Los secretos nunca contados del polígrafo, revelados por Conchita en 'Mi casa es la tuya'

La entrevista de Bertín Osborne a Lydia Lozano en ‘Mi casa es la tuya’ este viernes 4 de septiembre tuvo a una inesperada protagonista: Conchita, la poligrafista de ‘Sábado deluxe’. Esta se unió a la sobremesa que el presentador y la periodista disfrutaban anejo a su amiga Rosita y su tía Carmita y en la misma no dudó en revelar algunos de los secretos nunca contados del polígrafo. La responsable del llamado «poliDeluxe» explicó cómo llegó a formarse en su empleo flagrante y adicionalmente dio las claves para descubrir a los mentirosos con su famosa máquina.

Conchita explicó que para poder ser poligrafista de una forma oficial estudió en la citación American Polygraph Associaton, en Estados Unidos y defendió que mientras hay «otras asociaciones que no valen nada y en las que todo es mentira», la elegida por ella sí es una de las más reconocidas a nivel mundial. Además, una vez han obtenido el título, según explicó «siguen controlando nuestro trabajando, hacen un seguimiento de lo que hacemos».

Pero proporcionadamente, ¿cómo funciona el polígrafo? Esta explicó que un punto secreto es la entrevista previa que se le hace a la persona que se someterá al mismo, en la que «el cuerpo ya te delata». «Los nervios, la forma de responder (…) a veces se nota», explicó, antaño de explicar que adicionalmente se le realiza a todos una prueba previa con una «mentira dirigida» para poder comprobar si han podido tomar algún tipo de tranquilizando antaño de someterse a la prueba y así conseguir engañar a la por muchos temida «máquina de la verdad».

El polígrafo y el esfínter

Una vez superadas ambas pruebas, se tienen en cuenta cinco parámetros fundamentales para descubrir si la persona en cuestión miente o no: la respiración torácica, la presión sanguínea, la sudoración, la respiración ventral y asimismo el esfínter. «Si mientes, el esfínter se abre y se cierra», afirmaron ella y Lydia Lozano, en presencia de la sorpresa de Osborne, que no podía dejar de reír en presencia de lo que estaba escuchando y es que adicionalmente Conchita explicó que a las personas que se someten al polígrafo se les pone una almohadilla en el trasero para poder comprobar los movimientos el esfínter. Valorando todos los parámetros es cuando Conchita descubre si la persona miente o no.