Aunque Tom Brusse decidió marcharse de ‘La isla de las tentaciones’ solo y sin Sandra Pica, finalmente su relación se consolidó más allá de la República Dominica. La pareja esta más unida que nunca, pero lo que no esperábamos es que tras la emanación del final de la segunda estampado del software, ‘Sálvame’ iba a sacar a la luz un audio en el que se escuchaba a la soltera del reality muy interesada en hacer negocio a cambio de unas fotos. ‘Socialité’ ha hablado por primera vez con la pareja, que no ha dudado en desmentir rápidamente el supuesto montaje.

El espacio presentado por María Patiño ha querido conocer en monopolio la interpretación de Tom Brusse y Sandra Pica sobre el supuesto montaje que iban a hacer con el paparazzi, Jordi Martín. En la convocatoria telefónica que se emitió en ‘Sálvame’ parecía que la pareja quería fingir un contrariedad haciéndose fotos en una tienda de bebés a cambio de mil euros. Los participantes de ‘La isla de las tentaciones’ no solo han desmentido estos rumores sino que se han mofado de ello: «¿Qué voy a hacer yo por mil euros, si es lo que me pago en unos zapatos?», afirmaba el francés entre risas.

«Precisamente decíamos que por esa cantidad de peculio no nos movíamos de casa», añadía la tenadora, quien afirma al igual que Brusse, que estaban «vacilando» al fotógrafo y se trataba de una convocatoria en broma. «Es mentira, no hemos accedido a hacer ningún robado, se nos ha ofrecido peculio y hemos dicho que no«, explicaba Sandra a ‘Socialité’. Por si fuera poco, la tentadora ha aportado más detalles del audio donde afirma que el paparazzi fue el que les propuso hacer unas fotos en un sitio donde antaño se las había hecho a Melyssa Pinto con Tom, cuando eran pareja. En presencia de esta idea Pica le soltó con tono de chacota: «Y ya las hacemos en una tienda de bebés…».

Sus imágenes en un centro comercial

Luego de la convocatoria, el paparazzi les hizo un reportaje de fotos donde se puede ver a la pareja salir de un hotel de la Costa Brava, ir a una tienda de muebles y a la salida de una época de servicio. La que fuese tentadora ha querido aclarar que las imágenes que les grabaron fueron sin su consentimiento: «Nos negamos a hacer un robado y al ver que era él (Jordi Martín) le llamé y nos dijo que tenía que hacer el reportaje «sí o sí», explicaba la tentadora.