La familia real británica, indignada con la cuarta temporada de 'The Crown'

‘The Crown’ nunca ha perdido el tiempo siendo demasiado benévolo con la grupo actual. Precisamente de sus ácidas reflexiones nace la desarrollo de la serie creada por Peter Morgan, que en su cuarta temporada, estrenada el pasado 15 de noviembre, ha indagado sobre todo en la fracturada relación que mantuvieron el príncipe Carlos y Diana Spencer. Desde su venida a la plataforma ha sido uno de los contenidos más consumidos, y entre sus seguidores se encontrarían los personajes reales -en los dos sentidos de la palabra- que han sido representados.

Sin retención, como la propia serie se ha encargado de mostrar durante sus cuatro temporadas, la grupo actual no puede permitirse el opulencia de romper con su ecuanimidad para emitir un cordura de valencia sobre los nuevos episodios de la serie de Netflix. Aun así, como apunta IndieWire, diferentes fuentes cercanas a la realeza han confirmado que sus majestades no han quedado muy contentas con el resultado de esta entrega, que destaca sobre todo por la crudeza con la que muestra el precipicio que separaba a Diana y a Carlos.

Una de las razones de esa insalvable distancia era que Carlos nunca había dejado de querer a Camilla Parker-Bowles, pero tal y como lo representa la serie se expresa claramente que fue su grupo la que se opuso a que la relación entre uno y otro fuera a más. Según las declaraciones de biógrafo de la grupo actual, Penny Junor, a The Times of London, lo que más dolería al Carlos actual es la número en la que Lord Mountbatten rechaza sin reparos a Camilla. «Es la forma más cruel e injusta de representarles a casi todos,» asegura el escritor, señalando que la negativa de Mountbatten «no es acertada históricamente».

Las secuencias de la discordia

Si esas eran las palabras de cualquiera con conocimiento histórico de la grupo actual, The Times igualmente se hace eco de las opiniones de muchedumbre cercana a Carlos, que acusan a la cuarta temporada de «sacar a la luz cosas que sucedieron durante tiempos muy complicados hace 25 o 30 abriles, sin tener en cuenta los sentimientos de los implicados«. Por otra parte, se añade que «no es ni correcto ni ajustado, sobre todo cuando tantas cosas de las que se representan no muestran la verdad».

Acerca de esa frontera entre lo actual y lo ficticio se ha pronunciado el círculo cercano del príncipe Guillermo, como informa The Mail. Según este amigo, el heredero estaría indignado porque «se explota la imagen de sus padres y se muestra de forma falsa y simplista para cobrar patrimonio«. Y por final, se alude a las escenas que habrían sido peor recibidas: la del tratado de la boda, en la que se muestra el poco entendimiento entre Carlos y Diana, y la secuencia en la que Carlos abusa verbalmente de su esposa; las cuales «nunca habrían sucedido», según esas fuentes.