'MasterChef 8': Teresa, expulsada de las cocinas tras presentar

No fue una noche simple para Teresa en ‘MasterChef’ y menos desde el instante en que en la prueba de exteriores no se escogió a un conjunto ganador, sino el jurado decidió qué concursantes, con independencia de su equipo, se jugarían su permanencia en la prueba de supresión. De vuelta al plató, por parejas escogerían diez ingredientes con los que cocinar en solitario, mas debían estar conforme en exactamente los mismos.

La elección de ingredientes, Teresa la debió hacer conjuntamente con José Mari, donde a ella ya se le vio desgastada. En todo momento, procuraba imponer los productos que deseaba, al tiempo que admitía sin apenas rechistar. Cuando planteaba alguno, su compañero se negaba totalmente e inclusive llegaba a coaccionar a Teresa, con lo que la materia con la que debió hacer el último cocinado no era el que deseaba.

Tras el cocinado, el plato de José María fue uno de los mejor valorados, al tiempo que a Teresa le reprocharon que su plato era una mezcla de muchos productos que no tenían nada que ver. Jordi Cruz comentó que su plato era «un sinsentido» siendo «un collage pretencioso con poco sabor», algo que a le desmotivó más: «No me gustan que me digan las cosas que hago mal». En la cuerda floja se quedaron ella, Ana y Luna, siendo estas 2 últimas 2 de las preferidas de la edición.

Con una sonrisa enorme

Finalmente el jurado decretó que Teresa sería la concursante que abandonaba las cocinas ya antes de empezar la recta final del concurso. «Me voy muy contenta, la verdad», comentaba al oír su nombre. «Me hubiese agradado ser finalista, mas me marcho con una sonrisa enorme de todos y cada uno de los aprendizajes que he hecho y de ver que mis postres en ‘MasterChef’ han brillado», aseguraba con una sonrisa en la boca recordando que iba a ser abuela y desvelando el nombre de quién piensa que va a ganar ‘MasterChef 8’: Michael.