La vida perfecta se derrumba para Nicole Kidman a golpe de cliffhanger

Los movimientos #MeToo y #TimesUp han hecho que muchos mitos masculinos caigan. Desde el cómico Louie C.K. hasta el soprano Plácido Domingo, varias generaciones han manido cómo los artistas que idolatraban guardaban un costado indeterminado que nunca mostraban al divulgado. Si la chasco en sus fans ya es extenso, a pesar de que no conocían a estas personalidades y no tenían por qué esperar cero de ellos, ¿cómo es conducirse poco similar en un círculo íntimo? Esto es en lo que quiere indagar ‘The Undoing’, la serie que HBO España estrena el 26 de octubre.

La serie sigue a Grace (Nicole Kidman), una psicoterapeuta que vive un casorio atinado e idílico con Jonathan (Hugh Grant), disfrutando de una vida lujosa en la entrada sociedad neoyorkina que les permite sufrir a su hijo, Herny (Noah Jupe), a un colegio privado de los más exclusivos. Precisamente en el comité de madres del colegio conoce a Elena (Matilda De Angelis), con quien pronto establece una relación en todo momento extraña e inquietante. Un fortuito suceso relacionado con este misterioso personaje y la no menos repentina desaparición de Jonathan harán que toda la vida de Grace se desmorone de la perplejidad a la mañana, y ella tenga que recomponerla siendo consciente de todos los turbios secretos que antaño se enterraban bajo ella.

La entrada sociedad y sus caras bonitas

Precisamente, la falsa perfección del ostentoso modo de vida codiciable de Grace es el centro de esta serie. Desde la cuidada secuencia de créditos iniciales ya se nos está señalando cómo este estilo de vida aspiracional en el que la protagonista creía conducirse en realidad se edifica sobre montañas malolientes de secretos que se disimulan con el perfume del fortuna y las mentiras. En última instancia, todo un ataque al modo de vida sudamericano efectuado por la directora danesa Susanne Bier y el argumentista estadounidense David E. Kelley.

Interiormente de este mensaje conjunto, resulta interesante la exploración psicológica que se hace de Grace, a la que Nicole Kidman colabora con una destacada interpretación. Era irremediable realizar la punto de vista a este drama desde un personaje con la superioridad ético de esta esposa ejemplar, pero queda en el medio si esa posición de impoluta justicia permanece igual al final de la serie, poco que no podemos retener cubo que sólo hemos podido lograr a los cinco primeros episodios de la miniserie y no a su sexto episodio final. No obstante, por muy centrada que esté la ficción en este personaje afeminado, sus creadores no han podido evitar desplazar el foco según avanza con destino a los otros dos grandes nombres de la serie, Hugh Grant y Donald Sutherland, que tienen cada vez más momentos de brillante protagonismo. Interiormente del reparto destaca igualmente Nadine Marshall, como una implacable abogada con carácter que enfrenta a Grace con la efectividad de las formas más directas.

Recreándose en la tragedia

Si proporcionadamente su reparto tiene la solvencia que se les puede exigir por sus grandes nombres, hay cierta sobreactuación en ‘The Undoing’. No una sobreactuación interpretativa, sino tonal, ya que la serie parece empeñada en remarcar el dramatismo de sus escenas, dándoles una intensidad que en ocasiones parece exagerada. No es que no haya momentos verdaderamente dramáticos que ameriten ponerse tan serios, pero esta empeoramiento parece explayarse de forma uniforme por toda la serie, incluso cuando no sería tan necesario, cargando excesivamente de drama el conjunto. Lo malo de esta obcecación con tomarse tan en serio tan a menudo es que corre el peligro de que el espectador acabe por citarse anestesiado a los hechos que se cuentan.

Este drama constante tan acentuado se vuelve poco más empachado por la requisito de la directora de paladear cada momento. Las fases y diferentes situaciones que atraviesa la historia no se suceden de forma ágil, sino que se toman su tiempo para averiguar en los dilemas planteados y, sobre todo, en las consecuencias emocionales que tienen, especialmente sobre Grace. Si proporcionadamente es verdad que esto ralentiza el ritmo de la narración, del mismo modo igualmente se puede opinar que le talego todo el partido a la historia, llegando en ocasiones a reflexiones interesantes sobre los temas planteados y a escenas que diseccionan aspectos secundarios pero de algún modo reveladores internamente del conjunto que se pretende mostrar. Teniendo en cuenta que esta historia está adaptada del compendio «Tú ya lo sabías» de Jean Hanff Korelitz, es posible que se haya buscando adaptar estos momentos introspectivos tan literarios a un medio audiovisual sin tener en cuenta la diferencia de códigos entre uno y otro formatos.

Magos de un solo truco

Ahora proporcionadamente, esta sosiego reflexiva que la trama se permite tener contrasta duramente con los avances y giros que se producen al final de cada capítulo. Es muy poco sutil la forma afectado en que se usan los cabos sueltos de la trama como garfio para el espectador, el denominado cliffhanger. Ni es poco raro en las series ni es ilegítimo y, aunque en este caso resulte especialmente descarado, cumple el objetivo de anexión que se propone. Eso sí, estos anzuelos en los que inequívocamente se tiene que picar, hay ocasiones en las que resultan engañosos y no aportan el cambio de muestra en la historia que los últimos minutos de un capítulo parecen sugerir, resultando frustrantes.

Teniendo en cuenta esto, y a yerro de conocer el desenlace, no hay modo de apuntalar que las revelaciones realizadas en el penúltimo capítulo vayan a resolver el intriga que se plantea de una forma en realidad sorprendente o no. Siquiera se puede apuntalar cuál será el mensaje final que lanzará la obra, si trazará verdaderamente una perspectiva crítica sobre esa efectividad opulenta descrita o si al final se quedará en un mensaje más convencional, victimista y poco reformador. Lo cierto es que su progreso deja bastantes carencias en el ritmo y la trama que se tratan de suplir con su excelente reparto y sus intensas reflexiones, por lo que una resolución impactante sería necesaria para inclinar la romana en valenza de la producción.