La tarde del jueves 21 de enero, ‘Sálvame’ contó con la presencia de la tía de Isabel Pantoja, quien acudía una vez más a denunciar públicamente que no podía inspeccionar a su hermana, la mamá de la tonadillera, desde hacía más de una lapso. Una ocasión en la que el software además contó con la presencia de Anabel Pantoja, a quien mantuvieron en una sala lejos mientras su tía abuela estaba en plató, poco que no evitó que estallara el conflicto entre ellas, cuando Bizcocho acusó a la colaboradora de que no ayudaba a su padre a enriquecer el elevador para que pudiera salir a la calle más a menudo con su apero de ruedas.

«Quien ha venido a departir de mi padre y de su intimidad, es esta señora, así que, que lo cuente ella», replicó Anabel, al negarse a departir de su padre, «un señor enfermo que está a sabor en su casa y no molesta a nadie». «Es muy sencillo no enriquecer y no preocuparse», lanzó Bizcocho, contra la colaboradora, a quien indicó que «quieras o no, soy tu tía abuela. La familia corre. Y soy doña Bizcocho». «De doña tiene usted lo que tengo yo de maniquí. Que me olvide, que no soy nadie para usted«, respondió la aludida. «Mi hermana, si te viera lo que haces en la tele, se moría», replicó la invitada, para a posteriori apuntar a «las borracheras que tú te coges», poco que hizo chasquear a Anabel, quien se puso en pie para ir a su batalla tras soltar un enfadado «me cago en tu puta mamá».

«Que hable lo que le dé la anhelo, pero que me deje en paz. Deja a mi abuela y a mi padre tranquilos, manipuladora, oportunista. Que te viene muy perfectamente cobrar», estalló la colaboradora. «Que no se te ocurra sostener lo que acabas de sostener, porque yo en mi vida privada hago lo que me da la anhelo, como lo haces tú y toda tu tribu, ¿te enteras?», continuó la colaboradora, quien instó a Bizcocho a que «para departir de mí y de mi padre, lávate la boca» y volvió a retirarse a otra estancia. «Que me perdonen, es que me tienen indignada porque no le puede enriquecer el elevador al padre», reiteró Bizcocho, para a posteriori consolidar que «despreciar a los demás es cosa de ellos, yo nunca he tratado mal a nadie». «Vale ya de mentiras, por atención. Mi abuela no se puede defender, hace muchísimos primaveras que no tiene relación con esta señora, por lo que no necesita verla», manifestó Pantoja, indignada.

«Deja de cuestionarme como hija»

«No estoy pidiendo nadie, he venido solo porque quiero ver a mi hermana», insistió Bizcocho, quien más tarde añadió que la mujer «está cada vez peor y me quiero despedir de ella». «No me he peleado con mi hermana, al contrario. Le he hecho mucho perfectamente», declaró la invitada. Bizcocho hizo entonces narración a los cuidados que le había procurado a su cuñado, el padre de Isabel Pantoja. «No aguanto tanto cinismo. Si quiere inquirir a su hermana, que lo hubiera hecho hace primaveras», interrumpió Anabel, tras romper a sollozar.

«Estoy que me muero, porque están hablando de una persona que está pero no. Pido respeto», recalcó la colaboradora, antaño de exigir que dejara «a mi antepasado, que lleva cincuenta primaveras enterrado». «Que tú lo hayas cuidado y ahora tienes que ponerte una medallita… ¿no lo hiciste de corazón?», lanzó Pantoja. La colaboradora concluyó pidiendo a Bizcocho que dejase «de cuestionarme como hija». «Tengo muchos defectos, pero he estado a la mérito con mi padre y lo estaré cuando me necesite. Pero no es usted quien tiene que venir a decírmelo», remató Anabel.