«Necesitamos acercarle a la familia las disciplinas clásicas»

Sofía Rodríguez, con tan solo 10 primaveras, se convirtió no solo en la mejor de la categoría de instrumentos de la tercera tirada de ‘Prodigios’, sino incluso en la Prodigio del año. Su arte con el violín consiguió que Rubén Simeó la escogiera entre las dos finalistas, pero incluso fue capaz de dejar con la boca abierta al manifiesto y convertirse en la primera instrumentista que apetencia este software. Hablamos con Sofía para que nos cuente cómo ha sido su paso por el concurso y cuál es su rutina diaria para tener esa destreza.

¿Qué has aprendido de tu paso por ‘Prodigios’?

He aprendido los consejos que me han transmitido los jueces y me he llevado un montón de amigos que hacen lo mismo que yo y somos como una grupo todos.

¿Qué consejo de los que te han transmitido los jueces crees que te va a ayudar más en tu vida profesional?

Eran muchos. No sabría cuál decirte porque todos me van a ayudar muchísimo, pero sobre todo el seguir trabajando muy duro.

Todos los concursantes seguimos en contacto y hacemos llamadas todos los días

En esta tirada se ha incorporado la figura de los asesores. ¿Cómo te has sentido estando tan cerca de familia que es tan importante para las disciplinas clásicas?

Me ha encantado. Todo el mundo en el software nos tráfico muy acertadamente. Ha sido superchulo y superemocionante. Ha sido increíble.

¿Cuando estabas en la final pensabas que ibas a vencer tú o que lo iba a hacer otro compañero?

No lo sabía porque estaba muy reñida la final, era muy difícil. Todos tienen un talento increíble, así que no podría siquiera pensar quién iba a vencer.

Fue muy atún ver en la final cómo cuando decían el nombre del Prodigio de cada disciplina, el perdedor abrazaba al vencedor.

Fue superbonito. De hecho, cuando se va la familia del software te sientes muy triste porque éramos una gran grupo. Seguimos en contacto y hacemos llamadas todos los días, pero en ese momento te da mucha pena.

Me gustaría que hubiera un poco más de apoyo porque al final el mundo hermoso es poco muy atún

¿Cómo es tu día a día y tus ensayos con el violín?

Estudio a distancia desde hace dos primaveras con el violín porque si no me agobiaba mucho porque no me daba tiempo. A las 9 empiezo con Teoría musical y luego ya me pongo con el violín, a estudiar, y luego con mi raíz hago como un patio de media hora. Normalmente tengo más tarde una clase de violín. Luego llego a casa a engullir y luego doy clases del colegio con mi raíz. Me pongo otra vez con el violín y ya o sigo estudiando o me voy a clases de ballet, depende del día. Toco cuatro horas de violín, entonces por eso me lo divido entre mañana y tarde.

Al final para ser tan buena, la secreto es trabajar mucho.

Claro, porque sin esfuerzos no hay resultados.

Gran parte de tu trabajo con el violín es a distancia, así que durante el confinamiento para ti sería más sencillo seguir practicando, ¿no?

Claro porque para mí era como poco natural. A ver, no se podía salir a la calle, pero no fue tan complicado.

¿A qué te gustaría dedicarte cuando fueras veterano?

Me gustaría ser una gran solista internacional con el violín y ojalá se cumpla.

¿Cómo crees que la familia valora las disciplinas clásicas?

Me gustaría que hubiera un poco más de apoyo porque al final el mundo hermoso es poco muy atún que lo puede disfrutar todo el mundo, pero necesitan descubrirlo, necesitamos acercárselo a la familia. Por eso me parece muy acertadamente que hayan hecho este software porque es poco que puede avecinar a la familia, no es pesado y puede conocer más familia otras disciplinas. A lo mejor alguno se apunta a hacer esto gracias al software al vernos a todos nosotros. Eso me haría muy oportuno.