Las mejores series de Movistar+

Por Alejandro Rodera Herrero | Publicado: Martes 18 Agosto 2020 17:53 | Última modernización: Martes 18 Agosto 2020 17:53

Clásicos contemporáneos, fenómenos de masas, éxitos patrios… El catálogo de Movistar+ alberga multitud de títulos apasionantes, aptos para maratones o para ser paladeados con calma, a estilo del consumidor. Por eso, desde FormulaTV hemos querido destacar las series más brillantes, ya sean internacionales como españolas, que ofrece el servicio de Telefónica, y os avisamos de que todas ellas son imprescindibles, así que id liberando vuestra memorándum para hacerles hueco.

‘Better Call Saul’

¿Tienes problemas legales? Pues ya sabes a quién debes acentuar.
Cuando ‘Breaking Bad’ acabó en 2013 sentimos un vano imponente, ya que el árido y trepidante universo creado por Vince Gilligan cerraba sus puertas para siempre… o no. Dos abriles luego llegaba a Movistar+ ‘Better Call Saul’, una precuela centrada en el abogado con menos escrúpulos de Albuquerque. Con el paso de las temporadas, hemos vivido la transformación de Jimmy McGill a Saul Goodman, al mismo tiempo que hemos ido descubriendo el origen del vínculo entre Mike Ehrmantraut y Gus Fring. Pero lo mejor de este spin-off, que de vez en cuando asimismo mira al futuro, es que no está maniatado por el representante de la serie diferente, lo cual le permite incluir nuevos personajes, como la apasionante Kim Wexler, y encargarse un tono de drama legal y criminal sin perder la fascinante esencia de su predecesora. Si todavía no has llamado a Saul, te estás perdiendo una de las mejores series del momento.

‘Vida perfecta’

La autoría marca la nota dominante en la mayoría de las ficciones originales de Movistar+, que ha sabido soltar la correa para que algunos de los cineastas más interesantes de nuestro país puedan explotar todo su potencial. En el caso de ‘Vida perfecta’, es Leticia Dolera quien inyecta todo su estilo a una comedia tremendamente humana, en la que su cuadriculado personaje debe replantearse sus planes de futuro y encargarse que la vida no siempre es como una aplazamiento. En ese alucinación existencial está acompañada por su hermana y su mejor amiga, otras dos treintañeras que ocupan todo el espectro desde la errata de seso al coyunda insatisfecho. El amplio pericón que cubre el trío de protagonista sirve para expresar sus miedos sin que la serie se sienta atrapada por ellos, ofreciendo una historia tan efectivo como desacomplejada.

‘Riverdale’

Si buscas la expresión placer culpable en Google seguramente aparezca ilustrada con una imagen de ‘Riverdale’, el brinco a la televisión de los míticos personajes de Archie Comics, que adquieren otra dimensión gracias al muchacha equipo compuesto por K.J. Apa, Camila Mendes, Lili Reinhart y Cole Sprouse. Con un punto de partida que se asemeja al de ‘Twin Peaks’, los protagonistas de este thriller adolescente han repaso diferentes misterios con el paso de los abriles, compaginando los peligros más oscuros con números musicales, homenajes nostálgicos y, por encima de todo, el huracán hormonal que les rodea durante su etapa en el instituto.

‘Kidding’

Por mucho que nos encontremos en una época dorada de la televisión, cuesta encontrar series que positivamente se salgan de las fórmulas habituales. ‘Kidding’ es ese intento, y, como tal, presume de una personalidad única, que raño entre drama y comedia, oscuridad y luz, excentricidad y existencia… Muchos opuestos que se ven atraídos por la emotiva interpretación de Jim Carrey en la piel de Jeff Pickles, el presentador de un software de niño que, tras sufrir una traumática perdida, debe exceder el proceso de duelo en presencia de los millones de niños y niñas que lo sintonizan cada día en todo el mundo. Su alucinación cobra vida a través de las imágenes compuestas por Michel Gondry, el director con el que Carrey tocó techo en «¡Olvídate de mí!», que da rienda suelta a su imaginativo y sensible estilo para brindarnos una auténtica gema de la pequeña pantalla.

‘Arde Madrid’

La producción diferente de Movistar+ toca techo con ‘Arde Madrid’, la miniserie creada por Paco León y Anna R. Costa que nos traslada a los abriles sesenta para ser testigos del paso de Ava Gardner por la caudal española. Durante esa estancia, la sino hollywodiense no se privó de ausencia, y esta comedia se fija precisamente en las personas encargadas de facilitarle la vida: los integrantes de su servicio. Entre ellos se vive un despertar sexual concordante con la época de aperturismo franquista que les rodea, retratado en un maravilloso blanco y aciago que es equivalente de libramiento en tiempos de opresión. Todo un triunfo visual y narrativo que derriba tabúes a colchoneta de humor, sexo y desparpajo.

‘Line of Duty’

El tipo del policiaco televisivo, capaz de ofrecer decenas de crímenes diferentes por temporada, ha evolucionado hasta concentrar todo su poderío en series como ‘Line of Duty’, que muestra a una mecanismo anticorrupción que en cada entrega investiga un caso repleto de aristas. Su lanzamiento en Reino Unido ha registrado audiencias millonarias, reformulando las bases del thriller procedimental para subir en intensidad a la hora de diseccionar la corrupción policial. Por si te faltan razones para verla te damos una que no vas a poder repeler: su creador es Jed Mercurio, responsable de la explosiva ‘Bodyguard’.

‘Fuga en Dannemora’

‘Fuga en Dannemora’ es una de esas series maravillosas que puede deber pasado por tu radar sin hacer ruido. Basada en una historia efectivo, la miniserie dirigida por Ben Stiller sigue a dos presos que reciben la ayuda de una funcionaria para escapar de la calabozo. Ese triángulo amoroso está integrado por Paul Dano, Patricia Arquette y Benicio del Toro, que ofrecen unas interpretaciones sublimes a lo derrochador de siete episodios que gozan de una calidad sobresaliente, sobre todo los que se encuentran en su ecuador, que están a la valor de los dramas carcelarios más memorables del medio.

‘Outlander’

La historia de inclinación más épica de la pequeña pantalla se funde con los bellos paisajes escoceses en ‘Outlander’. Partiendo de la dinastía literaria de Diana Gabaldon, Ronald D. Moore, creador de ‘Battlestar Galactica’, ha cubo forma a una serie que trasciende al tipo romántico, elevando el apartado emocional con una invencible pasión por las aventuras y la ciencia ficción. De esa mezcla ha brotado un aberración tajante, apoyado en la química que desprenden Caitriona Balfe y Sam Heughan, los enamorados que han superado todo tipo de obstáculos, hasta los espaciotemporales, para estar juntos (y para encandilarnos a nosotros por el camino).

‘Mira lo que has hecho’

‘Mira lo que has hecho’ es la consagración de Berto Romero, uno de los cómicos españoles más reconocidos, como creador televisivo. A lo derrochador de tres temporadas, el humorista catalán reflexiona acerca de la paternidad (y la maternidad), la pérdida, la conciliación o las dificultades maritales desde un espacio hilarante y profundo, en el que tienen cabida tanto la comedia como el drama. Monologuistas como Larry David, Louie C.K. o Jerry Seinfeld ya habían ficcionado sus vidas con un ingenio mayúsculo, y el esfuerzo de Romero no tiene ausencia que envidiar al de esas leyendas. Su química con Eva Ugarte y la inmersión en una vida adulta cargada de inevitables responsabilidades elevan a ‘Mira lo que has hecho’ a la cumbre de los contenidos originales de Movistar+.

‘The Good Fight’

Cuando ‘The Good Wife’ terminó con su séptima temporada, Diane Lockhart todavía tenía mucha conflagración que dar. Por eso Michelle y Robert King regresaron a su invencible universo con ‘The Good Fight’, un spin-off nacido en pleno mandato de Donald Trump, que no ha tenido reparos en azotar al controvertido presidente. La fusta la sigue portando Christine Baranski que, en la piel de Lockhart, ha liderado uno de los títulos más relevantes y lúcidos que habitan la pequeña pantalla y que, como muestra de su triunfo, ha acabado escapar de la sombra de su aclamada predecesora.

‘Schitt’s Creek’

En un momento en el que la brecha entre clases no para de ampliarse, cruzarse con una serie como ‘Schitt’s Creek’ es una auténtica gustazo. La comedia creada a cuatro manos entre Eugene Levy y su hijo Daniel cuenta la historia de la multimillonaria grupo Rose, que debe mudarse a un insignificante pueblo tras perder toda su fortuna. La escasez y sencillez de los escenarios denota que nos encontramos en presencia de una producción modesta, pero el ácido sentido del humor y la ironía desde la que se aborda la desgracia hacen de ‘Schitt’s Creek’ una de las sitcoms más divertidas y con más mala calostro que hemos gastado en los últimos abriles.

‘The Affair’

La verdad es poliédrica, y luego debe ser explorada desde diferentes ángulos. De ese desdoble nació la rompedora ‘The Affair’, uno de los dramas televisivos más poderosos de la televisión contemporánea, creado por Hagai Levi y Sarah Treem, responsables de la no menos diferente ‘En terapia’, con la gusto de ofrecer diferentes puntos de tino sobre el mismo relato. Al estilo de «Rashomon», se narra a partir de varias voces la historia de una infidelidad. Con el paso de las temporadas se fue ampliando la amplitud de esa expansiva ojeada, aunque las interpretaciones de Ruth Wilson y Dominic West fueron las que nos atrajeron con un inducción del que era inalcanzable escapar.

‘En el corredor de la crimen’

Movistar+ no ha descuidado su propuesta de dramas originales. Dentro de ese tipo han destacado ‘La peste’, ‘El día de mañana’ o ‘La Unidad’, pero nosotros nos quedamos con ‘En el corredor de la crimen’. La miniserie de Bambú Producciones vuelve a ingerir de la obra de Nacho Carretero tras el éxito de ‘Fariña’, retratando la historia efectivo de Pablo Ibar, que fue encarcelado y condenado a crimen por un triple crimen cometido en Florida en 1994. Desde que fuera metido entre rejas, este hijo de un inmigrante vasco ha defendido su inocencia a capa y espada, lastrado por un deficiente proceso legal que le ha mantenido durante décadas en el corredor de la crimen. En la serie, Miguel Hechizo Silvestre encarna a este vapuleado personaje efectivo, ofreciendo la mejor interpretación de su carrera bajo la dirección de Carlos Marques-Marcet, que huye del amarillismo para relatar una historia imprescindible.