'HIT' y la valentía de TVE de hablar de educación sexual sin tabúes en horario de máxima audiencia

Televisión Española tuvo la valentía de situar por una serie como ‘HIT’ que, pese a ser una ficción y sin perder en ningún momento su función de entretener, asimismo tiene una parte esencial que es reverberar cómo es la sociedad y mostrar cómo debería modificarse para ser mejor desde la educación. En el capítulo emitido el 19 de octubre se trató la sexualidad sin ningún tipo de tabúes, y es de aplaudir que, a desatiendo de una educación sexual en las escuelas, una televisión pública nos muestre una gran información al respecto y encima lo haga en un horario de máxima audiencia.

El capítulo arranca con un debate televisivo en un software ficticio llamado ‘A la primera’, entre HIT y una psicóloga, quien defiende que no es necesario charlar de sexualidad a los niños de 5 abriles, pero él no se muerde la franja y le espeta: «La sexualidad no es solo follar». Encima, este manifiesta que «educar en sexualidad es un derecho humano y universal».

La psicóloga no parece entender cómo vas a charlar a un chaval de cinco abriles de preservativos, DIU, engendro…, a lo que el matiza que «educar en sexualidad es educar en identidad sexual, en deseo sexual y en emotividad. Estos serían los tres pilares en los que gravitar la educación a esas edades». Sin secuestro, ella tiene otra armas guardada: «En cuatro: y en creencias religiosas». Al no dar crédito, HIT le informa de que está mezclando churras con meninas».

La ética de las relaciones

De envés al instituto, en sus habituales encuentros de HIT con sus nueve alumnos en el recinto, él ha manido que es necesario charlar con ellos de sexo, por lo que ha escrito las palabras «pene» y «vagina» en la pizarra, pidiendo a los chavales que sigan completando con otros términos relacionados con el sexo. De este modo, empezarían a desaparecer y subirían un escalón en esa búsqueda de identidad. «Polla», «español», «trío», «bukake», «orgía», «viagra» o «cubana» son algunas de las que escriben y se ven en pantalla. Luego se miran al espejo para detallar qué les gusta de ellos mismos y conocer que «lo importante es que nos llevemos perfectamente con nuestro cuerpo. Nos va a compartir toda la vida». Encima, el profesor les explica que «en toda relación sexual verdaderamente completa siempre hay una emocionalidad que está en grupo», porque al final, todos buscamos «enamorar y ser amados» y por ello da la envés a la pizarra y les presenta la ética de las relaciones.

En cinco puntos, expone lo posterior: «La ética del consentimiento frente a la golpe o la violencia; la ética del placer compartido frente al egoísmo; la ética de la igualdad frente al machismo o cualquier tipo de superioridad; la ética de la responsabilidad frente a cualquier tipo de droga o sustancia; y la ética de la adhesión frente a la mentira o el disimulo». A continuación, pide a los alumnos que les confiese a qué etapa tuvieron su primera relación sexual completa y todos ellos se abren en canal para describir cómo fue aquella primera vez sin dosificar en detalles. Ya fuera del instituto, ‘HIT’ muestra cómo algunos de sus alumnos disfrutan del sexo en su intimidad: uno se masturba, otro va a un bar de alterne y otros dos disfrutan juntos en la habitación.

Dos actores porno (reales) hablan sin tabúes

Sin secuestro, cuando HIT parecía estar encontrando su propósito, una supervisión impide seguir con este taller. De hecho, es despedido del centro educativo, pero él necesita consumir con este asunto relacionado con la sexualidad y le pide a la directora que le permita dar una charla donde acudan todos los alumnos, más allá de los nueve habituales. Consigue su propósito y ahí se planta con Silvia Rubi y Sylvan G., dos amigos del protagonista a quienes presenta como actores porno. El punto a ayuda de esta campo es que se interpretan a ellos mismos, pues son nombres reales y se dedican a hacer cine para adultos, por lo que sus diálogos ganan fuerza y credibilidad.

HIT cuenta a todos los asistentes que les ha traído para charlar de sexo y la relación que tienen los alumnos con la pornografía y aporta datos como que «el 80% de los hombres consumimos porno. Y por lo menos el 35% de mujeres asimismo. Cada día 75 millones de personas buscan sexo en Internet. El consumo de pornografía empieza sobre los 10 abriles y eso puede provocar una distorsión entre sinceridad y ficción«. Por ello, les pide a los alumnos que hagan cualquier tipo de pregunta que se les ocurra para los dos actores porno que les acompañan en la sala.

Desmontando mitos

Nourdin (Nourdin Mazo) arranca el turno de preguntas queriendo enterarse si cuando los actores porno conocen a familia, si estos se creen que siempre tienen «ganas de follar». Con simpatía y buen rollo, Silvia Rubi expuso que ella distingue mucho entre su parte profesional y la personal: «Yo soy actriz porno, es mi trabajo, pero luego la sexualidad que tengo es mi vida privada«. El posterior en preguntar fue Jaca (Melías), que quiso preguntar «cómo haces para que se te quede dura todo el rato». Sylvan G. explicó que cuando va a registrar una campo, «tú te inyectas y suero en el pene que lo que hace es que se te pone dura automáticamente. Para la lozanía es un desastre»

A colación de esto, Silvia hizo un apunte imprescindible: «Lo que veis no es sexo actual, es un sexo pactado, consensuado, donde se deciden las posturas, hasta dónde y cuánto tiempo. El sexo actual, por el sexo de Jehová, no es así. ¡Gracias! Porque te dejas la espalda si intentas hacer todas las posturas que hacemos nosotros». Por su parte, Marga (Leire Cabezas) confesó no ver porno porque le resultaba machista y quiso enterarse la opinión de los expertos. «Yo llevo 13 abriles y sí que he manido el cambio de roles. Antaño era mucho más establecido para que la mujer fuera sometida por el hombre y ahora hay muchas más productoras que buscan igualdad, empoderar a la mujer… Buscan más cunnilingus, porque siempre vemos a la tía comiéndole la…«, dijo entre risas Silvia Rubi.

El porno no es educación sexual

Finalmente el turno de preguntas acabó con otra de las profesoras que se fijó en que en el porno hay conductas erróneas al acortar la sexualidad a la enderezamiento y ala eyaculación del hombre, a lo que la actriz porno le dio la razón completamente y por eso quiso dar un final consejo a los alumnos (y, de paso, a todos los espectadores): «El porno no debería ser vuestro ejemplar de educación sexual. Intentad agenciárselas esas respuestas con familia profesional, como sexólogos o incluso profesores«.