Quibi anuncia su cierre seis meses después de su lanzamiento

La plataforma de contenidos de breve duración Quibi ha hecho honor a su filosofía de producción innovador anunciando su falleba tras seis meses de actividad. El esquema impulsado por el influyente Jeffrey Katzenberg, exmandatario de Disney y cofundador de DreamWorks Animation, y Meg Whitman, expresidenta de eBay, se ha sofocado sin salir a intuir la orilla, ya que ni siquiera la inversión de 1.800 millones de dólares con la que había arrancado su trayecto ha sido suficiente para ocasionar una propuesta diferencial.

El anuncio del cese de la actividad se ha hecho notorio a través de una carta de Katzenberg y Whitman dirigida a los empleados y socios de la compañía, como recoge Deadline. Por el momento, se desconoce en qué momento se producirá el falleba definitivo de Quibi. En todo caso, cuando finalice la cómputo, lo cual podría padecer meses, se avisará a los suscriptores.

La prioridad en este momento es entregar el contenido generado, que alcanza el centenar de producciones originales, a potenciales compradores. Incluso se valora transferir el servicio al completo a otra compañía, pero por ahora estas negociaciones no han arrancado por fuerza. Cerca de recapacitar que desde que el esquema comenzara a desarrollarse en verano de 2018, se fue atrayendo a talentos de Hollywood como Sophie Turner, Anna Kendrick, Antoine Fuqua o Sam Raimi. Ese repertorio de estrellas sirvió para hacer poco de ruido cuando Quibi se lanzó el día 6 del pasado mes de abril, pero tras esa salida al mercado se ha diluido en un demarcación tan sobrepoblado como el del streaming.

¿Víctima de la pandemia?

La aparición de Quibi a nuestros móviles se produjo en plena pandemia de coronavirus, invalidando su propuesta por el consumo rápido de sus contenidos durante el trajín del día a día. Aun así, otros servicios como YouTube o TikTok no habrían disminuido su impacto durante ese tiempo, como señala el analista Bruce Leichtman. A diferencia de esas competidoras, Quibi conlleva una suscripción mensual de 5 dólares con publicidad u 8 sin publicidad, aunque en España desembarcó sólo con la opción más costosa.

El propagación de Quibi fue acompañado de un periodo de prueba de 90 días, que sirvió de aliciente para que 5,6 millones de personas le dieran una oportunidad al servicio. Sin bloqueo, cuando llegó el momento de comenzar a avalar, tan solo lo hizo un porcentaje muy bajo de los usuarios, aunque la guarismo no se ha llegado a confirmar. Esta dura verdad, sumada al hecho de que el plan para editar la aplicación en televisión ha llegado demasiado tarde, ha provocado que Katzenberg y Whitman hayan optado por repartir los 350 millones de dólares que quedarían en las arcas de la empresa entre sus inversores, que incluyen a conglomerados tan poderosos como Disney, Sony, Viacom o NBCUniversal.

Suma de factores

A pesar del evidente intención pesimista provocado por la pandemia, en la carta mencionada previamente se apunta a que podría no ser la única razón: «Quibi no está triunfando. Probablemente por dos motivos: porque la idea en sí misma no era lo suficientemente potente como para evidenciar un servicio de streaming independiente o por el momento. Desgraciadamente, nunca lo sabremos, pero sospechamos que ha sido una combinación de las dos. Las circunstancias de hacer el propagación de la pandemia son poco que nunca podríamos deber imaginado, pero otros negocios han afrontado este desafío si precedentes y han nacido airosos. Nosotros no hemos sido capaces