La erección de Cristian Suescun mientras Yola Berrocal le hace un masaje en 'La casa fuerte'

Cristian Suescun no se aguardaba hace cierto tiempo estar viviendo su sueño: convivir con Yola Berrocal. El concursante de ‘La casa fuerte’ confesó que su compañera le ha agradado desde pequeño, cuando la veía en TV y revistas, y ahora, que se marchan conociendo poco a poco más, la relación va viento en popa y más desde el momento en que el último día de la semana se dieron unos relajantes masajes para calmar tensiones.

Comenzó dándole el masaje a él frente a la mirada de Leticia Sabater y Maite Galdeano, quienes comentaban la jugada. La vocalista preguntaba a Maite si la novia de su hijo era recelosa. «De verdad que lo es. Y si le viera ahora cómo le está tocando la Yola…», respondía, a lo que Cristian intervino para solicitarle a su madre: «Cállate un poco la boca, tía». Yola echaba una esencial cantidad de crema en la espalda de Suescun para comenzar a restregársela sugerentemente, mas no se aguardaba que cuando este se diera la vuelta, habría un esencial bulto en su bañador.

Era el turno de devolverle el favor y Yola se quitaba la una parte de arriba del biquini a fin de que su compañero le diera un masaje. Algo reservado, prefirió hacerle el masaje colocándose a un lado. «¡Pero ponte encima!», le afirmaba Leticia. Sin embargo, parecía tener claro que no, por el hecho de que su novia «se puede poner celosa». Para animar el cotarro y mientras que el masaje proseguía, la vocalista de la «Salchipapa» comenzó a acariciar el trasero de su amiga, quien exclamó: «¡Me vais a poner cachonda!».

«No niegues la evidencia»

Durante la gala del domingo 28 de junio, Sonsoles Ónega preguntó a Cristian si ha pasado algo entre él y Yola o bien si «solo debajo de tu bañador (…) Hemos visto que te relaja lo suficiente para que tú te encuentres… arriba». «Empalmado, vaya, empalmado», matizaba Oriana Marzoli deseando dejar claro de qué charlaba la comunicadora. El concursante aseguraba que no, mas desde plató Ónega le pedía: «No niegues la evidencia». Suescun se defendía diciendo que «otra cosa es que tenga el miembro como lo tenga, pero no», para terminar lanzando este mensaje: «Yo a mi chica la quiero mucho. Te quiero Jéssica».