La docuserie de Rocío Carrasco recuerda lo ocurrido durante el Caso Nevenka:

El pase de cada capítulo de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’ provoca que tanto los colaboradores como gran parte de los espectadores se lleven las manos a la persona por la dureza de las declaraciones que se escuchan, acompañadas de pruebas documentales. De hecho, el plantel de tertulianos asume sus errores e incluso entonan el mea pecado por suceder creído la lectura de Antonio David sin suceder cubo voz a Rocío Carrasco. Precisamente, durante la entrega del 7 de abril, se ha llegado a comparar este relato con el Caso Nevenka.

Carrasco llegó a contar durante el sexto capítulo de la docuserie que protagoniza todo lo que ocurrió cuando sus hijos eran todavía pequeños, el entierro de su padre y el auge de las críticas por parte de los medios de comunicación. «La familia me abucheó en el entierro de mi padre por la imagen que se daba de mí», comentó entre lágrimas. Sus palabras estuvieron acompañadas de un vídeo en el que se ve a una Rocío muy afectada, acompañada por Fidel Albiac, mientras la familia se aglomera a su en torno a al chillido de: «¡Fuera!», y con abucheos de por medio.

Precisamente, la mediatización de su vida se palpa perfectamente en la retransmisión en directo de ese momento desde ‘Crónicas marcianas’. «Para mí era más importante lo que yo dejaba allí que lo que pasara fuera«, sentenció Rocío. Fue minutos posteriormente, cuando Telecinco conectó con el plató del software cuando Carlota Corredera estableció esa comparación entre ambas situaciones: «Me recuerda a Nevenka en Ponferrada«.

Es necesario echar la horizonte antes hasta junio de 2002 para ubicarnos en tiempo. Nevenka, exedil de Hacienda en la plaza mencionada, fue una de las primeras mujeres que se atrevió a denunciar el acoso que sufría por parte del Corregidor. Esa extraordinario historia terminó admisiblemente en los juzgados, pues los magistrados terminaron por darle la razón, pero no consiguió el apoyo de las calles. Es más, la población llegó a manifestarse contra ella.

Nevenka tuvo que huir de España

El citado mandatario político llegó a destinar una carta a sesenta y cuatro mil ponferradinos, donde explicaba su lectura sobre los hechos. La mediatización de aquel escándalo provocó que la familia se echase a las calles, pero no para defender a Nevenka, sino para todo lo contrario. Enorme fue la repercusión de lo que vivió, pero maduro fue la negativa reacción de la población: tuvo que terminar emigrando al extranjero para alejarse de todo lo que estaba ocurriendo.