Iker Jiménez no puede más:

Iker Jiménez no puede más. El presentador de ‘Cuarto milenio’ ha compartido en su perfil de Twitter un extenso hilo en el que se abre en canal, mostrándose completamente roto y desanimado. Lo hace a posteriori de aceptar infinidad de críticas y insultos por no apoyar la emplazamiento «plandemia», término acuñado por internautas que defienden que el coronavirus no existe y es todo un gran plan de los gobiernos de todo el planeta. Jiménez ha decidido opinar «basta» y dejar claro que pese a lo que le puedan clamar, él sí ha vivido en primera persona las consecuencias de esta crisis sanitaria que lleva meses azotando a todo el planeta.

«He intentado dialogar y argumentar con muchos de ustedes. Compruebo a mi pesar que no hay posible diálogo. Lo siento mucho», empieza diciendo el presentador, para a posteriori dejar claro que «no soy un traidor, no estoy a favor de Soros, Bildelberg ni la Masonería». Este recuerda que durante estos meses «he intentado escuchar y atender argumentos. Pero compruebo que están enraizadas toda una serie de ideas que no van a dejar de estar«, por lo que ve inasequible intentar arrojar luz a las personas que sí creen de esta gran conspiración. «Queda en mi conciencia (…) mi intento de hacer entender. No ha servido con muchos (…) y me duele en el alma. He investigado a fondo y muchas de las cosas que se argumentan en algunos libros y redes sociales son un ejemplo de manipulación brutal», sigue diciendo este.

«No me conoce ni saben cómo soy»

Jiménez se entristece y cree que poco no ha hecho correctamente «para que se piense que soy traidor, un pagado y un esparcidor del miedo» y «para no saber cómo hacer entender que esto no es broma (…) la pandemia es real y bastante incontrolable». Además, este recuerda que a día de hoy «está en juego nuestro futuro a corto plazo. El de nuestros hijos». «Me apena porque son una parte de mis seguidores los que me acusan de todo esto. Yo sé que no es verdad. Pero no puedo convencer a nadie. No me conocen. No saben como soy«, sigue diciendo este, recordando que a lo dadivoso de su carrera adicionalmente «he tenido muchos problemas por precisamente pensar y difundir ideas que no son políticamente correctas.

«Ya no puedo convencer, ni debo»

Para intentar hacer entender a los que creen que todo esto es una gran mentira, pone sobre la mesa su caso más personal, confesando que «he perdido amigos y seres queridos» y deja muy claro que «yo solo puedo informar de lo que sé. Y seguiré haciéndolo. A pesar de las amenazas, los insultos o las campañas». «Ya no puedo convencer, ni debo, a nadie de cero. Les deseo vitalidad y suerte. Aunque ya no estén conmigo«, sentencia el presentador de Mediaset, antes de recordar que a lo largo de este tiempo «no he sido indiferente al denunciar a los demonios que por ahí pululan. Pero no soy creído».