Mila Ximénez habla de su lucha contra el cáncer:

A mediados de junio Mila Ximénez intervino en directo en ‘Sálvame’ para explicar a qué se debían sus recientes ausencias. En ese momento desveló que sufría un cáncer de pulmón que le había sido diagnosticado tan solo una semana antaño. Desde entonces, la periodista sevillana se ha sometido a un intensivo tratamiento para combatir la compleja enfermedad, y para cuchichear a fondo de esa agotadora lucha ha visitado el plató de ‘Sábado deluxe’.

Tras ser recibida con gran entusiasmo entre sus compañeros, que le han mostrado su apoyo incondicional en todo momento, Ximénez se remontó al principio de esta inesperada pesadilla. Todo comenzó cuando empezó a notar dolores en la espalda, con los cuales trató de convivir durante un tiempo: «En principio pensé que me había hecho un esguince o que había hecho algún pequeño esfuerzo. Veía que no era normal el dolor que tenía.» Fue entonces cuando se hizo una resonancia, pero hasta que no acudió a una clínica recomendada por María Teresa Campos no le comunicaron el duro diagnosis.

Allí le hicieron un TAC, y al regresar al despacho de la neuróloga se dio cuenta de que poco no iba aceptablemente: «Cuando subí recuerdo que me dijo que entrara. Le pregunté si me tenía que decir algo malo, y me dijo que sí.» Así se enteró de que padecía cáncer y a posteriori se reunió con su oncóloga, que le desveló que tenía metástasis. «A mí me decían que cuando hay un cáncer se le pega un tiro y ya se cura, pero a este no se le puede disparar porque está ramificado,» reconocía Ximénez. Aun así, la doctora le trató de dar poco de esperanza: «Creo que de esto no vas a morir.» A partir de ese momento empezó a someterse a sesiones de radioterapia y a posteriori de quimioterapia.

El momento más duro

A pesar de su posición positiva en presencia de esta situación, la colaboradora de Mediaset sigue en proceso de aceptar todo lo que está pasando: «Jamás pensé que tendría un cáncer, no pensé que esto me pudiera pasar a mí.» Y en ese proceso está siendo muy importante el apoyo de su hija Alba, que ha regresado a Madrid para estar adjunto a ella. Aunque antaño de eso Ximénez tuvo que reunir las fuerzas suficientes para confesarle lo que estaba pasando: «Alba es lo que más quiero, yo siempre he intentado protegerla de todo, tenerla en una burbuja y que nada le doliese. Lo que a ella le roza a mí me destroza.»