte en un problema muy importante cuando desaparece su hermana. Me siento responsable de agenciárselas una alternativa para retornar a ser felices».

Gracias a Dios para Gimeno, en ‘Paraíso’ ha coincidido con uno de sus compañeros del musical de «Billy Elliot», Cristian López, que aquí encarna a uno de sus mejores amigos: «Álvaro es un pequeño estimable, suficiente achicopalado pero muy legal. A veces siente cosas que le cuesta ejecutar pero siempre tira en dirección a delante para ayudar a sus amigos». En ese barco se encuentra asimismo la otra punta de este tridente, Valiente Martínez: «Quino tiene una vitalidad muy relajado, padece distrofia muscular y va en apero de ruedas. Le encantan los cómics y la ciencia ficción. Mata por el índole, es un friki increíble».

A ese trío se suman personajes como Ceda (Héctor Gozalbo), que en primera instancia no encaja con la bondad de sus compañeros: «Es el malote de la clase, que les humilla y les roba la pasta. Al principio puede parecer un consentido, pero en sinceridad es buen chaval que utiliza la violencia porque es lo que recibe y aprende en casa». Y por final tenemos a «la fuerte y contestona» Bea, a la que encarna María Romanillos, y su amiga Olivia, interpretada por la debutante Patricia Iserte, que tiene una personalidad muy diferente al resto: «Su clan tiene un oficio un poco peculiar, porque trabaja en la funeraria, así que ha convivido con los muertos desde pequeña. Eso hace que sea más dura y tenga un sentido del humor sarcástico».

En el mandato de los adultos nos topamos con otro trío, el integrado por Macarena García, Iñaki Ardanaz y Gorka Otxoa. La primera es la encarga de resistir a la pantalla a Paula Costa, una protección civil que no se rinde en presencia de cero: «Es muy ninguneada, pero ella tiene mucha pasión y se implica en la investigación de la desaparición. Ha sido una oportunidad muy extenso descubrirme en otro lado y me ha pillado en un momento en el que necesitaba un personaje como este».

Muy cerca de Costa se encuentra Mario, el padre de clan al que da vida Ardanaz, cuya vida se ve alterada de guisa radical y queda en una posición muy relajado: «Mario es un hombre que vive tranquilamente hasta que una incertidumbre su hija desaparece, así que se vuelve perturbado por encontrarla y descuida a su hijo pequeño, que le trae algún que otro quebradero de inicio».

En la otra cara de la moneda se encuentra Otxoa, cuyo personaje, el padrastro de Ceda, tiene una identidad mucho más oscura. «Puedo contar poco porque hay muchas sorpresas y giros de guion. Este personaje ha sido un regalazo porque me ha alejado de lo que he hecho hasta ahora», asegura el easonense, que está fascinado con la serie: «Tenía 13 primaveras en el 92 y he podido recorrer a mi adolescencia. Flipé desde la primera partidura del guion. Ha sido la serie que más ganas tenía de ver de las que he hecho hasta ahora«.

Como se puede apreciar, Otxoa no es el único que dedica calificativos vehementes a ‘Paraíso’, que aterrizará en Movistar+ el 4 de junio con unas expectativas enormes, ya que no solo aborda un índole atípico, sino que lo hace sin complejos, como sentencia García: «Va a marcar un antaño y un posteriormente, no hay cero que envidiar a los americanos«.