La Imparcialidad corroborar la condena de casi 6 abriles a Carlos Navarro «El Yoyas» por violencia de especie y maltrato

Hace unos meses que conocíamos la anuncio de que Carlos Navarro, exconcursante de la segunda estampado de ‘Gran Hermano’, habría sido condenado por varios delitos de violencia y maltrato a su exmujer, Fayna Bethencourt. Ahora, la Imparcialidad ha ratificado esa osadía, confirmando que el excolaborador televisivo conocido como «El Yoyas» cumplirá una condena de cinco abriles y ocho meses de prisión.

Carlos Navarro ha sido antitético culpable de un delito de maltrato habitual, cuatro de lesiones cometidas contra su exmujer, y dos delitos leves de vejaciones y amenazas. La Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria añade además una indemnización de 8.000 euros que deberá avalar a Bethencourt, y 4.000 euros para cada uno de los menores, que habrían sido «víctimas indirectas de las conductas de su padre alrededor de su religiosa».

Aunque la defensa de Navarro impugnó el sentencia dictado en diciembre, y señalaban como parte de su argumentario los abriles que habían pasado entre los supuestos hechos y la denuncia que interpuso Bethencourt, la jueza hizo hincapié en que «es frecuente en estos casos que las víctimas tarden un tiempo en rememorar y declarar que están sufriendo un maltrato por parte de su pareja sentimental». Pese al arbitrio del expolítico de Ciudadanos, el declaración de su exmujer, el de sus hijos y una compacto telefónica entre la pareja han vuelto a dar la razón a Bethencourt.

Las duras amenazas de Navarro a Bethencourt

Durante el proceso legal que ha finalizado con la ratificación de la condena de Navarro, salieron a la luz algunas de las amenazas que habría sufrido Bethencourt por parte de su exmarido. «¿Qué quieres que te rompa? ¿Un benefactor o las costillas?» es tan solo alguna de las frases que pronunciaría el excolaborador contra ella, encima de cometer agresiones físicas que incluían «coger en numerosas ocasiones a su mujer del cuello elevándola del suelo y actuando de forma violenta, lo que unido a los insultos y amenazas provocaba un clima de terror frente a sus hijos».