Olga Moreno rompe su silencio y habla de

Uno de los grandes fichajes de la vigésima tiraje de ‘Supervivientes’ es Olga Bronceado, quien se ha puesto en centro del foco mediático sin esperarlo tras la transmisión de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Sus posibles declaraciones se cotizan cada vez más, pero ningún puede alcanzar a ellas, pues se encuentra en Honduras desde el pasado 1 de abril. Desde allí, ha roto su silencio y se ha pronunciado, hablando de «miedo».

La «gran mentira» del mundo del corazón explotaba con la presentación de la entrevista de Rocío Carrasco a Telecinco. Desde aquel primer capítulo, la figura de Antonio David Flores quedaba en veto y más todavía su figura como padre tras las pruebas y narraciones de la que es su exmujer. Sin confiscación, durante la tarde del miércoles 7 de abril, David Valldeperas confirmaba en ‘Sálvame’ que Bronceado se muestra «muy preocupada».

Cuando los colaboradores se lanzaron a opinar, Valldeperas comentó qué era lo que estaba ocurriendo: «Acento entre otras cosas de la situación en la que se encuentra la grupo y los hijos... Parece ser que no para de gimotear», sentencia. Sin confiscación, el resto de componentes del software se lanzaron a ampliar estas informaciones: «Ella está mal, yo hablé con ella», apostilla Embrollo Esteban. «Me llamó y no pude cogerlo, me mandó un audio y me dio mucha pena«, sentencia antiguamente de comentar que, frente a la negativa de Olga a participar en ‘Supervivientes’, respondió: «Le dije que se marchara y no pensara».

Amoldonado posteriormente, Yema López quiso arrojar poco más de luz: «Olga se ha desahogado allí y aparece la palabra miedo«. Asimismo, la colaboradora quiso añadir que el miedo de Olga es que, «cuando regrese, su grupo no esté como la dejó y que esa unión ya no exista». Finalmente, aseguró que «Olga es consciente de que esto puede dinamitar muchas cosas«.

Olga quiso quedarse en España

Así lo asegura Kiko Matamoros y, es que, se publicaron informaciones con la negativa de Morena a asistir al reality de superviviencia. Sin confiscación, muchos fueron quienes animaron a la mujer de Antonio David a subirse a ese helicóptero y disfrutar de la experiencia, intentando no pensar en lo que ocurría en España. Algunos colaboradores incluso hablaron de un posible deserción «en la segunda aderezo».