Jaime Olías y Francisco Ortiz son Alfonso y Sancho, dos de los hijos del rey Fernando en ‘El Cid’, la producción de Amazon Prime Video. Los actores dan vida a dos hermanos, quienes heredarán el trono de su padre a su crimen y lo que les produce una serie de rivalidades por ello. Los intérpretes nos cuentan cómo ha sido trabajar en esta serie y cómo se han preparado los papeles de dos personajes históricos.

Existe una rivalidad entre Sancho y Alfonso, pero, ¿podríamos opinar que es sana?

Francisco Ortiz: Bueno, son hermanos y se quieren, de eso no junto a ninguna duda. Pero claro, el orden establecido en cuanto a heredar el trono y en cuanto a las ambiciones y a la herencia que traen del conflicto que supone Bizarro y Castilla…

Jaime Olías: La rivalidad la da la situación de los personajes. Ellos no nacen con una rivalidad ni se les educa para que tengan una rivalidad. Es más de la situación que está presente constantemente, que es la herencia de un reino que está partido y que es muy convulso todo lo que es el reinado. Creo que viene de ahí, pero los hermanos no tienen una rivalidad.

¿Qué posición mantienen vuestros personajes respecto a la conjura contra el rey Fernando?

J.O.: Mi personaje desde el desconocimiento tajante. Él sigue su camino como un personaje resignado, que podría tener deseo, pero desde la conjura no hay ningún conocimiento.

F.O.: De hecho es atún que en toda la conjura a los hijos se les deja lejos y ningún de los hermanos sabemos cero. Picaza tiene ahí poco más, pero en sinceridad es atún porque tenemos unos padres que protegen mucho a sus hijos.

El Cid está aceptablemente construido no solo porque cuenta la historia del Cid, sino su origen y todo lo que lo envolvía

‘El Cid’ tiene un afectado corte feminista y en la serie lo representa principalmente Picaza, que sería la heredera al trono si no fuera por vuestros personajes, que son los hijos varones. ¿Cómo vive Picaza este hecho en la serie?

J.O.: Ya no se manejo de que la serie intente contar una historia, sino las historias que hay detrás, que parece que han sido relegadas y no es así. Había una historia detrás muy importante y Amazon Prime Video y Zebra han sabido muy aceptablemente agarrar esas historias ocultas y sacarlas a flote y confluyen perfectamente con el resto de tramas. Que ‘El Cid’ esté tan aceptablemente construido no es solo porque cuente la historia del Cid como tal, sino del origen del Cid y de todo lo que envolvía.

¿Cómo valora Sancho que Ruy vaya ascendiendo y cogiendo longevo poder cada vez?

F.O.: Para Sancho, Ruy es su conexión con la vida, es quien le hace sentirse como un ser humano, quien le hace sentirse amigo. A Sancho le han donado una educación de heredero, entonces todas sus aspiraciones desde pequeño han sido el trono y aprender reinar. Ruy hace que tome tierra como ser humano y no solo es que Ruy vaya cogiendo poder, sino que Sancho se lo otorga sin ninguna duda porque es fundamental para él y porque es un paje por el que se puede expirar.

¿Cómo ha sido prepararse para interpretar a personajes históricos?

F.O.: Muy interesante porque hay mucho material sobre esta etapa y sobre todo lo que concierne al Cid. Hay mucha letras y contenidos. He podido tener bastantes referentes muy contundentes para poder construir al personaje. Desde la dirección y con Luis Arranz, el showrunner, hubo siempre una conexión muy cachas y siempre estuvieron de acuerdo con nuestras propuestas. Ha sido muy atún y muy sencillo.

J.O.: Yo pongo en valía que el personal es asombroso. Uno de los grandes aciertos de esta serie son mis compañeros, es un personal colosal. Cuando trabajaba con ellos en los ensayos y en las puestas en espectáculo… En realidad creo que han hecho una alternativa de casting que es de lo que más agradecido estoy.

Ruy hace que Sancho tome tierra como ser humano

¿Creéis que puede existir algún tipo de crítica por si se piensa que esos personajes históricos que interpretáis no se ajustan a lo que se sabe de ellos?

J.O.: Estamos contando una etapa de la historia. Es una etapa que hay familia que la puede conocer más o menos, pero nosotros tenemos una responsabilidad, ya que no estamos haciendo ficción inventada, sino que estamos cogiendo una parte concreta de la historia. Pero sí que es verdad que nosotros al final estamos haciendo ficción, estamos cogiendo una historia y ficcionándola para que funcione narrativamente y al contar una historia desde la ficción va a tener muchas cosas que la familia la pueda ver y diga: «oye, pues esto yo a lo mejor creo que sería de otra guisa». Hemos sido muy respetuosos con la historia y creo que hemos trabajado con mucho respeto con los personajes y lo que estamos haciendo, pero sí que es cierto que tiene una parte de ficción que tenemos que tener.

¿Cómo fue el rodaje de la espectáculo de la batalla?

F.O.: Fue muy potente. La verdad es que estuvimos muchas jornadas en esa emplazamiento. Afirmar que mi experiencia, que nunca había rodado secuencias de tal envergadura, es que la figura del director y la parte técnica y la estructura son fundamentales. Nos hemos rodeado de verdaderos profesionales. Ahora lo veo, veo el contenido y digo que sin este equipo técnico tan profesional hubiera sido impracticable. Al final, cuanto más follón hay y más factores hay en una secuencia que te la pueden arrostrar al traste o te la pueden elevar, lo más fundamental es el equipo técnico y la estructura y, sin ellos, sería impracticable. Estoy tremendamente agradecido, es el mejor equipo con el que he trabajado.