'OT 2020': Los concursantes prometen un potente regreso en el segundo pase de micros de la Gala 10

Si los profesores de ‘Operación Triunfo 2020’ temían que los concursantes retornasen más relajados a la Academia tras semanas de reposo en sus casas, pueden respirar apacibles. Los nueve participantes han vuelto a probar su energía en el segundo pase de micros de la Gala 10 e inclusive han mejorado respecto al primer pase festejado el pasado sábado, ya de por si acaso bueno. Prometen una recta final de altura.

El pase de este lunes, nuevo emplazamiento con el cambio de las galas a cada miércoles, ha empezado con los 2 nominados que se juegan la expulsión, Gèrard y Hugo. Ambos se han mostrado más confiados y se han sobrepuesto a las contrariedades que presentan sus canciones. Mientras el primero promete un emotivo número con «Pillowtalk», el segundo va a poner al público virtual a danzar desde sus casas con «Mmm yeah». El cordobés ha aprendido a supervisar sus movimientos para no extenuarse al final de la actuación, si bien el truco está en que ha alterado la coreografía marcada por Vicky Gómez. La maestra ya le ha advertido que, si no lo corrige, va a quedar descompasado con los bailarines.

Nia proseguirá la estela de Hugo con otro número que seguro pondría de pie a todos y cada uno de los asistentes del plató si no fuera por las medidas de cautela que fuerzan a prescindir del público. Más tropical que jamás, promete dejar a la altura al «Quimbara» Celia Cruz. Cambiando de tercio, Samantha ha debido mejorar su incuestionable carisma para lograr conmover con «Sueños rotos», de La Quinta Estación, un tema sobrio en el que su voz se la juega más que jamás frente al pie de micro. Si repite el pase, puede ser una de las actuaciones que terminen de encumbrarla, y eso que ha reconocido estar muy nerviosa tras pasar una mala noche.

Anaju volverá a sacar su lado más «sandunguero» con «Man down», tema original de Rihanna. Si consigue sostener su concentración, la audiencia va a ser testigo de otra de las transformaciones de la turolense, que ha probado ser capaz de pasar de la dulzura que le caracteriza a una artista con flow en el escenario. Por su parte, Maialen logra ir de menos a más con ese minimalista «Sargento de hierro», un registro más difícil de lo que parece mas en el que se desenvuelve de forma muy cómoda. El reto va a ser hacer grande la canción pues, paradójicamente, el jurado siempre y en toda circunstancia le ha alabado más cuando ha roto con su molde.

Los puntos flacos del pase

Quizás lo tienen más bastante difícil para relucir el resto de concursantes. Eva ha arrancado su pase juguetona y con actitud mas no ha lograr sostenerse firme hasta el final de «Part-Time Lover» y aún no domina el baile. La inconfundible voz de Flavio vuelve a probar su firmeza si bien no sorprende respecto a galas precedentes, caso afín al de Bruno, a quien la canción «A las nueve» no le deja despuntar singularmente ni enseñar una faceta nueva.

No obstante, el segundo pase de micros de la Gala 10 ha sido bastante bueno en líneas generales y los concursantes han acabado con una «sonrisa», como se titula el tema grupal. Como ya es frecuente, se han tomado menos de verdad la actuación colectiva a pesar de que va a suponer su aguardado regreso al escenario. Los pupilos de la Academia de Noemí Galera han estado más desperdigados en el ensayo de la canción de Ana Torroja y han tenido inconvenientes para regular sus voces y pases de baile.