«No me asusta, ya me vi rapada al cero por voluntad»

La cantante Vega es una de ese más de millón y medio de personas que se han contagiado por coronavirus en España. Aunque ya ha superado la enfermedad, la cómico tiene que convivir con una larga tira de secuelas y ha querido sincerarse con sus seguidores en redes sociales haciendo una profunda e impactante advertencia acerca de la dureza de lo que está viviendo.

La exconcursante de ‘Operación Triunfo 2’ ha explicado que convive con el dolor a diario que le ha dejado el virus. «Todos los días, a partir de la media tarde, me cuesta tener el tipo, a veces me yerro el garbo y las migrañas se suceden danzando despreocupadas», ha contado en un post de Instagram, que además ha compartido en Facebook.

Por otra parte de estas complicaciones, a la cantante le han diagnosticado además alopecia, otra secuela de la Covid-19. «De ahí la vanidad de una foto con pelo mientras dure. No me asusta, ya me vi rapada al cero por voluntad. Sea como fuere mi capital seguirá igual de redonda, igual de terca, igual de obstinada, igual de tierna, igual de fría, igual de llena que a fin de cuentas es lo que más me importa», ha asegurado Vega.

La cantante además ha explicado que durante la enfermedad, se refugió en sí misma y que «en esa cabaña», como ha llamado metafóricamente a su cuerpo, empieza a sentirse su «propia víctima». «Probablemente dejé de poblar o más admisiblemente me dejé tolerar», ha confesado sobre su período sufriendo la enfermedad.

Decepcionada con los irresponsables

Vega ha comentado en su post que tiene que hacer un esfuerzo por no «ser la loca que mira mal o que perjura en silencio cuando ve una mascarilla mal puesta» y ha recalcado que no tiene la impresión de que haya sentido popular ni sentimiento de comunidad. «No hemos llegado a este punto solo por las buenas/malas acertadas/desacertadas decisiones de todos los que nos gobiernan doméstico y regionalmente. Hemos llegado a este punto por que la tasa de idiotez en cada país indica que la imbecilidad es el único arbitrio inagotable del planeta», ha sentenciado.