«Que rada la puerta de un hospital»

El domingo 18 de abril, laSexta emitía la esperada entrevista de Jordi Évole al cantante Miguel Bosé en relación a su postura negacionista con respecto a la covid-19. La entrevista se sucedía con diversos momentos de tensión, destacando uno en el que el intérprete llegó a intentar quitarle al presentador su ordenador de sus manos, adecuado a su negativa a conectar y combatir con un epidemiólogo que, finalmente, no llegó a participar en el software. Ahora, el investigador se ha pronunciado al respecto.

«El equipo de ‘Lo de Évole’ me había contactado. Estaba preparado para entrar, pero me avisaron de que era posible que no aceptase. Estaba ligero para intervenir o no», explicaba Quique Bassat, epidemiólogo del instituto de Vitalidad Entero de Barcelona, a Manu Sánchez Fernández en ‘Antena 3 telediario’. El investigador aseguró que «le hubiera dicho muchas cosas. Hubiese sido muy claro a la hora de demostrar que las vacunas son la mejor aparejo de lozanía pública«.

Bassat se mostró incrédulo delante las declaraciones que escuchó en la polémica entrevista: «Me produjo desasosiego escuchar a alguno que era presa de su propio delirio«, aseguró. «Me dejó mal cuerpo que, en pleno prime time, alguno pudiese exponer unos comentarios tan polémicos y que rozan la alabanza y el delito contra la lozanía pública», aseguraba, ayer de afirmar que lo de Bosé era «insultante para aquellos que han perdido a seres queridos».

«Que rada la puerta de un hospital»

En una flamante entrevista en el HuffPost, Quique Bassat repasaba otras de las declaraciones más polémicas de Bosé en el software de laSexta. El cantante llegaba a burlarse, gritando: «¿Dónde está el virus? ¿Dónde está?». La respuesta del investigador a esta pregunta era clara: «Si quieren verlo y ver dónde está, que abran la puerta de cualquier hospital, y así se convenzan de que esto no es una patraña». El epidemiólogo hizo remisión a que Bosé mencionaba que estaba «muy perfectamente documentado, pero no desveló ninguna de sus fuentes», delante lo que dejaba claro: «Ojear cosas en Internet o mirar vídeos en YouTube no es la modo en la que los científicos nos informamos sobre la evidencia».