Las justicieras enmascaradas entran en acción con varias vueltas de tuerca

Las ‘Señoras del (h)AMPA’ llegaron a nuestras vidas en 2019 con muchas ganas de dar enfrentamiento y una sola temporada se quedaba corta para ellas. Mediaset no lo dudó e incluso ayer de abrir la serie ya apostó por una segunda tanda de capítulos que contarían con el apoyo de Amazon Prime Video. El viernes 16 de octubre de 2020 por fin se estrena esta nueva temporada en la plataforma con unos episodios que, aunque mantienen su esencia al 100%, sí que han tenido varios cambios importantes.

La serie creada por Abril Zamora y Carlos del Hoyo nos presentó un universo apasionante en el reinaba lo macarra y lo tétrico, donde la intriga y la argumento estaban a la orden del día sin perder la sonrisa generada a almohadilla de humor bruno, donde las mujeres tomaban el mando y no había nadie que les parase los pies, donde los fantasmas del pasado regresaban para conversar con las que siguen vivas y con grandes guiños al mundo del cine de terror. Pues admisiblemente; todo eso sigue. Todo lo mencionado se mantiene y al ver la segunda temporada no da el aspecto en ningún momento de estar viendo otra serie, pero sin secuestro, ahora nos encontramos con grandes novedades que todas ellas juegan a honra de la serie, siendo enormes aciertos.

Lo que nos tiene preparado esta temporada

El primero de ellos es la duración, que sus capítulos pasan de 70 minutos a 55, poco que tanto el equipo como los espectadores agradecerán en su mayoría. El segundo es la incorporación de nuevas tramas meta al mismo tiempo que ‘Señoras del (h)AMPA’ se convierte, en cierta medida, en un procedimental. El tercero es la venida de unos personajes tan interesantes y tan ricos que se pondrán a la cúspide de las protagonistas y que incluso lamentaremos que no hubiesen estado desde el inicio de la serie. Pero vayamos por partes.

Es cierto que los últimos capítulos de la primera temporada perdieron cierta frescura y la serie, aunque inevitablemente avanzaba, parecía poco estancada y desgastada. Quizás parte de pecado la tenía la trama de los mafiosos, quienes protagonizaban las secuencias más tediosas y que ahora desaparecen en los nuevos episodios. Temporada nueva, vida nueva. La serie vuelve por todo lo detención, recuperando toda su esencia y con decano límite de entretenimiento, diversión y comedia. Ahora todas las mujeres se olvidan de las peleas que había entre ellas, pues están todas más unidas que nunca. Para ello, a las aventuras y desventuras del cuarteto protagonista (tanto en conjunto como por separado) se les unen nuevas tramas que nos atrapan a la pantalla.

Las tramas que nos van a enganchar

En la primera temporada nos despedimos del personaje de Nuria González, quien dejaba su herencia a Mayte (Toni Acosta) y con cuyo caudal abrían la asociación Begoña Cepeda, el nombre del personaje de González. Su objetivo es contender contra las injusticias asistiendo a todas las mujeres que necesiten su ayuda. Eso sí, lo harán de forma anónima de cara a todo el mundo, pues irán enmascaradas con caretas de animales. En cada capítulo vivirán un caso diferente, tratando de ayudar a otras mujeres desesperadas que no saben cómo reaccionar frente a sus problemas. Es aquí donde juega la nueva parte procedimental, con un caso en cada capítulo, que está muy admisiblemente jugado pese a que en algún episodio flojee su resolución.

Las nuevas vidas de Mayte, Lourdes (Malena Alterio), Virginia (Nuria Herrero) y Amparo (Mamen García) van a seguir siendo igual de caóticas, aunque la primera está más abrumada, la segunda más maravillosa y divertida, la tercera apetencia protagonismo y la cuarta está más triste, ya que empieza a ser consciente de que la perduración no perdona. Parece que las cuatro se han acostumbrado a pasarlo mal, a no salir de una y ya estar enmarronadas en otra. Lo detestan, pero al mismo tiempo no saben poblar sin esa adrenalina. Y es que en esta nueva etapa de sus vidas como superheroínas enmascaradas van a estar acorraladas por todas partes: la policía sigue tras ellas, contando con que Vicente (Alfonso Lara) ya conoce toda la verdad; hay un escritor que ha publicado un obra contando absolutamente toda la historia de las protagonistas; hay una periodista que quiere descubrir quiénes son esas justicieras que se esconden tras caretas de arrojado, bovino, cebra y jirafa; hay un maligno en serie, cuya identidad se desconoce al inicio, que está dispuesto a matar con todas las madres del AMPA; y está la hija de Begoña reclamando el caudal de la herencia de su mamá. Sencillo no lo van a tener las protagonistas. Son superheroínas, pero siguen siendo imperfectas.

Si poco aprendimos con ‘Perdidos’ o con ‘Surtido de Tronos’ es que el personaje menos esperado puede sucumbir en cualquier momento. Esto es poco que ‘Señoras del (h)AMPA’ igualmente quiso hacer y en la segunda temporada va a seguir ocurriendo. En una serie así, la asesinato le puede impresionar a cualquiera de la forma más disparatada. Para suplir las bajas que van surgiendo, llegan ahora a la serie unas incorporaciones de fasto con unos personajes apasionantes.

Los magníficos fichajes de Pilar Castro y Júlia Molins

Pilar Castro llega por la puerta extenso a la serie de Mediaset y Amazon Prime Video interpretando a una periodista venida a menos, que no asume que su mejor etapa ya haya pasado y está resentida al ver que ya no es la fortuna que fue y que su cabecilla solo le pide reportajes de temas que para ella son insignificantes. Al conocer que hay unas justicieras actuando al beneficio de la ley, encontrará un tema con el que retornar a estar en lo más detención de su carrera. Aunque para conseguirlo, tendrá que hacer miles de misiones que en ocasiones rozarán el ridículo. Y todo ello acompañada de otra incorporación: Carlos González, quien interpreta al cirujano de cámara que le graba las informativo en la calle.

Otra incorporación llena de frescura es la de Júlia Molins en el personaje de Berta, una agente de la policía con cierta ingenuidad y una tremenda sensibilidad a quien se le saltan las lágrimas cuando le gritan. Su trama se pondrá más interesante cuando principio a sospechar de que su compañero Vicente podría memorizar más de las justicieras de lo que cuenta. ¡Atentos a Molins! Quien aun no conozca a esta actriz, que tome nota porque va a dar mucho de qué departir. Todavía llega Mariola Fuentes como una mamá del AMPA muy cotorra y Verónica Forqué, interpretando a una mujer tan impresionante que es mejor no dar ni un solo detalle de ella para que el espectador se sorprenda.

Todas ellas estarán acompañadas del gran número de personajes secundarios que se mantienen en la serie, como Anabel (Ainhoa Santamaría) que se une ahora al mandato de las protagonistas; Carlos (Juan Blanco), el marido de Viginia; la grupo de Mayte, Ramón (Alberto Velasco), alejado de su vida en el supermercado; Carmona (Victoria Muñoz), que ahora está encarcelada; y Asun y Remedios (Ana Mencía y Carmen Balagué, unidas en esta temporada creando un dúo que dará mucho de qué departir.

¿Será esta su última temporada?

‘Señoras del (h)AMPA’ se ha sabido reinventar dando lo que quieren los fans de la serie y aportando novedades para reenganchar a los espectadores que quizás se fueron descolgando en la temporada preparatorio. Estos nuevos capítulos divierten y atrapan, y tienen un buen número de personajes y grandes tramas con las que persistir el moldura hasta el final de temporada. ¿Acabará aquí la serie? No se sabe si con la segunda llegará el final definitivo. No sería mala idea, para quedarnos con el buen sabor de boca de una serie que nos ha divertido con unos personajes a los que siempre queremos dar un ataque. Y si vuelve con una tercera temporada, será bienvenida siempre que cuente con una nueva dorso de tuerca como han hecho con la segunda.