Fermín, sexto concursante expulsado tras la repesca de Ancor

*En elaboración

La indeterminación del lunes 22 de febrero, ‘Maestros de la costura’ emitió su casa de campo aderezo, en la que los aprendices volvieron a demostrar su talento con la moda, encima de que pudieron acoger a uno de sus viejos compañeros, Ancor, quien fue expulsado en la antedicho aderezo, para tristeza de los aprendices y el cuerpo, pero logró regresar en la repesca. Adicionalmente, la cita concluyó con una nueva expulsión, en este caso de Fermín, quien se despedía definitivamente del talent show.

La cita arrancó con los aprendices enfrentándose al duelo de confeccionar un vestido enfadado y flagrante, de tendencia, con un diseño impecable y una costura perfecta, bajo la supervisión del diseñador Roberto Diz. Un duelo al que se le añadió un cambio inesperado: el intercambio de telas entre los aprendices, una vez las hubieron escogido. Tras los noventa minutos de rigor, Lluís y Fermín ocuparon los primeros puestos, mientras que Gabriel y Laura fueron los peor valorados, especialmente la segunda. «Es un digno sucesor de ‘Arrogante come gamba’, lo peor que hemos tenido en este taller», criticó María Escoté, luego de que la aprendiz presentara una prenda a medio confeccionar.

Para la prueba por equipos, los aprendices se trasladaron al Teatro Actual de Madrid, donde tuvieron como invitada a Sandy Powell, una de las diseñadoras de vestuario más importantes del mundo. Con Lluís y Fermín como capitanes de los dos grupos, su cometido era reproducir dos trajes de la sastrería del teatro, concretamente, lo que vestirían mujeres de la ingreso burguesía del siglo XIX, duelo que concluyó con la conquista del equipo del primero, quien recibió elogios por parte de los jueces por su «magnífica comicios de telas» y la muy buena estructura del equipo». Mientras, Elena, Álvaro, Ana, Nani y Ancor tuvieron la oportunidad de disputar por su regreso al talent show, con la compañía de Mariana Barturen, una de las mejores sombrereras de España. Todos ellos tuvieron que elaborar un diseño en el que debían incluir una galantería elegida por la invitada, inspirada en una obra operística, cuyo hebilla final fue la repesca de Ancor, de quien Palomo Spain elogió que «tú solo has hecho un vestido digno de una prueba de equipos».