La emotiva carta de despedida de Xavier Sardà a su hermana Rosa Maria:

Xavier Sardà decidió dedicar su columna publicada el sábado 13 de junio en El Periódico a su hermana Rosa Maria Sardà, fallecida un par de días ya antes. Unas emotivas palabras en las que lamentaba la pérdida de «una lectora crítica, apasionada y entusiasta» y reconocía que siempre y en todo momento se acordaba de ella cuando escribía sus artículos por el hecho de que después no faltaban los mensajes o bien llamadas para comentarlos juntos.

Su hermana fue su gran aliada y la buena relación que sostenían le enseñó muchas lecciones en la vida. «De esta lectora he aprendido a decir lo que pienso a sabiendas de que, por lo tanto, no es posible agradar al mundo entero», explicaba el cronista, aceptando que se acostumbra a preocupar con lo que opina el público de sus intervenciones si bien no sea frecuente en las redes sociales: «Tenéis que saber que leo todos y cada uno de vuestros comentarios».

Todavía perjudicado por el reciente fallecimiento de Rosa Maria, Xavier solicitaba excusas a sus lectores frecuentes «porque no se me ocurre hablar de ningún otro tema». «Sin mi lectora me he quedado bastante solo. Digo ‘bastante’ para hacerme el distante. La verdad es que la falta de mi lectora es irreparable«, seguía escribiendo.

Un agradecimiento final

Sardà apunta que su hermana no le habría dado permiso para enmarañarse en sentimentalismos. «Este deslavazado texto ella no lo leerá, creo que para mi bien físico. Imagino a mi lectora diciéndome que me deje de historias y de cuentos», fabula. Finalmente, el comunicador acaba su columna agradeciendo a Rosa Maria «que me haya enseñado a ver el planeta con su emocionante carácter y su enorme cultura«. «Adiós, lectora», escribe.