La guerra de bolas de nieve de Callao acaba atacando a las cámaras de 'Viva la vida':

Madrid está viviendo una de las nevadas más grandes que ha tenido en su historia. Aunque muchas personas han disfrutado de la ingente cantidad de cocaína que ha traído la riesgo Filomena, otras han sufrido las horribles consecuencias del clima. ‘Viva la vida’ fue de los pocos programas que pudo emitirse en Telecinco el 9 de enero, donde los colaboradores y la propia Emma García informaron de todo lo que estaba ocurriendo en la ciudad adecuado al temporal. El espacio conectó en directo con uno de sus reporteros que se encontraba en la plaza de Callao donde se produjo una batalla campal de bolas de cocaína.

Lo que podía resultar poco divertido se acabó convirtiendo en un acto de vandalismo cuando los jóvenes que participaron en la «pugna» comenzaron a subirse encima de los quioscos e incluso se tiraron vallas de seguridad: «Es una excentricidad, ¿pero esto qué es? Me parece inadmisible, ¿no hay policía ahí? Estamos locos, es indignante», reaccionó la presentadora de ‘Viva la vida’. En cuanto los participantes de la batalla se dieron cuenta que les estaban grabando, comenzaron a tirar bolas al cámara del software de Telecinco: «Este es gilipollas», soltó Emma García muy indignada con la situación.

«No saben lo que hacen, harto complicada es la situación, sobre todo en los hospitales, para que estos insensatos hagan esto», continuó la presentadora, quien realizó un llamada a la policía para que acudiese a la plaza lo ayer posible ya que había más de cien jóvenes lanzándose bolas que ya no eran cocaína, más perfectamente hielo puro. Finalmente, la zona fue despejada rápidamente por las autoridades, quienes tuvieron que dejar otros asuntos más importantes para disolver cuanto ayer la «pugna» joven que se había formado.

El peligroso delirio de Emma para calar a Telecinco

El temporal ha provocado nevadas históricas en el país, lo que ha hecho que muchas personas no pudiesen asistir al trabajo la tarde del 9 de enero. Telecinco tuvo que improvisar un alargado software de ‘Viva la vida’ aprovechando que Emma García fue de las pocas personas de la prisión que pudo ir a trabajar. Sin requisa, la presentadora del espacio explicó el tortuoso delirio que tuvo que realizar para calar a las instalaciones de Mediaset.

«Yo he llegado hasta aquí en coche y ha sido poco complicado, no se veía la carretera, no había quitanieves y los coches estaban parados unos detrás de otros. Hemos venido en dirección contraria todo el camino y por otra parte nos hemos antagónico con muchísimas personas que estaban paseando, esquiando, y que no se quitaban de en medio», ha explicado la presentadora. «Cuando he llegado aquí he respirado porque venía con el corazón roto. Yo me en voz baja aquí a adormecerse, no vuelvo«, admitió García.