La sorprendente anécdota sexual de Boris Izaguirre con un fan, cuando tenía

Boris Izaguirre fue el convidado sorpresa de ‘La resistencia’ en la noche del jueves 18 de junio y asistió al plató con ganas de pasárselo bien. El sexo fue el tema primordial de su breve paso por el programa, recordando aquella anécdota en la que explicó a Rosalía qué es el cruising en la celebración de una gala que se estaba festejando en El Retiro, el parque de Madrid.

Por si quizá alguien no sabía lo que era, Izaguirre miró al público y explicó que «el cruising, antes que Pablo Alborán naciese, era una cosa que se hacía entre las personas homosexuales, sobre todo varones, y que era con mucha obscuridad, mucho árbol, mucha rama, mucha espina y mucho riesgo y mucho desorden. Y sobre todo con esa sensación de prohibido y de que era una carga un tanto hedionda. Yo jamás fui de cruising».

El comunicador y escritor se lo contaba a la vocalista y «entonces cogió Brays Efe y le dijo: ‘Pues chica, yo tampoco lo entiendo mucho, yo nunca lo hice, pero en los grandes almacenes, entre los cereales y los arroces te podías comer una buena polla», recordaba el convidado. Además, aprovechando en la zona madrileña que se hallaban, Izaguirre añadía: «Le expliqué a Rosalía que en ese parque iba con mi adiestrador por la mañana muy temprano y de pronto hacía cruising gente que llevaba haciéndolo toda la noche. Nosotros corríamos entre las erecciones». «Como entre cañas de bambú», preguntaba Broncano, a lo que Boris matizaba: «Sí, y hay bambúes muy bonitos en el Retiro».

«Hacer un Monica Lewinsky»

La noche iba de anécdotas sexuales y Boris no defraudaría al contar la próxima. «En unos baños, de una manera loca, un fan muy fan, decidió hacer un Monica Lewinsky conmigo. Muy fuerte. Pero fue horrible, porque yo inmediatamente tuve que retroceder porque soy un hombre casado», empezaba narrando el convidado que aseguraba que ese fan era «una persona interesante, la situación prometía, pero también era complicado». Pero lo más sorprendente de la anécdota estaba por llegar: «Lo más fuerte es que la persona, con la boca llena (haciendo el ademán de hacer una mamada), me dijo: ‘Preséntame a Sardá’«.