Jovan y Adele inauguran la suite entre confidencias, masajes y afirmando que «hay chispita»

La entrada de dos nuevos solteros revolucionó ‘Love Island España’, más concretamente, una de las parejas que comenzaron la aventura. Jovan es uno de ellos y está decidido a darlo todo por comenzar poco más que una amistad con una de las isleñas de esta publicación: Adele. Paso a paso, está consiguiendo hacer ese generoso camino y, juntos, han tenido el privilegio de probar la suite.

Mientras la villa escuchaba algún que otro tira y afloja entre concursantes, el móvil de Jovan empezó a sonar y lo hizo por una buena mensaje: ¡Era la hora de ir a la mejor habitación del enredado isleño! Aunque su primera opción era entrar con Fiona, afirmó tener claro que esa historia «no iba a ningún costado», por lo que decidió probar suerte con Adele, quien aceptó a conocer más a fondo tanto al soltero como la estancia.

Una cama llena de pétalos y un jacuzzi con agua caliente recibieron a la posible pareja, quienes, según pasaba el tiempo, se encontraba más cómoda y con la complicidad brotando poco a poco. De hecho, uno y otro confesaron que cada vez se gustaban más. Resulta singular este acercamiento y más tras las desafortunadas palabras que tuvo Jovan alrededor de Adele en relación a su físico.

Sea como fuere, la «chispita» empezaba a surgir entre los dos, así lo confirmaron… La incertidumbre fue avanzando y entre confidencias y acercamientos, los masajes se abrieron paso, quedando diploma que el feeling es cada vez decano. Y, como era de esperar, llega ese beso mutuo, poco que Adele confesó a sus compañeros al día venidero. ¿Pareja sólida a la perspectiva en ‘Love Island’ u ocurrirá lo mismo que entre Yass y Jesús?

¿Y qué pasó la mañana venidero?

Fortuna, esa es la palabra que describe la forma en la que uno y otro se amnistiar una vez empieza a despuntar el sol. Con cara de ocurrir dormido entre poco y menos, sus compañeros comenzaron a jalearles cuando aparecieron juntos por la mañana. Sin requisa, Adele no las tenía todas consigo, ya que las dudas e inseguridades empezaron a aparecer por su pensamiento. Asimismo, Fiona quiso ayudar a que se aclarase, diciéndole que «no pegan», bajo su criterio.