«No es «Chicas malas», aquí lo importante es crecer juntas»

A primera perspicacia, ‘El míster’ puede parecer un producto de otro tiempo. Su protagonista es Marvyn Korn, un pasional monitor de baloncesto que es despedido tras perder los papeles en el fragor de un partido. De repente todas las puertas de su futuro se le cierran en la cara, y la única que queda abierta es la más improbable: entrenar a un equipo de chicas adolescentes de un colegio de plazo. Impulsado por su sonada marcha de la élite, el personaje de John Stamos acepta el trabajo y asume un desafío que le llevará a despojarse de prejuicios. Hasta aquí podríamos estar hablando de alguna película noventera de la propia Disney, pero ‘El míster’ tiene mucho más que ofrecer que una simple historia inspiradora, ya que se propone desterrar la masculinidad tóxica y reivindicar el papel de las mujeres en el mundo del deporte.

«No tengo ni idea de deportes«, reconoce con total sinceridad Stamos durante una entrevista concedida a medios internacionales a la que pudo asistir FormulaTV. Cuando se enteró de que David E. Kelley le iba a ofrecer un papel para su nueva serie, el actor de ‘You’ y ‘Padres forzosos’ pensó que daría vida a algún abogado en un thriller a lo ‘Big Little Lies’, pero nulo más allá de la sinceridad. Aun así, ‘El míster’ asimismo subvirtió sus expectativas: «Tiene muchísimo corazón, pero no es sentimental«.

Por fortuna, la ignorancia deportiva no ha lastrado a Stamos, ya que lo efectivamente importante en este título exclusivo de Disney+ son temas como el crecimiento personal, la redención y el perdón. «La serie alcahuetería de segundas oportunidades y de reevaluarte a ti mismo«, afirma Tiana Le, que da vida a Destiny, una de las jugadoras del equipo protagonista, que al igual que sus compañeras debe acostumbrarse a los métodos del nuevo monitor. Sin incautación, ese enseñanza no es unidireccional, como resalta Cricket Wampler, otra de las jóvenes protagonistas: «Aprendemos del monitor, pero él asimismo de nosotras«.

Creando un equipo y una comunidad

Al igual que el resto de series que se estaban rodando cuando estalló la pandemia de coronavirus, ‘El míster’ tuvo que detener su producción en marzo de 2020, pero ese varapalo no afectó a los lazos que se habían generado entre el reparto. «Pasamos casi un año y medio juntas y siento que son prácticamente mis hermanas«, asegura Tisha Custodio, que interpreta a la desorientada Mouse. Entre tomas y entrenamientos, las jóvenes actrices crearon un núcleo conocido, aunque ese hogar asimismo dio cabida a los más veteranos. «Nuestro objetivo era coger el apego y la diversión que estábamos experimentando en el set de rodaje y brindárselo a la parentela», comenta Yvette Nicole Brown, la inolvidable Shirley de ‘Community’, que salta del rol de estudiante al de directora.

Quien se mostró más reticente a entablar relación con las chicas fue Stamos, pero no por una cuestión altiva, sino por compartir la experiencia de descubrimiento de su personaje. «Al principio del rodaje hice poco que no hago nunca: no pasé tiempo con las chicas ni hablé con ellas entre tomas. Quería conectar con ellas al mismo tiempo que Korn», rememora el actor, que ansiaba tanto darle un carácter posible a Marvyn que asimismo trató de despojarse de cualquier tic actoral que pudiera lastrarle: «Le pedía al director que me avisara si recurría a alguno de mis gestos habituales«.

Las deportistas toman la palabra

Con ese sentimiento de comunidad tras cámaras se reforzó la unión en el interior de la propia ficción, poco esencial para materializar el mensaje de la serie. «No hay una competición entre chicas, como en «Chicas malas», sino que crecen juntas«, argumenta Le, orgullosa de que no se enfrente a personajes femeninos exageradamente arquetípicos. En cambio, lo que hace ‘El míster’ es despojarse de la testosterona habitual de las ficciones deportivas para registrar el papel de las deportistas. «Es muy probable que conozcas a una chica que le apasione el deporte, simplemente no es poco que se haya destacado. No se ha retratado«, esgrime Jessalyn Gilsig, que cambia las batallas de ‘Vikings’ por el banquillo de Disney.

«La serie ayudará a muchas chicas por el simple hecho de ver esto. Es una excentricidad que las series no lo hayan destacado así ayer», añade Wampler, que está totalmente alineada con el mensaje que Custodio retraso propagar con ‘El míster’, sobre todo entre el sabido que todavía está forjando su identidad: «No hay demasiadas series que destaquen a las mujeres deportistas. Es importante que la nuestra lo haga, sobre todo porque en Disney+ habrá un amplio sabido tierno que podrá verla. Espero que haya chicas que se sientan empoderadas para hacer deporte y que no se avergüencen de ello».

La derrota es solo el principio

Por otra parte de darle un altavoz a las mujeres que tratan de hacerse un hueco en el mundo del deporte, ‘El míster’ se desprende de la extendida mentalidad de que aventajar está por encima de todo. Aquí lo importante es el alucinación de la temporada, lo que deben ilustrarse tanto las chicas como Korn para ser mejores personas. «A todos nos gusta aventajar y llevarnos trofeos, pero eso no debe ser lo que nos defina. Quizá perder y ilustrarse poco de ti mismo y tus compañeros es igual de valioso que ese trofeo», reflexiona Brown. Al fin y al promontorio, lo primordial es ilustrarse a cooperar, como apunta Gilsig: «Sobre todo cuando hablamos de adolescentes inmersas en una civilización competitiva, hay que dejarles claro que ya están ganando al conectar con su equipo y preocuparse por su bienestar«.

Quien debe transmitir estos títulos es un vencedor chato como Korn que, a pesar de acaecer estado en la cresta del baloncesto profesional, en ningún momento rebusca desvirtuar a las chicas para vencer a toda costa. «Mi padre era muy disciplinado. Aprendí de él a ser amable con los demás y a hacer las cosas lo mejor posible, y eso es lo que Marvyn le exige a las chicas«, apunta Stamos, que ha interpretado a Korn en el momento más idóneo posible. Hace un par de abriles el actor tuvo a su primer hijo, y esa experiencia le ha llevado a atravesar un sendero similar al de Marvyn: «Aprendí mucho de ser padre interpretando a Korn. Hay que dejar tus propias fijaciones de flanco por el acertadamente de tus hijos. Igual no consigues un trofeo o un anillo, pero sí que tu hijo sea una interpretación mejorada de ti mismo».