‘Sálvame’ está viviendo tardes llenas de pasión y tensión a partes iguales. ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’ está trayendo grandes discusiones en el software vespertino con el relato de Rocío Carrasco sobre el supuesto maltrato por parte de Antonio David Flores. Kiko Matamoros, que regresó recientemente tras recuperarse del Covid-19, ha avivado estos enfrentamientos, como el vivido en la tarde del 8 de abril entre él y Carlota Corredera.

El colaborador es un gran amigo de Antonio David Flores, razón por la que pone en duda el declaración de Carrasco, mientras que la presentadora es una de las mayores defensoras de esta. El primero aseguraba que había habido desatención con destino a los niños por parte de ambas partes, ya que él había sido testificador y lo denunció públicamente, aunque luego se archivó. Corredera no estaba de acuerdo y le recriminaba si le parecía que se pudiera igualar lo que había vivido él con el relato contado por Rocío en el que su hijo David había vuelto a su casa con un apoyo roto.

«No me parece de recibo y me parece sobre todo que, por otra parte, acabas de originarse diciendo que te parecen igual el uno y el otro. Yo me en voz baja sin palabras. Estás igualando a una víctima con un atacante«, le contestaba Corredera. «Ni tú ni yo podemos llamarlo maltratador», respondía Matamoros, mientras que la presentadora recordaba que siquiera proponer que está exculpado.

La imputación de mal padre a Antonio David Flores

Corredera no comprendía cómo este no tenía autocrítica frente a lo sucedido y Matamoros aseguraba que «no tiene valentía para señalar públicamente a algún que el poder sumarial no ha dicho que sea culpable«. En ese punto, la conductora le cuestionó que si lo hizo con Ernesto Neira cuando salieron a la luz los testimonios de maltrato con destino a Carmina Ordóñez. Sin retención, Matamoros se defendía asegurando que fue testificador e incluso tuvo que separarlos.

Poco luego, volvían a mencionarse en plató las acusaciones de «mala raíz» a Rocío Carrasco que se han realizado en estos abriles. «Estamos diciendo que nos hemos erróneo durante 24 abriles juzgando a esta señora como raíz y ahora a continuación ‘mal padre’, ‘mal padre’, ‘mal padre’«, criticaba Matamoros. Esto hacía alzar a Kiko Hernández de su asiento, asegurando que hay pruebas que lo corroboran. Matamoros preguntaba que qué era una prueba, a lo que Carlota Corredera soltaba una queja y se levantaba además de su asiento.

Kiko Matamoros cuestiona las pruebas

La tensión aumentaba de modo exponencial en cuestión de minutos, con un cara a cara entre la presentadora y el colaborador. La primera le recriminaba los informes psicosociales realizados a los dos, hecho que se expresó en el sexto episodio de la docuserie. El colaborador no comprendía por qué le dieron la custodia compartida, mientas que Corredera le recriminaba que si los jueces dictaban lo que a él le parecía admisiblemente, no había problema, pero sí cuando no iban a distinción de su inteligencia. Mientras que Matamoros seguía insistiendo en que «llevamos 24 abriles diciendo que es mala raíz» para defender a su amigo, la presentadora le matizaba repitiendo que es poco que se ha hecho «sin pruebas».

Carlota Corredera sacaba un episodio que aseguraba que el propio Matamoros le había contado, y es que Antonio David Flores le habría contado que le devolvieron a los niños con moratones. Este negaba haberlo contado, mientras que aseguraba que le habían informado de que «el problema de su hijo era porque le contrajeron una enfermedad venérea a la raíz durante el gravidez». La conductora explicaba que eso salió de la boca de un miembro de los Mohedano y, por otra parte, conseguía que el ex de Makoke contara que Flores además le había comentado que Carrasco tomaba sustancias. Lydia Joven apoyaba a Carlota Corredera en que eso se lo había contado Matamoros, por mucho que este juraba que no lo había hecho.

«¿Vosotros de verdad os pensáis que Antonio David Flores Carrasco, si hubiera tenido pruebas de que Fidel Albiac le hacía daño a sus hijos, no las habría sacado en una revista? Que se ha hecho 180 portadas», recriminaba la presentadora, que añadía que no comprendía cómo un miembro de los Mohedano había propagado que los niños volvían a casa marcados y no lo había denunciado de ser cierto.