Lucía se distancia de Lola tras su lío con Carlos en 'La isla de las tentaciones':

La sombra del jueves 25 de febrero, ‘La isla de las tentaciones’ alcanzó su ecuador con su sexto software, en el que se descubrieron las consecuencias del lío entre Carlos y Lola Mencía, mientras entreambos compartían cama con Lucía Sánchez. Acullá de ocurrir permanecido en la ignorancia, la gaditana compartió con el resto de sus compañeras sus sospechas sobre lo que había ocurrido y, el hecho de que Carlos hiciera lo mismo con algunos de sus compañeros, dejó a Lola en una delicada situación que acabó no solo apartándola de Lucía, sino igualmente de prácticamente toda la casa.

Tras susurrar con el resto de las chicas sobre los «ruiditos» que había escuchado entre Lola y Carlos durante la sombra, Lucía no dudó en asistir al encontronazo del soltero, con el fin de conocer la verdad. «¿Tú qué te crees, que soy tonta?», reprochó la gaditana, tras lo cual señaló que «la próxima vez, me echas para fuera y no me hagas hacer el ridículo, que demasiado ridículo estoy haciendo aquí ya». «Que Carlos se haya hecho un magreo con mi amiga significa que me ha estado tomando el pelo, que estaba teniendo citas conmigo porque no había otra y que, cuando ha estado expedito la que le gustaba, pues ha ido a por ella», reprochaba Sánchez, frente a las cámaras, momento en el que igualmente protestó por el mueca de Lola. «No tengo suficiente con que Manuel me ponga los cuernos delante de todo el mundo, como para que mi mejor amiga internamente de la villa se líe con Carlos», declaró la gaditana, quien igualmente se reunió a solas con Lola, la cual negó ocurrir hecho poco con el tentador mientras ella dormía a su flanco.

«¿Cómo concha voy a hacer eso aquí y contigo?», replicaba la leonesa, de quien Sánchez reconoció que «no la pillo aceptablemente por dónde va, no me creo mucho lo que me dice». «Lola no quería que se supiera el magreo que tuvimos en la cama, porque a salvo de que ella tiene pareja, no quería cuchicheos», explicaba por su parte Carlos, frente a el equipo del software, para luego guarecer que «lo conté a una o dos personas y, como todo, se desmadró». «Yo sé lo que he hecho. Si ella quiere afirmar que es mentira, está en su derecho», concluyó el soltero quien, de hecho, acabó animando a Lola a que se sincerase con el resto de habitantes de la villa para aquietar rumores y cuchicheos, luego de ocurrir incapaz lo ocurrido. «Soy una persona a la que le cuesta mucho malquistar los problemas, me da muchísima vergüenza afirmar que yo hago poco sexual, pero todo el mundo cuchicheaba, todo el mundo hacía corrillo y me quería meter debajo de la tierra y no salir de ahí», explicó Mencía, al aclarar los motivos por los que «no he admitido la verdad de lo que pasó con Carlos bajo las sábanas».

«Era la falsa, la mala amiga»

«Creo que me equivoqué totalmente sobre cómo es Lola. Es una chica falsa. No la quiero nunca a mi flanco», criticaba Simone Coppola, quien había sido el soltero predilecto de la leonesa hasta que ella optó por alejarse. Dichas críticas parecieron ser compartidas por muchos de sus compañeros, puesto que no dejó de crecer el distanciamiento entre Lola y todos ellos, incluso con las chicas, hasta el punto de que solo Rubén Sánchez pareció preocuparse por Lola tras su dorso de la tercera hoguera. «La parentela aquí ya no me traga, yo ya no puedo disfrutar aceptablemente», confesaba Mencía, al charlar con el soltero, quien opinó que la situación «se te ha ido de las manos».

«Me siento superestafada por ella», confesaba por su parte Lucía, para luego manifestar sus intenciones de proseguir distancia con la leonesa porque «me molesta que me ha estado mintiendo todo el día en mi cara y me ha traicionado un poco». «Me sentía que era la falsa, la mala amiga, todo lo contrario a lo que soy. Y me sentó desdichado», declaraba por su parte Mencía, agradecida con Rubén, hexaedro que «me hizo desconectar del tema Carlos. Pensé que la sombra iba a ser peor y él me ayudó».