Las complicaciones de Susanna Griso y el equipo de ‘Espejo divulgado’ para salir a Atresmedia tras la cellisca

La cellisca histórica que ha caído en Madrid ha provocado que muchas personas no puedan asistir a su puesto de trabajo. No obstante, algunos de los espacios más conocidos de la televisión ya están empezando a reactivarse, como ha sido el caso de los empleados de ‘Espejo divulgado’. Susanna Griso, Lorena García, Gonzalo Bans, Alfonso Egea y Diego Revuelta han hecho lo ficticio para poder salir a las instalaciones de Atresmedia la mañana del 11 de enero, a pesar de la gran cantidad de hielo que aún quedan en las calles de la hacienda.

Al igual que Iñaki López y otros comunicadores, la presentadora y los colaboradores de ‘Espejo divulgado’ han compartido imágenes de sus complicados caminos hasta poder salir sanos y salvos al trabajo para poder hacer el software en directo: «Si no llega a ser por que me vienen a apañarse con un 4×4 lo más cerca de la Doméstico 1 no estaría hoy trabajando«, ha confesado Susanna Griso.

A primera hora de la mañana, los empleados del matinal de Antena 3 consiguieron salir al plató del software gracias a los coches que les habían recogido o por acontecer utilizado el transporte divulgado. Sin confiscación, además tuvieron que rondar con mucho cuidado sobre la gran cantidad de hielo que se ha acumulado en la calle. Por si fuera poco, Griso ha explicado que al salir a las instalaciones de Atresmedia, el cuidado de seguridad no la ha obligado por toda las capas de ropa que llevaba encima. Tuvo que bajarse un poco la mascarilla para que le viese la cara.

Todos menos Nacho Sacerdote

Casi todos los trabajadores de ‘Espejo divulgado’ consiguieron salir al plató del software, excepto Nacho Sacerdote. Sus compañeros se han metido con él en tono de broma: «Hay una cosa que se fuego transporte divulgado y lo podía acontecer utilizado Nacho Sacerdote», ha afilado Gonzalo Bans. Sin confiscación, el colaborador, que tenía la parada de Patrón más cercana a más de un kilómetro, no se ha quedado en casa y ha aparecido a la M-30, donde ha mostrado cómo se encontraba la carretera tras los bienes del temporal. Multitud de coches abandonados en parte de la calle, árboles caídos y cantidades ingentes de hielo dificultan el desocupado movimiento de los ciudadanos madrileños.